El director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos, en Azkuna Zentroa. / ainhoa gorriz

José Luis Rebordinos: «Algún crítico que insulta al jurado por el palmarés no le llega a la suela del zapato»

«Con la Concha de Oro, 'Maixabel' no hubiera hecho muchos más espectadores de los que va a hacer», asegura el director del Festival de San Sebastián, cuyo jurado ha premiado en esta edición la película con peor nota de los críticos

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

José Luis Rebordinos (Errenteria, 1961) ha superado el segundo Zinemaldia celebrado bajo «la tensión tremenda» del covid. Tras la polémica concesión del Premio Donostia a Johnny Depp, que se fue feliz de San Sebastián por el cariño recibido, la Concha de Oro a la película rumana 'Crai Nou', mal recibida por la crítica, ha resucitado la vieja controversia por los palmareses del festival, que históricamente han ignorado grandes películas y premiado otras de las que nadie se acuerda. Rebordinos habla de todo ello en Azkuna Zentroa, a donde se ha acercado para presentar un ciclo de once películas vistas en esta edición del festival, que se proyectarán a lo largo de esta semana en los cines Golem.

–La película que ha ganado la Concha de Oro era la que menos puntuación tenía en la quiniela de los críticos.

–En la quiniela de diez críticos, en el festival hay novecientos profesionales. Me parece una falta de respeto decir que esos son los críticos, son una representación de diez españoles. Yo me desayuno con más de cien críticas diarias. Dentro de nuestro equipo, la Concha de Oro se la daríamos a gente diferente. Nunca opino del premio del jurado. Elegimos a cinco profesionales, que este año son cinco profesionales como la copa de un pino: Ted Hope, jefe de toda la producción de Amazon durante años y ahora un productor indepediente muy importante; Maite Alberdi, directora nominada al Oscar; Audrey Diwan, ganadora de Venecia; Susi Sánchez, una actriz de cine y teatro muy importante en nuestro país; y Dea Kulumbegashvili, ganadora de cuatro premios el año pasado. Para mí es el mejor palmarés posible, porque es el que han decidido ellos.

–Pero no el que elegiría usted.

–Eso no lo voy a decir. Por respeto al jurado no te voy a decir si coincido o no. Creo que es el mejor palmarés posible.

–¿Cree que la película rumana ganadora tendrá distribución en España?

–Estoy seguro. Aunque igual me equivoco.

–'Beginning', la Concha de Oro del año pasado, dirigida por la presidenta del jurado de esta edición, tuvo 5.700 espectadores en las salas españolas.

–Bien, pero también te diría que se vendió a un montón de países y sin la Concha probablemente no lo hubiera hecho. Además, ha ido a muchos festivales y ha colocado a su directora en el mundo. No solo ganó San Sebastián, sino que tenía el label Cannes. Dentro de diez años hablamos de dónde está Dea Kulumbegashvili y lo que supone para el cine mundial.

–¿Pero no cree que una película con la Concha de Oro debería tener una trayectoria comercial aceptable?

–Depende del perfil de las películas. Cuando Apichatpong Weerasethakul gana Cannes, en Francia es un desastre en taquilla. Y sin embargo, es uno de los cineastas más importantes de nuestro tiempo y la película se ve prácticamente en todo el mundo. Creo que este año los premios en San Sebastián van a ayudar a la película rumana y a la danesa a poder verse en España en salas y se van a vender a muchos países. El efecto del festival a veces tiene que ver con los premios y otras veces no. Por ejemplo, para el cine español lo importante es la repercusión crítica en San Sebastián, aunque no gane nada. 'Maixabel' se ha llevado el Premio del Cine Vasco y ha salido como un tiro, porque se ha hablado mucho y bien de ella. Te lo puede contar su productor, San Sebastián ha supuesto una plataforma de promoción inmejorable.

–¿Y no le da pena que, si se hubiese llevado la Concha de Oro, hoy habría colas en los cines para ver 'Maixabel'?

–Yo estoy convencido de que, con la Concha de Oro, 'Maixabel' no hubiera hecho muchos más espectadores de los que va a hacer. Otra cosa es que el premio le hubiera servido para una promoción internacional mayor. La repercusión brutal de 'Maixabel' está muy por encima de los premios.

José Luis Rebordinos junto a la actriz Marion Cotillard, primer Premio Donostia de esta pasada edición.

–Entonces, la gran pregunta: ¿para qué sirve una Concha de Oro?

–Para muchas cosas. Para dar visibilidad a la película. 'Beginning' se iba a colocar en una plataforma y gracias a la Concha de Oro se ha vendido en un montón de países. Y ha salido en cines cuando probablemente no hubiera salido. Le ha colocado en la industria a su directora, que tiene muchos novios para su segunda película. Sin nuestro premio y el label Cannes no hubiera tenido muy fácil volver a rodar.

–El cine español se ha ido de vacío en el palmarés.

–Yo siempre deseo lo mejor para el cine español. Este era uno de los años más potentes de cine español. Estaba la interpretación de Bardem, que era increíble, la de Blanca Portillo y Luis Tosar... Pero los jurados tienen que elegir.

–Hay una larga tradición de palmareses pateados en San Sebastián. Se han premiado injustamente películas olvidables en detrimento de otras que el tiempo ha convertido en clásicos. ¿Han hecho en el festival alguna reflexión al respecto? ¿Se han arrepentido por no elegir mejor los jurados?

