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Imagen de 'M, el vampiro de Düsseldorf'. / RC

Joyas de las plataformas: Psicópatas asesinos de niñas

Hay dos películas imprescindibles con este temática y un 'remake' no acreditado

Boquerini .
BOQUERINI .

Las películas están llenas de psicópatas, pero que sean asesinos de niñas, hay dos imprescindibles, dos joyas, una alemana de 1930 y la otra española de 1958, ambas con un plantamiento común pero con desarrollos muy diferentes: Son 'M, el vampiro de Dusseldorf', de Fritz Lang, y 'El cebo', de Ladislao Vajda, a la que también se podría añadir 'El juramento', de Sean Penn (2001), un remake no acreditado de 'El cebo'.

M, el vampiro de Düsseldorf (Movistar+, 1931

Dirigida por Fritz Lang y protagonizada por Peter Lorre, Otto Wernicke y Theo Lingen, uno de los más grandes títulos de la primera etapa alemana de Lang, famoso entre otras razones por su soterrada denuncia del nazismo de su época. Peter Lorre llevó a cabo aquí una impresionante interpretación de un asesino psicópata en cuya figura se resume buena parte de los males de una sociedad hipócrita y enferma. La película, la primera sonora de su director, está inspirada en el caso real de Peter Kürten, que asesinó a varios niños en la ciudad de Düsseldorf.

En la ciudad de Düsseldorf anda suelto un asesino de niñas causa pavor entre la población, creando una paranoia colectiva que va in crescendo. El criminal Hans Beckert (Peter Lorre) es un oscuro empleado que vive solo en una anodina pensión. La policía está al borde de la desesperación; el ayuntamiento exige resultados, la gente clama por la aparente incompetencia de las autoridades. Así, los esfuerzos de la policía se vuelven cada vez más abusivos y autoritarios: inspección de casas a discreción, acoso de ciudadanos sospechosos deteniendo a cualquier persona mínimamente sospechosa, diarias redadas de antros y sitios de reunión del elemento criminal. Nada da resultado y todos los sectores de la sociedad se movilizarán en la búsqueda del peligroso infanticida. Por su parte, los jefes del hampa, furiosos por las redadas que están sufriendo por culpa del asesino, deciden buscarlo ellos mismos, dado que la presión policial les está arruinando sus negocios, contratando a los mendigos de la ciudad para que vigilen las calles sin levantar sospechas.

La película se presenta en una espléndida copia magníficamente restaurada en 2011, la versión más completa de las diferentes que se han visto a lo largo de los años. se estrenó el 11 de mayo de 1931 en Berlín (En España lo hizo casi a la vez, el 24 de noviembre de 1931). Desde entonces fue editado en varias versiones y duraciones diferentes a la original. Entre ellas figuran la inglesa y la francesa (ambas de 1932), con un montaje diferente y alteraciones de contenido. Fritz Lang no intervino en ninguno de estos montajes. También el reestreno de 1960 difería del original de 1931. Se redujo a 96 minutos y se le añadió música en varias escenas. Una considerable parte del trabajo de Fritz Lang y Thea von Harbou ya no estaba disponible. Durante décadas hubo diversos intentos de recuperar la versión original del filme. Esto fue posible, por vez primera, en 2001 y gracias a las nuevas tecnologías disponibles, se preparó un nuevo montaje tal y como lo había concebido Fritz Lang. Como tan solo se conservaba un 70 % del negativo original, las restantes escenas e imágenes se extrajeron de diferentes copias. Con todo, y de acuerdo a lo que ya se suponía en la época, todavía faltan algunas imágenes que se dan por perdidas. Además había varios fragmentos muy deteriorados, tanto por daños en los fotogramas como por fallos de la copia. En la restauración de 2001 pudieron completarse muchas de estas imágenes gracias a un negativo de la versión francesa. Una importante mejora de la presente restauración ha sido el tratamiento del sonido acorde a la idea original de Lang. Partes del film son totalmente mudas y otras con breves apuntes sonoros. Esta versión restaurada del clásico de Fritz Lang dura 111 minutos. Se sabe que al ser autorizado su duración era de 117 minutos. Sin embargo en lo que se ha avanzado en las investigaciones, es muy posible que esa versión no se llegase a estrenar.

