María Australia Navarro, Mariano Hernández Zapata y Pablo Casado en La Palma. / C7

Génova sopesa el «relevo pactado» de Australia Navarro al frente del PP del archipiélago

La dirección nacional considera que el tinerfeño Manuel Domínguez es quien puede concitar mayor consenso para dinamizar el partido

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ Madrid

La dirección nacional del PP sopesa sustituir a Australia Navarro al frente del partido en Canarias mediante una «salida pactada» que permita la renovación de la dirección regional sin enfrentamientos internos ni estridencias. Nada está decidido todavía, según fuentes de Génova, pero sobre la mesa hay ya varios nombres como posibles sustitutos de la actual presidenta, entre los que gana peso Manuel Domínguez, líder del PP de Tenerife y alcalde de Los Realejos, aunque también está en la lista el presidente del Cabildo de La Palma, Mariano Hernández, y el presidente del PP de Gran Canaria, Poli Suárez. Fuentes populares apuntan asimismo el nombre de Guillermo Mariscal, aunque como opción menos viable dada su actual responsabilidad como secretario general del grupo parlamentario popular en el Congreso.

La consigna, en todo caso, es que cuando se convoque el congreso regional haya una sola candidatura de consenso, en línea con las directrices marcadas por el presidente nacional, Pablo Casado, y el secretario de Organización, Teodoro García Egea, para mostrar unidad interna y evitar el desgaste de una doble candidatura en los procesos de renovación que Génova quiere impulsar tras la Convención Nacional, que afectan también a Extremadura, Cantabria y La Rioja. El conclave del PP canario no tiene aún calendario fijado, y aunque inicialmente estaba previsto convocarlo antes de que acabe el año -como pronto tendría que ser ya a finales de noviembre porque los estatutos del partido exigen que haya 45 días entre la convocatoria y la fecha de la celebración-, lo más probable es que tenga lugar a principios de 2022.

Desde el entorno de la dirección nacional reconocen que la figura de Manuel Domínguez es la que en principio concita más respaldo interno como posible relevo de Navarro al frente del partido en las islas, pero también asumen que su elección lleva asociado el inconveniente de trasladar la cabeza de dirección regional a Tenerife, cuando es en Gran Canaria donde el partido tiene más apoyo electoral. También se da por sentado en Génova que Navarro -que asumió la presidencia del PP canario en 2019 tras la salida de Asier Antona por pérdida de confianza de la dirección nacional- aceptará dar un paso al lado si García Egea le traslada la necesidad de renovación para ampliar a medio plazo las expectativas electorales, y no dará la batalla por mantener el liderazgo.

Oficialmente Navarro no se ha pronunciado sobre su posible relevo ni ha aclarado si aspira o no a renovar el cargo que ahora ocupa. Hasta ahora se ha limitado a señalar que todavía no es el momento de abordar cuestiones que corresponden al ámbito del congreso regional, donde la palabra la tendrán los militantes. Aunque la numerosa delegación canaria que asistió la semana pasada a la Convención Nacional del partido en Valencia analizó con lupa los movimientos y señales de los dirigentes nacionales para buscar indicios sobre las preferencias de Génova, no hubo ningún gesto que aportara pistas, si bien los populares canarios conocen que García Egea apuesta por una cara nueva para dinamizar el partido y en principio tiene la vista puesta en Manuel Domínguez.