El Gobierno canario prefiere bonificar las tasas aéreas

28/09/2017

Ni aumentar la bonificación para los residentes –ahora en el 50%–, ni imponer precios máximos. Un estudio encargado por el Gobierno canario afirma que la mejor opción para abaratar los vuelos entre Canarias y la Península es que el Estado se haga cargo del coste de las tasas aéreas por pasajero. Rebajaría las tarifas una media del 24%.

El vicepresidente del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, presentó ayer un extenso informe de la empresa Control y Gestión en el que se han analizado las posibles medidas para abaratar los precios aéreos en los vuelos entre Canarias y Península. Y de entre las opciones analizadas, el estudio concluye que la medida que más notarían los bolsillos de los isleños es la de hacer que el Estado incluya entre los conceptos bonificables los gastos de las tasas por pasajeros, que en 2016 representaron en torno al 24% del precio del billete, según concretó en rueda de prensa Germán Blanco, socio consultor de Control y Gestión.

O dicho de otro modo más práctico: en 2016, el precio medio del trayecto entre Canarias y Península se situó en los 95,75 euros, según expone el informe. Una vez aplicado el descuento del 50% de la tarifa en vigor, el precio medio se quedó por tanto para los residentes en 47,9 euros. Si se aplicara a su vez una bonificación del 100% de las tasas por pasajero, que representó en torno al 24% del precio final del billete, este se abarataría en 25 euros, por lo que el usuario acabaría pagando 22,9 euros.

Este sistema, que supondría un coste para el Estado de unos 42 millones de euros anuales, sería el más transparente, porque las aerolíneas sólo cobran a sus clientes las tasas aeroportuarias para después entregárselas a Aena, y no influyen por tanto en las cuentas de resultados de las compañías.

El estudio analiza otras medidas posibles para reducir los precios de los billetes, aunque concluye que ofrecen menos garantías de que se trasladen con la misma eficacia a los precios finales. Una de esas opciones pasa por elevar la bonificación por residente, actualmente en el 50% en los desplazamientos a la Península. La medida ya se aplica desde julio en los viajes por mar y aire entre las islas, que cuentan desde entonces con una bonificación del 75%. El estudio reconoce que el aumento de la bonificación abarataría el billete a cotro plazo, pero advierte de que no aseguraría que las tarifas bajaran en la misma proporción porque las líneas aéreas podrían odificarlas, alegando el aumento de la inflación, y diluyendo así el beneficio de los usuarios.