Cruz Roja atienda la llegada de más de 300 personas a las islas en apenas 48 horas. / EFE

Cruz Roja resalta la dificultad para atender a los inmigrantes

La ONG advierte sobre el deterioro físico de los que llegan en la travesía y la necesidad de incluirlos en proyectos de intervención social

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

El 2021 fue especialmente complicado para los voluntarios de Cruz Roja, que aún siguen implicados en paliar los efectos de la covid, la inmigración y el volcán de La Palma. Así lo aseguraron en la presentación de su memoria anual su presidente en Canarias, Antonio Rico, acompañado de los representantes de las dos provincias, Mayte Pociello e Isaac Díaz.

En lo que respecta al fenómeno migratorio, la ONG destacó la dificultad de las intervenciones de sus voluntarios debido a la peligrosidad de la travesía de la Ruta Canaria. Sin contar con que la mortalidad de quienes cruzan el Atlántico alcanza cifras de entre un 5% y un 8%, señaló que los supervivientes llegan a la costa con un gran deterioro físico.

La organización ofrece esa primera asistencia humanitaria en la llegada al muelle y se encargan, por otro lado, de la gestión de algunos centros de acogida. Si bien la primera tarea es la más dura, aseguran que tampoco descuidan la segunda, ya que la consideran de igual importancia.

Precisamente, destacó Rico que Cruz Roja tiene la visión de dar a estas personas una atención integral. «Su proyecto migratorio no termina en Canarias sino en la España continental o Europa, por norma general, y nosotros tenemos que ser los facilitadores de que ese proyecto culmine», dijo. Una tarea que abarca numerosos aspectos, desde la derivación a los centros sanitarios hasta la enseñanza del idioma.

Cruz Roja realizó casi 38.000 intervenciones de inclusión social a 22.400 inmigrantes en las islas durante el año pasado

El año pasado, Cruz Roja realizó alrededor de 540.000 intervenciones con 104.320 personas, de las que 22.400 fueron inmigrantes, 7 refugiados, 50.778 personas en situación de extrema vulnerabilidad, 2.088 personas con discapacidad, 538 reclusos, 219 menores en dificultad, 3.319 mujeres vulnerables y 10.157 personas mayores, entre otros.

Menos en situación de calle

Estas cifras manifiestan, según Rico, no solo la fragilidad de la sociedad canaria sino que también han puesto a prueba los esfuerzos de los voluntarios, atendiendo a más personas sin hogar e inmigrantes en las islas.

Sin embargo, reconoció que la situación ha variado con respecto a 2021 y que no ven un gran número de africanos en situación de calle como sí se observó durante el bloqueo de los puertos y aeropuertos en plena pandemia.

Por entonces, el atasco en las derivaciones a la península también saturó los campamentos, generó un gran clima de malestar y conflictividad y muchos salieron de los recursos estatales.

Ahora, afirma la ONG, quienes se encuentran en esta situación no conforman un gran grupo y se les presta atención dentro de los proyectos de inclusión social que ofrece Cruz Roja de forma generalizada a las personas vulnerables, no en los que destinan específicamente a la inmigración.

«En la calle son pocos y la mayoría están porque han rechazado ese servicio de atención», explicó Rico. «Estar fuera de los recursos genera una situación compleja para la persona misma y el entorno, pero trabajamos siempre para tenderles la mano».

La responsable en Tenerife, Mayte Pociello, agradeció en este sentido la ayuda del resto de delegaciones en los distintos desafíos en las islas -especialmente en lo referido a la erupción-, así como de las instituciones, que se han «volcado».

Antonio Rico, presidente de Cruz Roja Canarias, en la presentación de la memoria anual. / EFE

Un territorio frágil

En el cómputo total de personas atendidas en Canarias el año pasado, 121.086 correspondían a casos de inclusión social, mientras que 33.567 lo fueron en el apartado de socorros, 22.227 en juventud, 18.590 en educación, 5,765 en salud, 4.606 en empleo y 1.432 en medio ambiente.

El perfil medio que responde a este tipo de asistencias, según especificó el presidente de la ONG en Las Palmas, Isaac Díaz, es mayoritariamente masculino (56%) de entre 31 y 40 años de edad, seguidos de aquellos entre 41 y 50, jóvenes entre 20 y 30 años y mayores de 80.

La ONG cuenta con dos centros logísticos de intervención en el archipiélago, más de 20.400 voluntarios, 62.700 socios y 840 empresas asociadas, además de 1.181 personas vinculadas laboralmente, 369 vehículos y 38 embarcaciones y motos de rescate.

En cuanto a la actividad económica , Cruz Roja presentó un balance negativo en 2021 con ingresos de 83.4 millones de euros y gastos por 83.5 millones.