–¿Qué es elegir mejor los jurados? Tengo un amigo crítico que se sube por las paredes por el palmarés, pero antes de comenzar el festival me dijo que el jurado era cojonudo. Nunca sabes lo que va a decir un jurado, piensas que se va a escorar por un tipo de cine y a veces es todo lo contrario. Es muy complicado ser jurado. Cinco personas juntas discutiendo todo el día sobre las mismas películas... El año que viene volveremos a recuperar los jurados de siete personas, pero cuantos más son, más complicado es.

–El gran juez es el tiempo, las películas permanecen.

–Bueno, hay opiniones para todos los gustos. No hay una sola visión sobre el cine. Yo cada vez tengo menos certezas. Entiendo que la crítica o el espectador no estén de acuerdo con lo que diga el jurado. Pero no me parece lógico que se les insulte, como está pasando estos días. Cuando algún crítico que les insulta llegue en su profesión a la suela de los zapatos de cualquiera de los miembros de este jurado hablamos. Ahora cualquiera se atreve a decir cualquier cosa de cualquiera. Un poco de respeto.

–¿Con las redes se ha exacerbado esta crispación?

–Las redes exacerban y crispan todo. Con la polémica a cuenta de Johnny Depp, yo he escrito algún tuit del que luego me he arrepentido. Estaba contestando a gente que quiero y respeto y de pronto notaba un agresividad en mí mismo que no es habitual. En las redes te tensas. El que tienes enfrente tiene que escribir en pocos caracteres, todo es de un reduccionismo increíble. No hay tono. Cualquiera se puede permitir decir la barbaridad que le dé la gana.

–15 de los 21 miembros de los distintos jurados eran mujeres. ¿De ahí un palmarés casi íntegramente femenino?

–Creo que no tiene absolutamente nada que ver. Los jurados han elegido según les parecía, no creo que hayan estado determinados por si eran hombre o mujer. Siempre se ha tendido a que hubiera más hombres porque era más dificil conseguir jurados femeninos. Cuando hay mayoría masculina y dan premios a hombres, no he oído a nadie decir: debe ser porque son hombres que dan premios a hombres. Los jurados siempre son impares, nosotros decidimos primero quién los preside: si es hombre, intentamos que haya tres mujeres y dos hombres; si es mujer, tres hombres y dos mujeres. Pero no es una ciencia exacta y se van cayendo. Un mes antes, el jurado oficial tenía tres hombres y dos mujeres. Y se nos cayeron. No hay conspiraciones, las cosas son más sencillas.

–Este ha sido el primer año sin distinción de género en el premio de interpretación, que han ganado ex aequo dos mujeres.

–Ha sido un año con interpretaciones increíbles. No soy adivino, pero tengo la impresión de que esta es una forma más igualitaria de dar los premios, igual que no hay director y directora. Otros festivales están de acuerdo pero van a esperar un poco a tomar la decisión. Otros tienen miedo a meterse en la polémica... Berlín, Mar del Plata, Huelva y la Academia holandesa ya lo han hecho. En Hollywood y los Oscar será más complicado. Le interesa el espectáculo. ¿Alguien se ha puesto a pensar porque hay premios para actores y actrices pero solo uno de director? Eso asegura dos caras bonitas que aportan glamour. A los Oscar les costará mucho llegar a esto, pero vamos a ver. Dentro de veinte años me cuesta pensar que un festival importante otorgue premios de interpretación masculina y femenina.

José Luis Rebordinos entrega el Premio Donostia a Johnny Depp.

–Al final, no pasó nada con Johnny Depp.

–¿Qué tenía que pasar? Los medios exagerasteis todo mucho. Parecía el apocalipsis, que el mundo entero estaba en contra de nosotros, pero encargamos un estudio para chequear redes en todo el mundo y el 76% de los comentarios eran positivos. Hay gente que tiene sus razones, pero yo me enfado cuando alguien dice que Depp ha sido acusado en sede judicial o condenado, porque es mentira. Si hubiera habido una manifestación la habría respetado.

–¿Depp se fue contento de San Sebastián?

–Mucho. Es un tipo estupendo, amable y simopático. Se ha sentido arropado. Repite una y otra vez que se siente maltratado, que nunca ha maltratado a nadie. Se siente injustamente tratado. Se han mezclado sus líos con Hollywood y una separación con mucho dinero de por medio. Si su compañera tiene algo que denunciar debería hacerlo en un juzgado. Los dos tienen detrás un equipo de abogados potentísimo. Además, anunció en San Sebastián un acuerdo con una distribuidora española para producir proyectos en Europa. Todos estamos muy sensibles con un problema que antes no queríamos mirar.

«No me parece lógico que se insulte a los miembros del jurado, como está pasando estos días»

críticas al palmarés

«Los medios exagerasteis mucho. Depp se ha sentido arropado y se ha ido feliz de San Sebastián»

johnny depp

«Dentro de veinte años me cuesta pensar que un festival importante otorgue premios de interpretación masculina y femenina»

premios sin distinción de género

–Solo se permitió una pregunta sobre su situación personal en la rueda de prensa. Hubo quien habló de censura.

–Llegamos a un acuerdo con su equipo para que en 45 minutos solo se hablara del tema. De hecho hubo una pregunta y la contestó, la idea era que no hubiera ninguna. ¿Que haya gente que considera eso censura? Yo pienso que un festival de cine tiene el derecho a plantear las cosas de una manera. Nosotros queríamos que se hablara de cine en un premio de cine, no estábamos juzgando su vida personal.

–¿Van a cuadrar la cuentas este año?

–Hasta dentro de un par de meses no sabremos las cifras exactas. El año pasado hubo 1,3 millones menos de ingresos y este año rondaremos los 900.000 o el millón menos que en un año normal. En taquilla haremos ciento y pico mil euros más de lo que esperábamos. Confiamos en volver a cuadrar cuentas.