Antonio Resines y Luis Ciges, en 'Amanece que nos es poco'. / R. C.

Centenario de dos secundarios imprescindibles

No solo de los centenarios de Berlanga y Fernán Gómez vive este 2021 el cine español. Este año también se conmemora los centenarios de Lola Gaos y Luis Ciges, dos actores secundarios del cine español completamente irrepetibles

Boquerini .
BOQUERINI .

Luis Ciges (Madrid, 10 de mayo de 1921 -Madrid, 11 de diciembre de 2002) cuyo centenario fue hace pocos días, era sobrino del escritor de la generación del 98 Azorín (José Martínez Ruiz) e hijo del también escritor Manuel Ciges Aparicio, que fue gobernador civil de Santander y de Ávila, donde fue fusilado por los militares sublevados, en agosto de 1936. Tras la Guerra Civil, en 1941, forzado por las circunstancias en que había quedado su familia, se alista como voluntario en la División Azul, donde conoció a Luis García Berlanga con quien le unió una fuere amistad, y pasó por Polonia y lucho en Leningrado.

A su regreso a España, y tras estudiar dos años de Medicina y trabajar como becario en el laboratorio del sanatorio antituberculoso de Ávila, en 1951 ingresa en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas (que años después pasaría a ser la escuela Oficial de Cinematografía), donde obtiene el título de dirección. Realiza varios documentales y cortometrajes, trabaja como realizador en los recién creados estudios de TVE e Miramar, en Barcelona, para terminar, desde finales de la década de los cincuenta, dedicándose a la interpretación que ya no abandona hasta su fallecimiento.

Trabaja en pequeños personajes en más de 150 películas, destacando las que hizo a las órdenes de su amigo Luis García Berlanga: 'Plácido', 'La escopeta nacional', 'Patrimonio nacional', 'Nacional III', 'La vaquilla', 'Moros y cristianos', 'Todos a la cárcel' y 'París Tombuctú'. Pero la filmografía de Ciges incluye trabajos con todos los grandes directores del cine español, desde Luis Buñuel a José Luis Cuerda, siendo compañero de reparto de todos los grandes intérpretes del cine español.

Pero Ciges solo hizo un protagonista, 'El milagro de P. Tinto' a las órdenes de Javier Fesser. Había debutado como actor en 1958 como un bombero sin acreditar en 'Historias de Madrid', Trabaja con Mario Camus ('Los farsantes', 'La colmena'), Glauber Rocha ('Cabezas cortadas'), Pedro Almodóvar ('Laberinto de pasiones', 'Matador'), Narciso Ibañez Serrador ('¿Quién puede matar a un niño?'), Jaime Camino ('Mañana será otro día'), Pedro Olea ('Pim, pam, pum ¡fuego!', 'Un hombre llamado Flor de Otoño'), Eloy de la Iglesia ('La criatura'), Fernando Colomo ('¿Que hace una chica como tú en un sitio como este?', 'Estoy en crisis', 'Alegre ma non troppo'), José Luis García Sánchez ('La corte de Faraón', 'El vuelo de la Paloma'), Enrique Urbizu ('Todo por la pasta'), Fernando Trueba ('Sal gorda'), Bigas Luna ('Tatuaje') o José Luis Cuerda ('El bosque animado', 'Así en el Cielo como en la Tierra' o 'Amanece que no es poco', por la que ganó el Goya). Luis Ciges trabajó también en muchas series de televisión y en todos sus trabajos interpretaba a un hombre serio, surrealista, que pasaba por la vida como si tal cosa.

También Lola Gaos (Valencia, 2 de diciembre de 1921 – Madrid, 4 de julio de 1993) creció en el seno de una familia culta, de clase media, de izquierdas y republicana formando parte de una saga de artistas e intelectuales. Su padre José Gaos y Berea fue un referente en Valencia durante la Segunda República y la residencia familiar se convirtió en un lugar de peregrinaje para intelectuales nacionales e internacionales. José Gaos murió en 1939 en un campo de concentración francés al final de la Guerra Civil, y su familia se exilió a México, lo que frustro la primera vocación de Lola, que era estudiar medicina. En México comenzó a trabajar en el teatro. De regreso a España en 1945, Lola empieza desde cero y en circunstancias adversas. Toma contacto con algunas de las compañías teatrales de las actrices Mercedes Prendes, Mary Carrillo y del actor Guillermo Marín.

Sus apariciones en televisión se remontan a los primeros momentos del medio en España, y ya en 1957, cuando TVE solo llevaba un año emitiendo, protagonizó la serie 'Los Tele-Rodríguez', de Arturo Ruiz Castillo. Participaría luego en espacios y series emblemáticas de la televisión, como 'Historia de la frivolidad', 'Historias para no dormir', 'Estudio 1', 'Teatro de siempre', 'Novela', 'El Irreal Madrid' o 'Tres eran tres', trabajando con Chicho Ibáñez Serrador, Valerio Lazarov o Jaime de Armiñán.

Lola Gaos trabajó en más de cincuenta películas. Rodó la primera en 1949, 'El sótano', con guion Camilo José Cela. El tipo de personajes que interpretó fue deudor de su peculiar físico: enjuta con un tono de voz ronco, siendo habitual encontrarla en papeles desgarrados, dando vida a personajes oscuros, dramáticos o raros1 de aldeana, bruja o criada. A partir de la década de los sesenta, se convirtió en actriz de reparto de prestigio en títulos imprescindibles de la historia del cine en España, trabajando a las órdenes de Luis Buñuel ('Viridiana', 'Tristana'), Luis García Berlanga ('El verdugo'), José Mª Forqué ('Atraco a las tres'), Jaime de Armiñán ('Mi querida señorita'), Juan Antonio Bardem ('Lorca, muerte de un poeta), Manuel Gutiérrez Aragón ('Sonámbulos') o Angelino Fons ('Marianela') . Destaca entre todos, su papel protagonista (el único protagonismo de su trayectoria) en 'Furtivos' (1975), de José Luis Borau.

Sobre su oficio de actriz, Lola Gaos había dicho: «Al actor no se le da la categoría de trabajador, no sé por qué. Cuando voy a trabajar voy contratada con un salario que será más grande o menos grande, pero exactamente igual que el señor que me arregla el televisor. Entonces, ¿por qué nos llaman artistas y nos niegan la categoría de trabajadores?».