Pasajeros bajan de un avión en el aeropuerto de Lanzarote. / C7

Debate en la UE

Batalla para esquivar la tasa verde

El Parlamento Europeo vota el lunes una enmienda socialista para que los vuelos ente Canarias y terceros países no paguen el gravamen por emisión de CO2

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ Madrid

Hay mucho camino avanzado para que Canarias consiga la exención total de la tasa verde con la que la UE va a gravar a partir de 2023 las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en el trasporte aéreo y marítimo, pero como advierte el eurodiputado socialista Juan Fernando López Aguilar, conviene «mantenerse en guardia» hasta el último momento, porque en el Parlamento Europeo nada está decidido hasta que se aprueba.

La Eurocámara vota mañana, 6 de junio, una enmienda a la directiva comunitaria de Comercio de Derechos de Emisiones que penaliza el uso del queroseno, para que el archipiélago quede exento de la tasa ecológica en las conexiones aéreas con terceros países por su condición de región ultraperiférica (RUP), como reclama el Gobierno canario.

Lo contario supondría un importante incremento del precio de los billetes aéreos a las islas desde países europeos, con serias consecuencias para el sector turístico.

Las conexiones entre Canarias y la península están ya exentas desde el principio en la propia directiva, en la que se establece que el impuesto ecológico no es aplicable a los operadores de aeronaves sobre las emisiones que se produzcan hasta 2030 en vuelos «entre un aeródromo situado en una región ultraperiférica de un Estado miembro y un aeródromo situado en el mismo Estado miembro fuera de dicha región ultraperiférica».

El Gobierno canario contaba ya con el compromiso previo de la comisaria europea de Cohesión y Reformas, Elisa Ferreira, deno aplicar la tasa verde entre las RUP y sus respectivos territorios estatales.

El Parlamento Europeo vota el lunes la directiva comunitaria que grava el queroseno. / EFE

En un primer momento la norma avalada el pasado 16 de mayo por la Comisión de Medio Ambiente de la Eurocámara que mañana va a pleno no contemplaba exención alguna para los trayectos interinsulares, pero durante la tramitación se logró el compromiso de Bruselas de exceptuarlos también, a petición del Gobierno canario por mediación del Ministerio de Hacienda, en aplicación de una directiva de 2008 que exime de la tasa a los vuelos efectuados por Obligación de Servicio Público (OSP) dentro de una misma región ultraperiferica. Un paso más que daba un respiro.

Bastante más complicado ha sido preparar el terreno para que las islas puedan quedar liberadas de la ecotasa -si finalmente se aprueba la enmienda- cuando se trata de conexiones aéreas con terceros países. El Gobierno canario reconocía hace unas semanas la dificultad de dejar fuera al archipiélago en trayectos europeos ante el empeño de la UE de aplicar el gravamen a todos los vuelos para reducir la huella de carbono y luchar contra el cambio climático.

La posibilidad de que se imponga la tasa verde con terceros países ha disparado las alarmas entre los empresarios turísticos, que recuerdan la importancia de la conectividad aérea para la economía canaria, muy dependiente de la actividad alojativa vinculada al turismo -el sector genera el 40% del empleo directo y casi el 80% si se suma el indirecto-, y advierten que el efecto disuasorio que tendría penalizar el uso del avión mediante la tasa verde «condenaría la economía de las islas al colapso».

La estrategia verde de Bruselas busca desincentivar el uso de combustibles fósiles con el objetivo de reducir un 55% los gases de efecto invernadero en 2030 y al 100% en el año 2050. Pese a las fuertes reticencias de la UE a autorizar nuevas excepciones a la tasa verde, en la recta final de la tramitación de la norma sobre derechos de emisiones el eurodiputado del PSOE López Aguilar consiguió un preacuerdo para enmendar la directiva y eximir del impuesto verde las conexiones aéreas y marítimas entre Canarias y cualquier territorio dentro del espacio económico europeo hasta 2030, además de los trayectos con la península e interinsulares que ya estaban asegurados.

En las negociaciones sobre el paquete de acción climática de la UE López Aguilar logró las 40 firmas necesarias para presentar la enmienda en la que reclama que se tenga en cuenta la vulnerabilidad de las RUP debido a la total dependencia económica del transporte aéreo y marítimo, y recabó el respaldo de los portavoces de siete grupos parlamentarios, lo que en principio permitirá articular una mayoría suficiente para que la exención salga adelante en la votación de mañana, si no hay cambios de posición de última hora.

En su pugna por dejar a Canarias fuera del impuesto por la emisión de CO2, López Aguilar apeló a las singularidades de las RUP -reconocidas en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE)- frente a posiciones discrepantes que veían un riesgo de desvirtuar la estrategia verde comunitaria si se otorgara el mismo derecho a las islas griegas o a Malta y Chipre, que son estados insulares.

El presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, cree que el acuerdo logrado por López Aguilar para presentar la enmienda permite ser optimista sobre la determinante votación de mañana en el Parlamento Europeo, y asegura que su aprobación sería «una magnífica noticia» para Canarias.