Cuarto fracaso del pacto CC-PSC para la televisión

Se vino abajo todo el procedimiento previsto en la ley para que las candidatas promovidas por Coalición Canaria (CC) y Partido Socialista Canario (PSC) pudieran entrar en el Consejo Rector de Radiotelevisión Autonómica de Canarias (RTVC). A ambos les volvió a faltar el desconocido voto 36.

ALMUDENA SÁNCHEZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE

El reglamento del Parlamento contempla el secreto del voto que se deposita en la urna. Sin embargo, a medida que iban siendo llamados a votar, los diputados de todos los grupos se mostraban unos a otros la papeleta a diestro y siniestro, con chanzas y alguna sorna.

El resultado, de nuevo imprevisto, dejó a unos cuantos con un rictus severo en el rostro. «35 síes, 4 noes, 16 abstenciones, 3 blancos y 1 nulo», recitó la presidenta del Parlamento; «por lo tanto no resultan elegidas las candidatas al Consejo Rector de Radiotelevisión Autonómica de Canarias», aclaró por imperativo reglamentario.

Los grupos promotores de las candidatas Marta Cantero y Carmen Zamora habían tomado sus precauciones. En vez de dar instrucciones directas a sus diputados, convinieron en marcar los nombres de las aspirantes con diferentes colores. Las aspas verdes fueron anotadas por Coalición Canaria (CC) y así se contaron 18, el mismo número de parlamentarios que forman el grupo. El Partido Socialista Canario (PSC) marcó con rojo y se contabilizaron 14 papeletas, una menos que el total de los diputados que lo integran, según fuentes de la Mesa de diferentes tendencias políticas. «Nosotros votamos con un boli normal», se apresuró a asegurar el portavoz del grupo Mixto, que aportaron 3 síes rotulados en azul.

Y así contó la Mesa, por colores, algo que, aparte de ser inédito, es contrario al carácter secreto que confiere el reglamento a este tipo de procedimientos.

Sin embargo, este tipo de señalización permitió a la diputada portavoz de CC en la Comisión de Control de RTVC, Guadalupe González Taño, afirmar que lo ocurrido ayer «ya no se puede considerar un error», como dijeron los nacionalistas en la tercera votación, cuando a estos y al PSC les volvió a faltar el voto 36.

En los pasillos, diputados socialistas regaban de acusaciones los bancos azules del Gobierno mientras otros reconocían que el voto fugado «está claro que procede de nosotros».

Estos últimos lo determinaron directamente a la «debilidad de liderazgo» del secretario general del Partido Socialista Canario, Ángel Víctor Torres y no faltaban quienes se aventuraron a sostener una «estrategia» maquinada «hace tiempo» contra el mismo dirigente.

Torres no pudo asistir a la votación. Sí lo hizo el secretario de Organización desde la tribuna de invitados, al igual que la vicesecretaria de Acción Política del partido.