Imagen de archivo de colas en el edificio de Usos Múltiples II del Gobierno de Canarias. / JUAN CARLOS ALONSO

El Gobierno rechaza la propuesta de los funcionarios para volver al teletrabajo

Dejan en manos de los responsables de cada Servicio la planificación de los turnos y la organización de las medidas preventivas

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

La Consejería de Función Pública del Gobierno de Canarias se ha desmarcado de la propuesta de los sindicatos para volver al teletrabajo ante el incremento de los contagios de la sexta ola. La dirección general mantiene en respuesta a un escrito remitido por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) lo dictado en la última resolución aprobada en noviembre, en la que se establece que durante la vigencia de la pandemia y siempre que sea compatible con la naturaleza del trabajo, este se podrá desempeñar de forma no presencial una vez a la semana. Excepcionalmente, añade, se podrán autorizar un mayor número de días atendiendo a razones de organización del personal o limitaciones de espacio que impidan garantizar las medidas sanitarias que requiere el protocolo.

Si bien la Consejería deja la puerta abierta a ciertos cambios, la toma de decisiones radica en los responsables de cada Servicio y titulares de los centros de trabajo, encargados de adaptarse al semáforo covid de cada isla. De hecho, aseguran que con la subida de Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura al nivel 3 ya se han producido algunas modificaciones relativas a las limitaciones en los aforos, el tipo de reuniones y la prestación de servicios, además de medidas específicas para distintas actividades como las relacionadas con las oficinas de archivos, celebración de eventos u oposiciones, entre otras.

Esta postura ha sido duramente criticada por CSIF. Entienden que la instrucción debe ser común para todas las consejerías y que debe partir de Función Pública, ya que la disparidad de criterios puede ser objeto de discriminación entre los trabajadores. Tampoco comparten la negativa a potenciar el teletrabajo, teniendo en cuenta que gran parte de la Administración cuenta con los medios necesarios y ayudaría a prevenir contagios. Así, resaltan el mayor grado de propagación de la variante ómicron pese a que el 87% de la población está vacunada, como también la falta de músculo de algunos de los centros para dar respuesta al incremento de bajas laborales.

En concreto, CSIF había remitido dos escritos a la dirección general en relación con esta demanda (el segundo justo antes de las fiestas, ante la falta de respuesta) en los que solicitaba reactivar la resolución anterior -la 505/2020 aprobada en mayo- y que priorizaba el teletrabajo cuatro días a la semana. Si bien la mayor flexibilidad por parte de la Administración venía motivada por una mejora en los datos, los funcionarios entienden que el cambio de escenario requiere dar «un paso atrás».

Desde la secretaría de Salud Laboral de Comisiones Obreras (CC.OO) también criticaban la distensión de las medidas sanitarias en algunos centros y una «falsa sensación de seguridad» percibida también por la parte de los trabajadores. Apuntaban a la necesidad de crear un protocolo concensuado con los comités de salud y seguridad que permitiera dar respuesta a las sucesivas olas de la pandemia y que actualmente ha quedado relegado a un segundo plano. Ante la falta de concreción, manifestaban, es mejor optar por la «prudencia».

Los sindicatos critican la falta de datos

Una de las mayores preocupaciones de los sindicatos es el número de contagiados en las distintas administraciones. La percepción es que han ido en aumento, pero el silencio de la Consejería de Función Pública les impide avalarla con datos, ya que aseguran no disponer de ellos. En concreto, CSIF solicitó en su segundo escrito dirigido a la dirección general las cifras tanto del número de positivos como de confinados, a ser posible por Centros Directivos, ya que son conscientes del impacto que están teniendo en el normal desarrollo de la prestación de servicios. Es por ello que no da crédito a la falta de información, puesto que aseguran que las bajas por covid deben ser notificadas y, por tanto, la Administración es consciente. En este sentido, el presidente del sector autonómico del sindicato, Javier Galván, asegura que han recibido numerosas notificaciones de compañeros y «familias enteras» confinadas. Los brotes en el entorno laboral son el principal motivo por el que instan a la Consejería a evitar cualquier riesgo, no sin controlar, también, el sistema del teletrabajo.

Para CSIF, resulta imprescindible disponer de un cuadro actualizado de la situación y actuar en conformidad. A pesar de cuestionar la respuesta de la Administración, confían en que transcurridos unos días más tras el cierre del año reciban una respuesta concreta a esta demanda.