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Tunte, en crisis eterna

El municipio turístico con más camas de España vive en una convulsión política permanente

Vicente Llorca Llinares
VICENTE LLORCA LLINARES

El municipio con mayor número de camas turísticas de España, el principal motor del sector vital para la economía insular, San Bartolomé de Tirajana, es destino preferente y lugar cautivador para gentes de todas las partes del mundo; sin embargo, resulta grotesco comprobar cómo ese generador de riqueza vive en crisis política permanente y los sucesos nada edificantes se suceden así pasen los años.

Estos días vivimos un nuevo episodio de lo que ha sido casi una constante en la vida municipal. La quiebra del grupo de gobierno es otro hito que sumar a la convulsión que ha presidido desde hace demasiado tiempo la corporación de Tunte.

Hay quien dice que allá donde hay más dinero del necesario suele haber problemas. Podría ser así en los tiempos de bonanza, pero no son estos, viniendo de un cero turístico y con la incertidumbre planeando sobre la tibia recuperación que se vaticina. Por ello toca concluir que lo de la inestabilidad es un mal endémico, por no decir irresponsabilidad, del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana.

A poco que se haga memoria se recordarán las convulsas e hirientes batallas que mantuvieron los antaño enconados adversarios, alcaldes que fueron ambos, Francisco Araña del Toro y José Juan Santana, el uno de Agrupación de Vecinos y de Ican el otro, que quiso ese singular universo que por un tiempo, aunque resultase insólito, fuesen socios, inaugurando una sucesión de gobiernos que en el inventario han dejado una 'capital' turística salpicada de guerras intestinas, clientelismo vergonzante y, en consecuencia, una administración municipal en la que la gestión ha dejado bastante que desear.

No habrá llovido desde 1996 y, sin embargo, a día de hoy el Plan General de Ordenación Urbana vigente es de ese año, ante la incapacidad de los sucesivos gobiernos, de todo el arco político, de planificar el desarrollo.

Como grotesca foto de la realidad de ese Ayuntamiento, ahí está el edificio que acogiera las oficinas municipales en Maspalomas cerrado desde 2006, después de que tuviera que ser apuntalado porque literalmente se derrumbaba. O esa otra sonrojante fotografía de ver sus más atractivas playas sin servicios de hamacas, sombrillas y kioscos, ahora que empiezan a retornar los turistas, porque por un 'despiste' más no se han licitado.

Y así las cosas, marchando otra crisis de gobierno, salpimentada con palabras gruesas. Ejemplarizante.

PD. Pero no se olviden de La Palma.