Imagen del Consejo de Gobierno de esta semana, en la capital grancanaria. / c7

El Gobierno canario mantiene que carece devías directas para detener la escalada de precios

Antonio Olivera asegura que el plan de choque debe adoptarse «en cascada» a partir de las decisiones que tome la Unión Europea

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ Madrid

El aumento del coste de la energía derivado de la guerra de Ucrania está haciendo subir los precios como la espuma y llevando la inflación a niveles desconocidos desde hace años -un 7,6% en el mes de febrero-, pero las medidas para amortiguar el impacto del encarecimiento del gas y el petróleo en la economía de las islas van a tener un recorrido más lento. El Gobierno de Canarias, que descarta aprobar una bajada de impuestos por «ineficaz», asegura que carece de capacidad directa para detener la actual escalada de precios y remite el eventual plan de choque a las decisiones que adopten en cascada la Unión Europea y el Gobierno de España.

El viceconsejero de Presidencia del Ejecutivo canario, Antonio Olivera, señala que ante la disminución de la oferta de materias primas estratégicas como el gas y el petróleo rigen los principios básicos de la economía global y de poco sirven las acciones individuales que pueda llevar a cabo una autonomía. «Es una situación muy compleja y no existen medidas que el Gobierno canario pueda aplicar para frenar los precios, porque se trata de un 'shock' de oferta negativo en una economía muy interrelacionada», mantiene.

¿Qué cabe hacer entonces? Olivera apunta a varias líneas de actuación de efectos a medio y largo plazo: buscar vías de suministros alternativas para recomponer la oferta de materias primas, acelerar el proceso de transición energética para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y adoptar medidas de moderación del consumo de energía. En paralelo, señala la conveniencia de aplicar una política de rentas en la que los empresarios reduzcan su margen de beneficio y los trabajadores moderen los incrementos salariales para evitar una espiral de precios y salarios.

ANÁLISIS ECONÓMICO DEL EJECUTIVO REGIONALMedidas Sin capacidad de maniobra El Gobierno canario asegura que las autonomías no tienen capacidad para adoptar ninguna decisión que baje los precios de forma automática

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«Esas son las medidas de política económica para atender los 'shocks' de oferta negativos, no hay otras», indica, «y hay que tenerlo presente porque mientras más claro esté menos expectativas se crearán y más realistas vamos a ser: los gobiernos autonómicos no pueden tomar ninguna medida que haga bajar los precios de forma automática», recalca.

En esta línea, Olivera asegura que todo plan de choque contra la inflación derivada de la incidencia del conflicto bélico en la economía tendrá que decidirse en cascada para que sea eficaz. «Debe empezar por la Unión Europea, y en función de lo que se acuerde ahí tomará las decisiones el Gobierno de España y finalmente actuará el Gobierno de Canarias en el ámbito de sus competencias», expone. En todo caso, adelanta que las medidas que podría adoptar la Administración autonómica para aplicar las pautas que marque Bruselas y el Gobierno estatal serán «de ajuste, con bisturí» dirigidas de forma muy específica a sectores singularmente afectados como el ganadero, que sufre el impacto del precio del combustible y de los cereales con los que se alimenta el ganado.

El viceconsejero de Presidencia defiende la decisión del Gobierno canario de no bajar los impuestos, porque asegura que tendría nula repercusión en los precios y pondría en riesgo los servicios que se sufragan con los ingresos fiscales. «Bajar impuestos es una política poco efectiva en ese caso porque tendría efectos perversos, al estimular más la demanda se generaría más inflación, y te quedas sin recursos para desarrollar políticas para los sectores especialmente afectados», señala.

En esa misma línea se pronunció ayer el vicepresidente y consejero de Hacienda del Gobierno canario, Román Rodríguez, que calificó de «demagógica y oportunista» la demanda de la oposición de reducir la presión fiscal para amortiguar el impacto del alza de los precios en el bolsillo de los canarios. «Ni podemos ni es la solución», señaló ayer en una entrevista en Onda Cero, «es una propuesta demagógica para salir en los periódicos. En Canarias el impuesto al consumo energético es del cero por ciento, no pagamos nada. En el resto de España era del 21% hasta septiembre, lo bajaron al 10% y al día siguiente los consumidores no notaron en los precios esa bajada. La rebaja de impuestos no va a solucionar los problemas», añadió. Rodríguez hizo hincapié en que los impuestos permiten mantener la sanidad y la educación, y apuntó como única vía para frenar el impacto de la energía -además de buscar suministros alternativos- la intervención en el mercado para sacar el gas del cálculo del precio de la electricidad.