La película puede considerarse como el canto del cisne del expresionismo alemán, con decorados barrocos y planos llenos de picados y contrapicados.

Protagonistas de 'El cebo'. / RC

El cebo (Flix Olé, 1958)

Dirigida por el húngaro afincado en España Ladislao Vajda ('Marcelino Pan y Vino'), es una coproducción hispano suiza protagonizada por Heinz Rühmann, María Rosa Salgado, Michel Simon y Gert Fröbe a partir de un guion Friedrich Dürrenmatt sobre el que posteriormente escribiría una novela.

Un buhonero encuentra en un bosque el cadáver de una niña. Avisa al comisario Mattei (Heinz Rühmann), conocido suyo, que se encarga del caso. Mattei alquila una estación de gasolina en la zona del crimen, y se aloja en casa de la señora Heller (María Rosa Salgado) que tiene tiene una niña de la edad de la víctima, y sin revelar su verdadera identidad decide que la niña sirva de cebo para el asesino. La niña ya ha visto al hombre y hablado con él sin que lo sepa nadie, ya que el mago (Gert Fröbe) -así le llama ella- le hace prometer que no dirá a nadie que le conoce. Sólo así le hará juegos de manos con una pequeña marioneta. El comisario Mattei, por medio de unos dibujos que le mostraron unas compañeras de la niña asesinada, cree que el asesino debe vivir en el cantón de los Grisones. Hace indagaciones sobre las matrículas de los coches y sus propietarios. Una vez, regresando el comisario a casa, ve que la niña sale de un bosque. La interroga y, aunque la niña no le dice nada del encuentro, le encuentra chocolate y termina descubriendo sus citas con el mago. Avisa a la madre del peligro que corre su hijita y decide vestir una muñeca con las ropas de la niña. Mientras tanto, la niña escapa de su casa para ir al bosque.

Una de las grandes películas de la historia del cine español (aquí ambientada en Suiza ya que por motivos censores «en la España de Franco no podía haber asesinos de niñas»). Al igual que en el film de Lang, el asesino vuelve a ser un hombre apocado y tímido con complejo de inferioridad. Si en aquella estaba dominado por su tiránica madre, aquí lo está por la no menos tiránica esposa. 'El cebo' cuenta con unas imágenes duras y sólidas, distantes y bien construidas, que mantiene un clima dramático intenso y que propone un brillante ejercicio de investigación de la psicología criminal, mostrando a un policía para el que vale todo con tal de atrapar al criminal, incluso utilizando a una inocente niña como cebo. El film fue seleccionado por el Festival de Berlín, y se estrenó en España el 12 de febrero de 1959.

Nicholson en 'El juramento'. / RC

El juramento (Movistar+, 2001)

Dirigida por Sean Penn y con Jack Nicholson como protagonista junto a Patricia Clarkson y Robin Wright, es un thirller intimista poco convencional que adapta directamente la novela de Dürrenmatt. Cuando se presentó la película en Cannes, una periodista española preguntó a Penn por la versión de Vajda. El director mintió como un bellaco negando conocerla, y afirmó que había adaptado directamente la novela.

Muy inferior a 'El cebo', 'El juramento' muestra a Jack Nicholson como un detective de homicidios a punto de jubilarse, que decide ocuparse del asesinato de una niña de ocho años ocurrido en las montañas. Convencido de que está relacionado con otros asesinatos perpetrados años atrás, jura a los padres de la víctima que encontrará al culpable. Un juramento que se convertirá en obsesión. Enfrentado a la trágica naturaleza del crimen, al sufrimiento de los padres y a su propia incertidumbre sobre la vida después de dejar el cuerpo de policía, el detective se deja llevar por la intuición de que el auténtico asesino aún anda suelto y está dispuesto a atacar de nuevo, así que decide iniciar su propia investigación del asesinato, sin jefes y sin autoridad. Sus pesquisas le llevan al colegio donde estudió la niña asesinada. Allí habla con la profesora de psicología y con compañeras de la pequeña, y descubre que el asesino es un hombre con un determinado coche, gracias a un dibujo realizado por otra niña con la misma edad que la asesinada, a la que utilizará como trampa para cazar al asesino.

Fue el tercer largometraje dirigido por Sean Penn, tras 'Extraño vínculo de sangre' y 'Cruzando la oscuridad'. Se estrenó en España el 26 de octubre de 2001.