Vivir es urgente

Alba Carballal
ALBA CARBALLAL

Ayer decía Rosa Palo, en este mismo espacio, que «este verano, más que ningún otro, necesita una canción que nos ayude a recordar lo que fuimos». La lectura de su columna me pilló escuchando, en el primer aniversario de la prematura muerte de Pau Donés, mi preferido de entre todos los temas de Jarabe de Palo. 'Duerme conmigo' es un temazo, y reúne muchas de esas virtudes que asociamos a las canciones del verano: es adictiva, es pegadiza y nos invita sin remedio al movimiento más o menos coordinado de cabeza y brazos, al callejeo y al amor estival. Tiene, además, otra virtud que quizá no es tan frecuente en los meneos de chiringuito, y es que, al igual que su creador, es un torrente de honestidad.

Han sido muchos los artistas involucrados en los recientes homenajes a Pau Donés, pero la versión más hermosa de todas las publicadas el pasado miércoles es, seguramente, la que peor suena: la de su amigo Jordi Évole, que se 'hizo un Pau' y se atrevió a hacer algo que nunca antes había hecho, cantar en público. El periodista, en el vídeo en el que interpreta el tema 'Grita' junto a otro colega a la guitarra, viste una camiseta con una frase que, pese a haber sido pronunciada por el artista al poco tiempo de conocer su enfermedad, es aplicable a unos tiempos pandémicos que empiezan, por suerte, a dar sus últimos coletazos. Esta prenda, que ya se puede adquirir a través de Correos Market, destinará sus beneficios a la investigación contra el cáncer. Vivir es urgente, nos dice Pau, y tiene razón: siempre lo es. Por eso este verano no necesita una canción que nos ayude a recordar lo que fuimos, sino otra que nos impulse, con la mayor de las urgencias, hacia toda la vida que llevamos dentro.