Primera plana

Razones para la izquierda plural

22/05/2019

Si el domingo por la noche la calculadora permite que PSOE, NC y Podemos sumen 36 escaños, el cambio de ciclo político en Canarias será imparable. Además, sería la única opción que tendría a mano Ángel Víctor Torres. Y para justificarlo sobra las razones. Primero, el candidato de CC, Fernando Clavijo, está imputado por delitos relacionados con la corrupción por el caso Grúas. Segundo, el electorado de izquierdas castigaría luego al PSOE si no aprovecha esta oportunidad mencionada de naturaleza histórica. Tercera, pesa para mal en el PSOE (y de qué manera) que Clavijo desalojara del Gobierno a Patricia Hernández y los consejeros socialistas hace un par de años. Cuarta, de no ejecutar esta vía de progreso a Torres se le abriría un frente interno en Tenerife, un apoyo que necesita de urgencia porque sabe que en todos los partidos siempre hay otros grupos esperando en la bajada al menor descuido para cuestionarte el liderazgo. Quinta, si es viable el Ejecutivo de izquierdas en el ámbito regional lo normal es que lo sea igualmente para cabildos y ayuntamientos principales, pudiendo así extrapolar un razonable pacto en cascada que añadiría más estabilidad a la legislatura.

«Torres ha dejado públicamente claro que quiere el cambio en las islas. Lo que de paso le reforzaría dentro del PSOE de cara a los próximos años»

Para llegar a este punto, tendrá por supuesto que pronunciarse y darle legitimidad la ciudadanía en las urnas pero al tiempo no se puede castigar a tus potenciales socios en campaña. Una cosa es lidiar e intentar ganar a tu adversario para superarle en votos (cuestión legítima) y otra es ejercer una política de tierra quemada con partidos ideológicamente cercanos con los que tendrás que sentarte a negociar en cuestión de días. La campaña electoral no lo es todo en política. Después del verso viene la prosa. Y tras el espectáculo pirotécnico donde se desatan las pasiones aterriza la calma institucional desde la que tendrás que desempeñar y ejecutar las medidas que te propongas. Por eso los excesos ahora no convienen. Y encima no guardan congruencia con un interés general a preservar en el mensaje esencial del partido de turno.

Si el PSOE tiene a tiro un pacto con NC y Podemos y, sin embargo, opta por suscribir con CC cualquier apaño, constituiría un error inmenso de largo recorrido. Torres ha dejado públicamente claro que quiere el cambio en las islas. Lo que de paso le reforzaría dentro del PSOE de cara a los próximos años. Entre otras cosas, porque CC puede repetir la jugada de 1993 y dentro de un periodo llevar a cabo una moción de censura que el PSOE no podría controlar porque en ese hipotético contexto NC y Podemos estarían legítimamente libres para actuar como consideren conveniente. Sin duda, la jornada del domingo marcará un antes y un después en la política canaria en el sentido que sea. Algunos añoran controlar los usos y costumbres de antaño en los que se podía maniobrar mejor dentro de los aparatos de los partidos porque estos a su vez eran contados cuando se presentaban. Ya no es así. Hay más marcas electorales. Y que concurran más competidores te obliga a promocionar lo mejor de tu formación y no premiar el oscurantismo. La sociedad demanda pluralidad. Especialmente en la izquierda.