Imagen de archivo de Sebastián Franquis (i) y Augusto Hidalgo. / C7

El congreso del PSOE grancanario ya tiene fecha pero sigue sin acuerdo

El principal handicap para cerrar un pacto entre Hidalgo y Franquis es la posibilidad de consensuar el poder en las agrupaciones locales

B. Hernández
B. HERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El fin de semana del 19 y 20 de febrero o los días 5 y 6 de marzo. Son las fechas propuestas por el PSOE de Gran Canaria a la Secretaría de Organización federal y a la dirección regional para que definan la celebración del congreso insular. Ferraz tomará la decisión y activará este proceso la próxima semana.

Que se haya fijado ya la fecha para esta asamblea, aplazada desde el pasado mes de octubre precisamente para evitar llegar al congreso sin un acuerdo, no significa que se hayan resuelto los problemas que enfrentan a los sectores que representan al secretario insular y consejero de Obras Públicas, Sebastián Franquis, y al alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo, los dos militantes que pugnan por dirigir la organización en Gran Canaria. Desde ambos sectores se indica que se está «muy cerca del entendimiento», a la vez que nadie en la formación insular descarta totalmente la celebración de un proceso de primarias para elegir al próximo secretario general.

El Partido Socialista en Gran Canaria está en este momento en la fase de «intercambio y análisis de documentos» tras la negociación «intensa» que se ha producido en los últimos días -y tras meses de conversaciones- y prevén que esta misma semana se pueda cerrar un pacto, ya superado el plazo señalado por el secretario de Organización federal, Santos Cerdán. En cualquier caso, las partes coinciden en que el acuerdo es «el objetivo de todos».

De momento, esta voluntad sigue enquistada en la posibilidad de alcanzar acuerdos también para las agrupaciones locales. Ahora mismo, este es el principal escollo que impide el consenso, debido a la negativa del sector de Franquis a negociar las grandes asambleas de la isla.

Y es que, mientras los afines a Augusto Hidalgo entienden que se deben «respetar las mayorías y la realidad orgánica de la isla» y por tanto negociar las direcciones municipales, el sector de Franquis se resiste a aceptar esta posición. Los primeros consideran que agrupaciones como Las Palmas de Gran Canaria y San Bartolomé deben estar dirigidas por el sector del alcalde, mientras que Telde y Santa Lucía quedarían en manos de los 'chanistas'. Por el contrario, quienes apoyan a Franquis argumentan que «no es tradición en el partido trasladar los acuerdos insulares a los ámbitos locales, ya que cada uno tiene sus propios procedimientos». Los acuerdos se deben alcanzar, agregan, «después de las conversaciones que correspondan, y eso será otra fase, pero no se debe incluir en la negociación del congreso insular».

A pesar de que las posturas siguen enquistadas en este asunto, representantes de ambas familias consideran que se ha «profundizado mucho» en estos meses y se muestran convencidos de que será posible cerrar un acuerdo. El objetivo de unos y otros es evitar las primarias y que con ello se ofrezca una imagen de división o debilidad del partido y, subrayan, «se pueden conseguir porque no hay ultimátum de ninguna de las partes». Eso sí, «no se descarta al 100%» que finalmente se tenga que recurrir a un proceso de elecciones internas para elegir al secretario general de Gran Canaria.

Fuentes del sector de Augusto Hidalgo insisten en que, a nivel insular, las circunstancias han cambiado y la actual ejecutiva y su máximo dirigente «deben aceptarlo». De no ser así, afirman, «no tenemos problemas en ir a votar, pero no vamos a aceptar ni imposiciones ni las habituales estrategias a las que está acostumbrado Franquis».

A pesar de esta falta de consenso sobre este asunto, sí se ha cerrado que Franquis continúe al frente del partido mientras que Hidalgo no encontrará dificultades internas para ser el candidato al Cabildo de Gran Canaria en las próximas elecciones locales.