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La actriz keniano-mexicana Lupita Nyong'o Efe
La Berlinale, ante un Oso que tanto puede llamarse Pepe como Mahin

La Berlinale, ante un Oso que tanto puede llamarse Pepe como Mahin

El jurado está presidido por la actriz Lupita Nyong'o, pero los motores del veredicto pueden ser dos cineastas de su equipo, Christoph Petzold y Albert Serra.

Joana Serra

Viernes, 23 de febrero 2024, 15:04

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La Berlinale cerró su desfile de 20 aspirantes al Oso con una hermosa y feminista película nepalí, «Shambhala». Queda por desvelar quién recibe este sábado el Oro de esta 74 edición del festival alemán, que podría decantarse por un hipopótamo llamado «Pepe» como por la vital viuda iraní Mahin.

Nunca hay quinielas fiables en el festival alemán. Se atribuye al jurado la tarea de encontrar su propia película, dar la sorpresa y acarrear con el disgusto general, si resulta que el palmarés no complace a la mayoría. El jurado de la presente edición está presidido por la actriz keniano-mexicana Lupita Nyong'o, pero los motores del veredicto final pueden ser dos cineastas de su equipo: el alemán Christoph Petzold y el español Albert Serra. Ambos representan una perspectiva del cine radical e innovadora, lo que favorece al dominicano «Pepe». La película, dirigida por Nelson Carlos de los Santos Arias, convierte en narrador al fantasma de un hipopótano huido del zoo del patrón de la droga colombiano Pablo Escobar. Es una historia fascinante, centrada en el destino de un ejemplar entre los centenares de hipopótamos diseminados por el río Magdalena, descendientes de congéneres africanos.

No es una película para todos los gustos. Mucho más fácil para el equipo de Nyong'o sería optar por la iraní «My favorite cake» y su liberada viuda de 70 años que no renuncia al amor. Fue proyectada en ausencia de sus directores, Maryam Moghaddam y Behtash Sanaeeha, por imperativos del régimen de Teherán. Seguiría así la estela de anteriores Oros que la Berlinale ha entregado al cine iraní «resistente»: en 2020 lo ganó «There is no Evil» sin la presencia de su director, Mohammad Rasoulof, mientras que en 2015, fue la sobrina de Jafar Panahi, inhabilitado para rodar, quien recogió el Oro por «Taxi».

Entre las películas favoritas de la crítica internacional, según recoge la revista «Screen», está la austríaca «The devil's bath», con un impresionante Anja Plaschg poniendo el rostro de una mujer sometida al fanatismo religioso y ancentral del siglo XVIII. La alemana «Sterben» bien situada por el trabajo de sus actores, entre ellos Lars Eilinger. Es una cinta de tres horas por capítulos entorno a la demencia, la vejez, el alcoholismo y el suicido, que curiosamente no aboca al espectador a la depresión.

Ya en la última jornada, «Shambhala» fascinó con su historia de una embarazada recorriendo a pie el pedregal nepalí para explicarse a uno de sus esposos -tiene tres, aunque solo uno ejerce de marido-. Su antecedente en el palmarés sería «La boda de Tuya», Oro en 2007 y rodada en escenarios parecidos, pero en Mongolia. Otra firme candidata a premio estrenada en el tramo final fue la tunecina «Who do I belong to», una dramática historia de una familia partida por el terrorismo islámico y la brutalidad yihadista contra la mujer.

Han sido varias las historias femeninas de este festival. Entre ellas, la italiana «Gloria», de Margherita Vicario. Dio alas al festival, especialmente en lo musical, a través de las muchachas de la escuela de música de San Ignacio, en la Venecia de 1800, que descubren el «Pianoforte» y estrenan ante el Papa una pieza pop que podría ir al festival de Eurovisión de Malmö.

El resto del cine europeo aportó sólidas películas como la danesa «Vogter», con una impactante funcionaria de prisiones ajustando las cuentas a un preso. La francesa «L'Empire» hizo las delicias de los devotos de Bruno Dumont con un irónico tributo a pie de playa de la «Guerra de las Galaxias» o «Juego de Tronos». No se descarta un puesto en el palmarés para «Langue étrangere», de la francesa Clarie Burguer, una inteligente película que combina los dilemas de la adolescencia actual con los del mundo adulto.

Menos convincentes resultaron «Small things like these», pese a la presencia del irlandés Cillian Murphy, o «Hors du temps», de Olivier Assayas, que acudía a la Berlinale como teórico favorito.

Algo parecido ocurrió con otros dos directores habituales de la Berlinale, el mexicano Alonso Ruizpalacios, que compitió con su multiétnica «La cocina», o el coreano Hong Sangsoo, con su «A traveleer's needs», interpretado por Isabelle Huppert.

La gala de los Osos cerrará el sábado un festival sin títulos españoles a competición. Tras el Oro en 2022 a «Alcarrás», de Carla Simón, y la Plata de 2023 a la actiz Sofía Otero, por «20.000 especies de abejas», al cine de la península le correspondió mirar el desfile de aspirantes desde la barrera.

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