2018 visto por los presidentes

Un año para despejar incertidumbres

Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias

Ocurre cada principio de año: renovamos energías para identificar retos y trazar objetivos para la temporada que empieza. Y creo que todos estaremos de acuerdo en que este año 2018 se presume muy importante en lo económico y en lo social. Por supuesto, también para la política y la gestión pública. Por eso debemos estar preparados para afrontar un curso que exigirá de todos, de la sociedad y de sus gestores públicos, el mayor esfuerzo para seguir afianzando medidas que permitan mejorar las vidas de los ciudadanos y las ciudadanas.

En Canarias, el Gobierno que presido desde 2015 continuará desarrollando las políticas que nos han permitido, con buen ritmo y paso sostenido, dejar atrás unos últimos años todavía marcados por la gran crisis económica. Las cosas han empezado a cambiar y ahora es necesario que esta mejoría, que ya es una realidad en varios ámbitos de la economía, se traslade también al conjunto de la ciudadanía con medidas que nos permitan recuperar todo el terreno perdido debido a los recortes que se aplicaron en los años de crisis.

En este escenario se nos presentan retos importantes para afianzar el encaje de Canarias en las estructuras del Estado y en los mecanismos de cooperación entre la Administración estatal y el conjunto de las autonomías.

Me refiero a tres elementos cruciales de nuestro funcionamiento como sociedad y que, por tanto, no son intereses de un Gobierno concreto ni de un partido político en particular. Son intereses generales de toda la sociedad y el primero de estos objetivos es la renovación de los aspectos económicos del REF, que actualmente se debate en el Congreso de los Diputados.

El 6 de febrero finaliza el plazo de enmiendas y este horizonte obliga a trabajar juntos para apuntalar nuestros derechos económicos fundamentales y evitar que, como ha ocurrido hasta ahora, nuestras empresas continúen compitiendo en una situación de desigualdad de oportunidades respecto a otras empresas radicadas en el resto del Estado. Por eso, el nuevo REF nos permitirá seguir modernizando y diversificando la economía canaria después de veinte años para garantizar que seamos competitivos en un mercado global.

El segundo asunto que se debate actualmente en las Cortes es la reforma del Estatuto de Autonomía de Canarias, que pretendemos que ancle nuestro REF para, de esta forma, evitar depender cada año de los Presupuestos Generales del Estado o del color político del partido que gobierne en España para compensar las desventajas derivadas de nuestra condición de Región Ultraperiférica, como ya reconoce la propia Unión Europea.

Como objetivo prioritario que debe aunar esfuerzos de todos los representantes políticos de las Islas, el nuevo Estatuto de Autonomía debe responder a todas las necesidades actuales de Canarias y, si es verdad que se abrirá en fechas próximas un debate sobre la reforma de la Constitución, nuestras Islas deben ser capaces de llegar a esa cita con un Estatuto de Autonomía de primer nivel.

Por último, el tercer asunto de vital importancia es el sistema de financiación de las comunidades autónomas, un proceso complejo que fijará las posibilidades económicas de las autonomías para las próximas décadas. En este escenario, todos los partidos políticos de Canarias debemos ser capaces de trabajar en defensa de los intereses generales de la ciudadanía y, con este objetivo, ya he trasladado a los grupos políticos del Parlamento de Canarias la firme voluntad del Gobierno de aportar, en tiempo y forma, toda la información necesaria que nos permita conseguir un mejor encaje canario en el Estado.

2018, grandes retos para Canarias

Román Rodríguez, portavoz parlamentario y presidente de NC

Por distintas razones, este año 2018 será determinante para Canarias. Con varios asuntos de enorme relevancia para el Archipiélago, que se tendrán que resolver en los próximos meses y que afectan a nuestra estructura institucional, a nuestra capacidad de autogobierno, a la financiación de nuestros servicios públicos, a nuestra economía y a la calidad de nuestra democracia.

