Borrar
Geraldine Viswanathan y Margaret Qualley son Marian y Jamie. Wilson Webb
'Dos chicas a la fuga', una 'road movie' chispeante

'Dos chicas a la fuga', una 'road movie' chispeante

Ethan Coen se lanza a su primera película en solitario, una 'Thelma & Louise' más canalla protagonizada por dos lesbianas que se ven envueltas en una rocambolesca historia

Iker Cortés

Madrid

Miércoles, 28 de febrero 2024, 00:00

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Que nadie se ponga nervioso. Los hermanos Joel y Ethan Coen ya han confirmado que volverán a trabajar juntos. La dupla responsable de títulos como 'Fargo' (1996 ) o 'El gran Lebowski' (1998) no ha vuelto a unir fuerzas desde que rodaran para Netflix la irregular 'La balada de Buster Scruggs' (2018). Tres años después, Joel estrenaba 'La tragedia de Macbeth' (2021), mientras Ethan se mostraba muy interesado en dirigir teatro porque, argumentaba, trabajar en el cine se había vuelto «muy sistemático y técnico».

Pero Ethan no tardó mucho tiempo en volver al largometraje. En 2022, presentó en Cannes 'Jerry Lee Lewis. La música del diablo', un documental sobre la vida del artista estadounidense, y ya entonces aseguró que la separación de Joel no era definitiva. Ha sido durante la promoción de 'Dos chicas a la fuga', su primera cinta de ficción en solitario y la película que hoy nos ocupa, donde ha comparado la nueva cinta junto a su hermano con 'Sangre fácil', el debut de los dos detrás de las cámaras, y ha explicado que será «una película de terror puro y muy sangrienta».

Por suerte, y mientras esperamos a esta nueva historia, este viernes llega a la cartelera 'Dos chicas a la fuga', la primera película que Ethan Coen dirige en solitario, coescrita junto a su esposa, la montadora Tricia Cooke. La cinta comienza con una secuencia tan violenta como descacharrante, que remite a los Coen primerizos, con ese humor negro marca de la casa. Diciembre de 1999. Un tipo, al que encarna el genial Pedro Pascal, se encuentra en el interior de un bar y se aferra a un maletín metálico como si su vida dependiera de ello. Atemorizado, sale de la taberna, pero el camarero que lo atendía lo sigue hasta un oscuro callejón, donde acaba con su vida para recoger el maletín que, acto seguido, entrega a unos tipos.

Empezar de cero en otro lugar

Y entonces el foco de la historia pasa a Jamie (Margaret Qualley) y Marian (Geraldine Viswanathan). La primera es una desinhibida joven de espíritu libre, que acaba de sufrir su enésima ruptura sentimental con una chica; la segunda es su amiga, una joven mucho más tímida y retraída, que hace años no está con ninguna mujer. Con ganas de empezar de cero en otro lugar, ambas se embarcan en un improvisado viaje por carretera rumbo a Tallahassee. Pero todo se tuerce porque, aunque ellas no lo saben, llevan en el maletero del coche el maletín de marras y un par de delincuentes poco profesionales van tras ellas.

Tres fotogramas de 'Dos chicas a la fuga'. Wilson Webb
Imagen principal - Tres fotogramas de 'Dos chicas a la fuga'.
Imagen secundaria 1 - Tres fotogramas de 'Dos chicas a la fuga'.
Imagen secundaria 2 - Tres fotogramas de 'Dos chicas a la fuga'.

Este es el punto de partida de una 'road movie' chispeante y hedonista, una 'Thelma & Loise' más canalla, pero también con menos sustancia, que funciona fundamentalmente al contraponer las personalidades de las dos parejas de protagonistas: por un lado, la de la deslenguada Jamie con la de la cohibida Marian. Jamie está empeñada en que Marian salga de su caparazón y buena parte de la comedia surgirá de ese conflicto y los de la propia Marian consigo mismo. A lo largo del trayecto, la pareja visitará locales de ambiente y participará en fiestas picantes, al tiempo que inician otro viaje, esta vez de autodescubrimiento. Por el otro, el de los dos delincuentes: uno de ellos es un matón de libro, con nulas hablidades sociales, mientras que el otro trata obtener resultados por una vía más diplomática y menos violenta.

«Soy una cineasta queer, por lo que tener personajes queer como protagonistas me pareció natural», comenta Tricia Cooke en las notas de producción. «Muchas películas sobre lesbianas son profundas, serias y, a menudo, muy dramáticas. Para mí era importante contar una historia con personajes queer muy visibles, sin que su sexualidad fuera el objetivo de la película. Queríamos que tuviera mucho sexo pero sexo divertido, no sexo socialmente importante, como se ve en una película de serie B, no en una película importante», resume. Sus palabras reflejan a la perfección el espíritu de una película desenfadada, un divertimento superficial pero muy entretenido, trufado de cameos -por ahí están Matt Damon y Miley Cyrus- y con una resolución inesperada, disfrutona y especialmente satisfactoria.

Con una duración de 83 minutos, 'Dos chicas a la fuga' da lo que pretende, ni más ni menos. Y ojo, que la cinta parece ser la primera de una «trilogía lésbica de serie b» desarrollada por la pareja. La segunda cinta ya tiene nombre, 'Honey Don't!', y estará nuevamente protagonizada por Margaret Qualley, acompañada en este caso por Chris Evans y Aubrey Plaza. Si es tan divertida como esta, merecerá la pena.​

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios