Representantes de las patronales, sindicatos y consejerías participaron ayer en la reunión. / C7

El Gobierno teme que el conflicto ucraniano desboque aún más la inflación en el archipiélago

El impacto en la economía canaria es colateral pero podría agravarse en función de la magnitud que alcance la guerra

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

El alza en los costes de la energía, los ciberataques -que se han multiplicado por dos en las últimas semanas- y la inflación, que ya se está sintiendo en el archipiélago, son los principales motivos de preocupación del Gobierno de Canarias. Así lo afirmó Ángel Víctor Torres y su Consejo Asesor, que se reunieron ayer para analizar las consecuencias del conflicto ruso-ucraniano en base de un estudio elaborado por la Consejería de Economía.

Los riesgos observados no son directos, ya que las importaciones y exportaciones en relación a esos países no son significativas, como tampoco lo es el turismo o la comunidad residente en las islas. Sin embargo, tanto el Ejecutivo como las patronales y los sindicatos reconocen que podrían ocasionarse problemas de conectividad y algún hecho de escasez o desabastecimiento que, previsiblemente, no será grave teniendo en cuenta que el alto nivel de stock en las islas.

«Será una cuestión de alertar a los productores para que se preparen», apuntó Agustín Manrique de Lara, presidente de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE). «No es momento de sentirse abatidos. Lo que reclaman los empresarios es agilidad, eficiencia y seguridad jurídica».

Lo más relevante a corto plazo serán las consecuencias colaterales. La escasez de petróleo y gas en los países emisores de turistas como Reino Unido o Alemania -cuya dependencia energética de Rusia es del 59%- repercutirá en la demanda.

La escalada de precios en casi todos los bienes y servicios también se está notando en sectores como el de la construcción o el sector primario, que ha visto incrementar la inflación de un 6% en enero a un 7% el mes pasado, antes del estallido de la contienda. Unas cifras poco habituales en las economías occidentales que, que si bien ya supone uno de los mayores problemas de la última década, todavía podría desbocarse aún más en cuestión de meses.

Las principales valoraciones

Presidente de la CCE de Las Palmas

Agustín Manrique de Lara

«Lo que necesitan los empresarios ahora mismo es agilidad, eficiencia y seguridad jurídica para paliar las consecuencias»

Presidente de la CEOE de Tenerife

José Carlos Francisco

«Los beneficios que ya menguaron por la covid ahora lo harán también por los costes en los imputs de producción»

Secretario general de CCOO

Inocencio González

«El impacto directo en Canarias es muy residual y seguimos viendo signos de recuperación en los últimos datos»

Secretario general de UGT

Manuel Navarro

«Tememos que los daños de la ralentización de la economía vaya a recaer en las espaldas de los trabajadores»

En este sentido, el presidente canario aseguró que la interrupción del conducto energético entre Rusia y Europa incrementará la inflación hasta los dos dígitos y producirá caídas de bolsa.

Si bien señaló que Canarias trabaja en un cambio de modelo para diversificar su economía y tener mayor grado de autosuficiencia, lo que permitirá a futuro reducir el impacto de situaciones que dependan de un contexto exterior, esa transición «no se producirá de la noche a la mañana».

Con todo, la incertidumbre sobre el verdadero alcance de la guerra aún sigue imperando en los despachos de los líderes políticos -y no solo los autonómicos-. Partiendo de la repulsa y la condena «enérgica» que ha manifestado tanto Torres como el Consejo Asesor, se mueven en tres posibles escenarios: del menos lesivo, ante la previsión de que haya un acuerdo diplomático a la mayor brevedad posible, al más «descabellado», que registraría una deflación similar a la que hubo en 2020 por la covid.

La respuesta del Ejecutivo, por tanto, también se hará esperar en función del devenir de los hechos, aunque por la parte de las patronales ya han apuntado a una posible relajación de las medidas fiscales. La propuesta ha sido rechazada abiertamente por el responsable de CCOO, Inocencio González, puesto que entiende que impediría garantizar la participación pública.

Los sindicatos, por otro lado, reclaman medidas que propicien el amparo social, como podrían ser los ERTE, ya que temen que sean los trabajadores quienes «soporten el peso de la ralentización de la economía», señaló Manuel Navarro, secretario general de UGT.

A pesar del contexto internacional, entre el conjunto de representantes se mantiene un moderado optimismo que insisten en trasladar al resto de la ciudadanía. Para González, un claro ejemplo de que «en 2022 aún hay signos de recuperación» es el aumento de la contratación indefinida o la reducción del desempleo y el personal en ERTE.