El reformado Estatuto se encuentra ya en la ponencia en la comisión Constitucional del Congreso. Lo hace en un momento muy delicado, en el que PP y Ciudadanos –en medio de la crisis territorial en Cataluña- compiten en estrategias centralizadoras. Lo que podría afectar gravemente a un texto que incluye significativos avances en competencias y en derechos cívicos, al que hemos planteado enmiendas parciales en su exposición de motivos, en la delimitación territorial del Archipiélago y en la modificación del modelo electoral.

Paralelamente, NC está presente en la comisión de Evaluación y Modernización del Estado Autonómico, donde se debería abordar la reforma constitucional, que nace con muchas dudas, por la ausencia de Podemos y los nacionalistas vascos y catalanes así como por las declaraciones del PP y Cs rebajando las posibilidades reformistas de la misma. Apuesto claramente por una reforma del título VIIIº de la Constitución que posibilite avanzar hacia un estado federal asimétrico, entre otros cambios necesarios.

Otro asunto prioritario es la tramitación del nuevo Régimen Económico y Fiscal (REF) económico, que se ha visto ralentizada al centrarse el Gobierno del PP en la crisis catalana. El próximo 6 de febrero se cierra el periodo de enmiendas y se inicia la recta final de esta modificación legislativa, con un elevado acuerdo. Pretendemos consensuar con el PP algunas enmiendas de mejora al texto remitido al Congreso de los Diputados por el gabinete de Mariano Rajoy y pactadas con NC en el acuerdo sobre los Presupuestos del Estado de 2017.

Financiación. También en el ámbito estatal resulta crucial para Canarias la reforma de la financiación autonómica. Defendemos que se garantice una distribución per cápita media de los fondos para el conjunto de los servicios públicos esenciales -sanidad, educación y servicios sociales-, así como separar los ingresos fiscales del REF del nuevo modelo. Como ya se estableció en las enmiendas a los PGE 2017, queremos que esto se ratifique en el nuevo modelo de financiación.

Y, por último, no hay que olvidar el posible debate de los Presupuestos Generales del Estado para 2018, tras los importantes logros para Canarias en los de 2017. Las cuentas públicas para el presente año se han visto retrasadas por el conflicto catalán y ahora pueden verse también afectadas por el cambio de estrategia de alguno de los socios estables del PP. Como hicimos en 2017, nuevamente estamos dispuestos a dialogar en el período de enmiendas y a defender consecuentemente los interés de esta tierra y de su gente, con medidas que contribuyan a su desarrollo económico y social.

Otros retos se sitúan en el ámbito de la comunidad canaria. Como el impulso a unos servicios públicos que no han remontado los daños causados por las políticas de austeridad y recortes, y por la escasa planificación y mala gestión. Con una sanidad lastrada por las listas de espera diagnósticas y quirúrgicas, por los colapsos en urgencias y por las insuficiencias a la hora de implementar el Plan de Salud. El desarrollo de la Ley Canaria de Educación es clave en el otro gran servicio público. Con materias centrales, como la escolarización en infantil de cero a tres años, el mayor impulso a la Formación Profesional y los idiomas.

Resulta muy relevante, asimismo, la aprobación de la retrasada ley de servicios sociales. Con un dimensionamiento adecuado de los mismos, que les saque de su «irrelevancia», como han señalado distintos informes, y con un impulso decidido a la aplicación de la Ley de la Dependencia. En Nueva Canarias insistiremos, asimismo, en la necesidad de implantar una renta básica canaria que combata los altos niveles de pobreza y exclusión que se dan en el Archipiélago y que afectan incluso a personas con empleo.

Desigualdades. La implementación de esas medidas que permitan mejorar los servicios públicos y disminuir las grandes desigualdades sociales que se dan en las Islas precisa de otra fiscalidad, más progresiva, en las que paguen más los que más tienen y en la que se persiga con la mayor eficacia el fraude.

