OPINIÓN

Pídele cuentas a Soria

Enrique Hernández Bento no entra en Ciudadanos por la larga sombra de José Manuel Soria. No hay otra. El problema no es su profundo desencuentro que mantuvo con Asier Antona sino que su nombre está asociado a Soria. ¿Es injusto? Puede ser. Pero al instante de que la noticia llegase a Madrid supondría para Albert Rivera un peliagudo asunto que le haría un enorme daño mediático. ¿Cómo Rivera va a defender públicamente (y encima ni conoce) al que ha sido hombre de confianza de un exministro con cuentas en paraísos fiscales? La política suele ser ingrata y, en este caso, Hernández Bento está pagando la impudicia de Soria que incluso siendo alcalde de Las Palmas de Gran Canaria mantenía sus trámites e intereses personales en paraísos fiscales.

«Si Rajoy se sintió decepcionado con Soria, Rivera no puede granjearse con nada que suene al exministro».

Por otro lado, está la cuestión de cómo Hernández Bento gestionó su salida de la Delegación del Gobierno. Se encastilló y forzó un escenario (exasperando todavía más a Antona) en vez de retirarse con elegancia y discreción a la espera de otros tiempos mejores por llegar. Aquí la grieta dentro de las filas populares se acrecentó porque las formas dicen mucho para alguien (Antona) que ha asumido recientemente la dirección del PP en Canarias y en esos momentos, como es natural, lo que más le pide el cuerpo es lealtades a raudales que propicien un clima de confianza mutuo. Por el contrario, sí supo interiorizar pronto la era posSoria María del Carmen Hernández Bento que ostentando otro talante, y empleando sus dosis de inteligencia emocional, seguirá siendo un activo de óptimo perfil centrista para el PP.

Con todo, esto es un episodio estrictamente de una etapa pasada del PP (por reciente que sea) y no el motivo que conlleve la negativa de Ciudadanos a que Hernández Bento sea afiliado. Dicho en plata, ¿cómo va Rivera a cargar con un problema que el propio Mariano Rajoy se lo quitó enseguida? Si Rajoy se sintió decepcionado con Soria, Rivera no puede granjearse con nada que suene al exministro directa o indirectamente. Es más, no olvidemos que Soria está preparando una publicación donde pretende ajustar cuentas políticas con el titular de la cartera de Hacienda Cristóbal Montoro. Así las cosas, Hernández Bento acarrea los daños colaterales de Soria que ni siquiera tuvo un último gesto de honestidad ante los medios de comunicación cuando salieron a la luz los papeles de Panamá y se enredó con supuestas explicaciones contradictorias que certificaron su final político. Es duro saber que has destinado tus esfuerzos en apuntalar el liderazgo de Soria en el Archipiélago durante años. Pero lo es aún más el bochorno de cómo Soria (que lo tenía todo) dilapidó su crédito público sin necesidad y por no ponerle límites y un sano recato a sus desatadas ambiciones.