El Gobierno se indigna con el pago de 1.459 millones a Cataluña

La consejera de Hacienda advierte que «los canarios no vamos a pagar la deuda catalana». Coalición Canaria acusa al PSOE de faltarles el respeto al «premiar con un cheque a sus socios independentistas». Los socialistas canarios consideran una «irresponsabilidad» las embestidas del Ejecutivo y piden mesura.

Almudena Sánchez
ALMUDENA SÁNCHEZ

La consejera de Hacienda del Gobierno autonómico, Rosa Dávila, se mostró profundamente airada al conocer los acuerdos económicos alcanzados entre el Gobierno de Pedro Sánchez con la Generalitat de Cataluña que supondrán una transferencia de 1.459 millones, según publicó ayer .

«Los canarios no van a pagar la deuda de Cataluña», aseveró con firmeza Dávila. Sin embargo, el Gobierno canario carece de capacidad para impedirlo por lo que la consejera dijo que se reiterará la celebración de una «conferencia de presidentes» en la que confió contar con el respaldo de otras comunidades autónomas a las que tampoco les interesa cargar con la deuda catalana.

«No puede ser que a Canarias se le niegue que aproveche su superávit, que proviene de nuestros impuestos, y se dé a Cataluña los 1.459 millones de euros», protestó,

Dávila reprochó al presidente Pedro Sánchez que negocie esta deuda en reuniones «bilaterales cuando este asunto se trata en el Consejo de Política Fiscal y Financiera». Insistió en que «no se puede colectivizar la deuda de Cataluña» de la que dijo que «ha cogido sus facturas con proveedores y se las ha endosado al Estado».

La representante gubernamental interpretó que con este acuerdo, «el Gobierno de Pedro Sánchez quiere ganar tiempo para sacar unos nuevos presupuestos que no tienen asegurado ni el apoyo de los partidos que conforman el Gobierno catalán».

Desde Coalición Canaria (CC) también difundió en un comunicado que «El Partido Socialista ( PSOE) nos falta el respeto al premiar con un cheque de 1.459 millones de euros a sus socios independentistas catalanes».

La secretaria de Organización de CC, Guadalupe González Taño, dijo que «la entrega del Gobierno de Pedro Sánchez contrasta con el desprecio con el que trata a Canarias».

Criticó que «sus ministros vienen de paseo a las islas, pero pasan de Canarias», aludiendo a la asistencia de la ministra de Sanidad a la fiesta de la rosa, en La Palma.

«Canarias -añadió González Taño-, es una de las comunidades autónomas castigadas por el Gobierno del PSOE, que se niega a firmar los convenios que mantiene aparcados en los distintos ministerios, a la espera de cumplir primero con sus socios de Podemos e independentistas catalanes».

Por contra, el diputado del Partido Socialista Canario ( PSC), Gustavo Matos, consideró una «irresponsabilidad» el tono con el que reaccionó el Gobierno autonómico.

Matos negó que el acuerdo fuera tal dado que «el Gobierno de Pedro Sánchez no tiene tomada una decisión hasta la fecha», y aseguró que «está tratando de buscar soluciones al gran desafío que supone la cuestión catalana».

Por eso, pidió al Ejecutivo autonómico «prudencia y mesura», al menos hasta que «las cosas maduren». Reprochó que «CC esté intentando ligar la situación de Canarias con la de Cataluña con una gran irresponsabilidad».

Gustavo Matos acusó al presidente Fernando Clavijo de seguir «a pie juntillas la estrategia del Partido Popular» ( PP), y de haberse convertido en el «medianero» de los conservadores.

El diputado del PSC apostó por encontrar alguna fórmula «en la que Canarias no salga perjudicada», pero consideró que «los nacionalistas canarios deberían de estar cooperando en vez de seguir echando más leña al fuego».

Matos atribuyó la beligerancia del Ejecutivo autonómico a las expectativas electorales. «Son conscientes -dijo- de que están a punto de obtener el peor resultado de su historia y dejar de ser pieza clave en los pactos posibles de mayo».