Junto a ello, Canarias debe modificar su actual modelo de desarrollo, escasamente autocentrado, muy vinculado al cemento y al ladrillo. Desde un crecimiento modulado y en función de los intereses de la sociedad canaria. Con un modelo turístico centrado en la calidad, no en batir récords de turistas que luego no impactan suficientemente en el empleo ni en su calidad, y suponen problemas añadidos: más producción eléctrica, más consumo de agua, más generación de residuos o más colapsos de tráfico. La renovación de la planta y de los espacios públicos obsoletos, la regulación estricta del alquiler vacacional y la implantación de una tasa turística son tareas centrales en el sector.

Hay que apostar por una movilidad sostenible, para lo que es imprescindible el máximo desarrollo del transporte público en todas sus modalidades. Así como un nuevo modelo energético, direccionado hacia las renovables, rechazando la trampa del gas, que es más de lo mismo y que retrasa el avance en energías limpias, menos costosas y menos dependientes. La última ocurrencia, la implantación del gas ciudad, insiste en un modelo contaminante, caduco y costoso, que solo interesa a sectores privados minoritarios. Debemos establecer, igualmente, un nítido compromiso en la lucha contra el cambio climático.

Quiero señalar, asimismo, la relevancia que tiene el actual proceso de reforma de nuestro modelo electoral. Constituye una gran oportunidad para, rebajando las actuales barreras y mejorando la proporcionalidad, conseguir una avance en la calidad de la democracia en las Islas.

Son importantes los retos que Canarias tiene en este año 2018. Su consecución precisa del compromiso de las fuerzas políticas y de la implicación de la sociedad canaria. Nos jugamos mucho. Su mejor o peor resolución marcará la situación económica y social de nuestra Comunidad en las próximas décadas. Por eso, NC está plenamente comprometida con esa agenda de cambio para Canarias.

Un año extraordinario

Paulino Rivero, expresidente del Gobierno de Canarias

El 2018 ya ha consumido sus primeros seis días, dejando atrás el largo período festivo que hace de puente entre el año que termina y el que comienza. Por delante, de inmediato, nos encontramos con la exigente cuesta de enero. Puede eso sí que este año sea igualmente dura para las economías familiares pero, dada la cercanía de los carnavales, es posible que sea más llevadera. Sin tiempo para recuperarnos del paréntesis navideño, periodo de enormes consumos pero días en las que algunas empresas reducen su actividad, el 12 de enero echa a rodar la fiesta en Santa Cruz de Tenerife, que se prolongará hasta el 18 de febrero con el entierro de la sardina en Las Palmas de Gran Canaria.

Tampoco se les harán muy cuesta arriba las próximas semanas de enero y febrero a aquellos que huyen del bullicio del carnaval y buscan refugio y ensimismamiento en la música clásica, puesto que el 11 de enero abre sus puertas la 34 edición del Festival Internacional de Música de Canarias, en Fuerteventura, que cerrará, el 17 de febrero, en Santa Cruz de Tenerife, la Orquesta Filarmónica de Munich. Tampoco se le harán largos los meses de enero y febrero a los amantes del deporte. A los futboleros enero y febrero se les pasarán volando pendientes del siguiente partido trascendental de su equipo. Los aficionados de la UD Las Palmas soñando con sumar puntos, ahora bajo la batuta de Jémez, que le alejen de los puestos de descenso; por su parte, los del Tenerife esperando una remontada de su equipo que le aproxime a los puestos que dan opción al ascenso. Tampoco se aburrirán los baloncestistas. En el deporte de la canasta las aficiones del Herbalife Gran Canaria e Iberostar Tenerife verán caer las hojas del calendario esperando la clasificación de sus respectivos equipos para la Copa del Rey y para los Play off por el título.

Tampoco serán meses ordinarios para la política. Muy al contrario, este 2018 se anuncia como un periodo extraordinariamente exigente. Las incertidumbres catalanas, las dudas sobre si finalmente contaremos con Presupuestos Generales del Estado, la posibilidad ahora algo más lejanas de que se convoquen elecciones anticipadas, o los preparativos para elecciones locales y autonómicas serán, entre otros, asuntos que devorarán a toda prisa los próximos días, semanas y meses suficientes. Pronto estaremos en la precampaña que conduce a mayo del 2019. Ante tanta agitación, un período de descanso no viene mal, ni a unos ni a otros, por ello hay que empezar ya a programar las vacaciones de Semana Santa para finales del mes de marzo.

