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La directora polaca Agnieszka Holland ha recibido el homenaje del Festival de Bilbao. Jordi Alemany
Agnieszka Holland: «Quizá haga falta un desastre mundial para vacunarnos contra la guerra»

Agnieszka Holland: «Quizá haga falta un desastre mundial para vacunarnos contra la guerra»

El Mikeldi de Honor de Zinebi reconoce la lucha contra el totalitarismo de una cineasta que advierte sobre «el resurgir del fascismo»

Oskar Belategui

Viernes, 11 de noviembre 2022, 15:20

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Agnieszka Holland (Varsovia, 1948) tiene material para unas memorias jugosas. Nacida en el seno de una familia intelectual –padre judío, madre católica–, vivió la Primavera de Praga y emigró a Francia justo antes de la imposición de la Ley Marcial en 1981. El éxito de 'Europa, Europa' en 1990 hizo que Hollywood la reclamara para adaptar relatos clásicos de estirpe victoriana. Tras 'El jardín secreto' firmó 'Washington Square', fiel versión de la novela homónima de Henry James, que ya llevó al cine William Wyler. Después la directora, nominada a tres Oscar, comprobó que no era fácil ser independiente en el seno de los estudios y firmó episodios de series míticas como 'The Wire' y 'House of Cards', antes de que la televisión, según ella, se volviera más «plana y previsible».

Amabilísima y rebosante de energía, Holland, que ha dirigido a estrellas como Leonardo DiCaprio, Kevin Spacey y Sean Penn, recibió este 11 de noviembre en la gala de inauguración de Zinebi el primer Mikeldi de Honor de la 64 edición de manos del alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto. Familiares del videoartista guipuzcoano Iñigo Salaberria, fallecido el pasado 2 de septiembre, recogieron otro galardón honorífico en la ceremonia. Especialista en las contradicciones del ser humano atrapado en las telarañas de los Estados totalitarios, Agnieszka Holland conversará este sábado en el Museo Guggenheim con la cineasta y exministra de Cultura Ángeles González-Sinde (18 horas).

–¿Cómo le sienta el premio a toda una carrera? ¿Si echa la vista atrás siente que ha llevado una trayectoria coherente?

–Sí. Hay cosas que no querría haber hecho y proyectos que no pude llevar adelante. Pero no lamento nada de lo que he hecho. Para mí, hacer películas es como un viaje en el que vas de una estación a otra, nunca sabes qué vas a encontrarte después del siguiente cruce. Y sí, creo que mi filmografía es bastante coherente.

Agnieszka Holland dirige a Kevin Spacey en un episodio de 'House of Cards'.

–Vivió en persona la Primavera de Praga, cuando los tanques de la URSS entraron en Checoslovaquia. Supongo que estos meses de guerra en Ucrania habrá pensado en ello.

–He hecho tres películas sobre la II Guerra Mundial y el Holocausto. En 2019 rodé 'Mr. Jones', en la que hablaba de Ucrania. El tema de la atrocidad humana me es muy familiar. Lo que ocurre ahora me ha traído los peores recuerdos del pasado. Es una guerra imperialista, por supuesto, pero también un desprecio a cualquier norma humanitaria. Esperaba que algo así ocurriera. Quería creer que la II Guerra Mundial y el Holocausto nos habían vacunado en Europa contra estas atrocidades, pero compruebo que no es así. En muchos países estamos viendo resurgir el fascismo bajo diversas formas.

¿Es pesimista respecto a la resolución de esta guerra?

–Yo espero que ganen los ucranianos, pero el conflicto está alcanzando una repercusión global y quizá tenga que ser así para que volvamos a estar vacunados durante un tiempo. Sí, quizá haga falta un desastre mundial. La victoria de Ucrania depende de la unidad del mundo occidental, que en estos momentos está atravesando problemas muy graves. Desgraciadamente, Putin y los rusos creen que Stalin fue el líder más grande que han tenido. En Italia, la primera ministra actual piensa lo mismo de Mussolini. El día que los alemanes concluyan que Hitler también fue su mejor dirigente volveremos al pasado.

–¿Por eso le gusta tanto revisitar el pasado en su cine, para que no vuelva a repetirse?

–Así es. Siempre hablo de un pasado que me parece relevante para la actualidad y quizás para hacer sonar ciertas señales de alarma.

–¿Cómo fue su experiencia en Hollywood?

–Nunca fue mi sueño. Ellos me invitaron a trabajar allí cuando vivía en Francia como emigrante política a raíz del éxito de 'Europa, Europa'. Tenía curiosidad por saber cómo era hacer cine en Estados Unidos. Conseguí rodar varias películas de manera bastante independiente y series que en su momento fueron revolucionarias. Después me di cuenta de que la situación del cine independiente en EE UU no era nada fácil y me volví a Europa a trabajar.

Agnieszka Holland, fotografiada en el teatro Arriaga bilbaíno. Jordi Alemany

–¿Cree que las series actuales son igual de buenas que cuando usted dirigió 'The Wire' y 'House of Cards'? Se decía que el mejor cine está en televisión…

–Aquel fue un periodo muy excitante, eran nuevos los temas y la manera de contarlos en televisión. Además, el casting se abrió a todo tipo de actores, era mucho más amplio. Las series han sido víctima de su propia éxito, se han vuelto más convencionales y prudentes. Ahora tienen miedo de hacer algo nuevo, controvertido. 'The Wire' no se podría haber rodado hoy.

–Las series monopolizan el discurso audiovisual, ocupan el lugar que antes ostentaba el cine.

–Es verdad, también ocurre porque las películas son bastante planas. Pero cuando una película trata un tema importante que preocupa a la gente se habla de ella. Ocurrió con 'No mires arriba', que provocó un debate en los medios y las redes sociales. A mí no me parecía que fuera para tanto, no creo que sea una gran película. Sin embargo, hurgaba en asuntos polémicos y eso hizo que la gente hablara muchísimo de ella, cuando hay otras mucho más interesantes. Creo que la mayoría de películas son pequeñoburguesas, si queremos que el público vuelva a las salas tenemos que hacer mejores películas.

Ganar el Oscar

–En España las salas padecen una crisis porque el público adulto no ha regresado tras la pandemia. Como presidenta de la Academia del Cine Europeo, ¿qué piensa al respecto?

–Está ocurriendo en todo el mundo, no sabemos qué va a pasar. En algunos países las salas están volviendo a recibir a un público que solo va a ver grandes producciones americanas. Antes del covid también iban al cine a ver producciones locales, pero ahora las plataformas de streaming han realizado con inteligencia una gran inversión para producir este tipo de películas. La gente las ve en el televisor de su casa, no gasta dinero en hacerlo en un cine, ahora que la crisis económica ha elevado los precios. Solo se compran entradas para películas para niños o cintas de la Marvel. También tengo claro que cuando haces una película que despierta emociones que conectan, la gente va al cine porque quiera vivirlas juntos.

«Si queremos que el público vuelva a las salas tenemos que hacer mejores películas»

crisis de los cines

«Sería precioso ganar el Oscar, pero no creo que cambiara mi vida ni mi manera de concebir el cine»

tres nominaciones al oscar

–¿Qué siente ante la gran cantidad de directoras que debutan y ruedan con normalidad?

–Todavía queda un largo camino por recorrer, pero es mucho más corto que hace cinco o diez años.

–Ha estado tres veces nominada al Oscar. ¿Tiene una espinita clavada al respecto?

–Ganar el Oscar no es lo más importante en mi vida. Por supuesto, sería precioso conseguirlo, pero no creo que cambiara mi vida ni mi manera de concebir el cine.

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