El deporte nacional, el fútbol, va a ser el protagonista de abril y mayo, y será enfilando el 20 de mayo, fecha clave porque tendrá lugar la última jornada de la liga. La tristeza y el cabreo de los que han descendido junto con la alegria y la fanfarronería de los ganadores dará origen a entretenidos debates en cada rincón de España. Antes, el 21 de abril, la final de la Copa del Rey servirá de termómetro para medir el grado de simpatía que los aficionados al fútbol tienen al monarca después de sus últimas intervenciones públicas. Además por si faltara algún aliciente,el 26 de mayo será la final -en Kiev- de la Champions League, puente para el inicio el 14 de junio, en Rusia, del Campeonato Mundial de Fútbol que se prolongará hasta el 15 de julio.

No hemos tenido tiempo de preparar las vacaciones de verano, pero todo el mundo está ya sudando la gota gorda. Las fiestas de los barrios y pueblos de Canarias ahogan ya otros asuntos y son lugar de reencuentro de familias y vecinos. Las multitudinarias manifestaciones religiosas entorno a las Virgenes de Candelaria, el Pino, la Peña, los Dolores, Guadalupe, las Nieves y los Reyes, así como las que se producen alrededor de los Cristos de La Laguna y Tacoronte son fieles testigos de la vendimia y cosecha de vino que estrenaremos a principios del mes de noviembre.

No ha habido casi tiempo para los preparativos del curso escolar, el tiempo se ha ido tan rápido que ya está otra vez rodando el balón y el debate de si Messi o Ronaldo o el de la situación de los amarillos y los blanquiazules. Los debates domésticos y deportivos se juntarán con las inevitables quinielas adivinando quienes van a ser los candidatos para las elecciones del mes de mayo del 2019. Todo acaba de empezar, pero todo está ya a la vuelta de la esquina.

En un abrir y cerrar de ojos los anuncios de las próximas navidades lo inundarán todo. Los puentes de la Constitución y la Inmaculada serán el escenario perfecto para encender los alumbrados navideños. Deporte y política nos dejarán a las puertas de la Navidad del 2019. Este 2018 tiene ingredientes suficientes para augurar que se nos irá volando. No será un año cualquiera. Los acontecimientos deportivos y políticos acelerarán los días y meses. Será un año extraordinario.

Campeonato Mundial de Fútbol que se prolongará hasta el 15 de julio.

No hemos tenido tiempo de preparar las vacaciones de verano, pero todo el mundo está ya sudando la gota gorda. Las fiestas de los barrios y pueblos de Canarias ahogan ya otros asuntos y son lugar de reencuentro de familias y vecinos. Las multitudinarias manifestaciones religiosas entorno a las Virgenes de Candelaria, el Pino, la Peña, los Dolores, Guadalupe, las Nieves y los Reyes, así como las que se producen alrededor de los Cristos de La Laguna y Tacoronte son fieles testigos de la vendimia y cosecha de vino que estrenaremos a principios del mes de noviembre.

No ha habido casi tiempo para los preparativos del curso escolar, el tiempo se ha ido tan rápido que ya está otra vez rodando el balón y el debate de si Messi o Ronaldo o el de la situación de los amarillos y los blanquiazules. Los debates domésticos y deportivos se juntarán con las inevitables quinielas adivinando quienes van a ser los candidatos para las elecciones del mes de mayo del 2019. Todo acaba de empezar, pero todo está ya a la vuelta de la esquina.

En un abrir y cerrar de ojos los anuncios de las próximas navidades lo inundarán todo. Los puentes de la Constitución y la Inmaculada serán el escenario perfecto para encender los alumbrados navideños. Deporte y política nos dejarán a las puertas de la Navidad del 2019. Este 2018 tiene ingredientes suficientes para augurar que se nos irá volando. No será un año cualquiera. Los acontecimientos deportivos y políticos acelerarán los días y meses. Será un año extraordinario.