La arista

Oportunidad para el nacionalismo

16/11/2019

El nacionalismo canario está ante una nueva oportunidad. En contra de algunos augurios, que pronosticaban un descalabro y las consecuencias posteriores, la alianza NC y CC ha logrado una buena representación en el Congreso de los Diputados que, además, será necesaria en el pacto de progreso que pergeña Pedro Sánchez con Pablo Iglesias. Un pacto éste tremendamente complicado por el contexto en el que se produce, con Cataluña ardiendo y la economía en clara recesión.

El nacionalismo canario, a pesar de sus opciones ideológicas, ha gozado de un nivel de pragmatismo político que ha permitido pactos a la derecha y a la izquierda en el Estado. Por eso se ha entendido muy poco las líneas rojas que Fernando Clavijo y Ana Oramas pusieron a Podemos y al PSOE, una debilidad que los excluyó del diálogo político con quien gobierna el Estado y que los arrinconó también en Canarias. Esa posición, fuera de la tradición política de CC, pasó una enorme factura a los que tomaron la decisión.

En esta ocasión el pragmatismo se debe imponer de nuevo para ser significativos en el nuevo marco que se abre tras las elecciones. No es necesario restar valor a los partidos de ámbito nacional, pero la experiencia nos dice que la defensa de Canarias queda engullida por los intereses de Estado a pesar del enorme esfuerzo que hacen los diputados canarios, pero la significación y el valor político depende de la mayor o menor necesidad en el Congreso para gobernar.

«Lo que también necesita Canarias es un nacionalismo comprometido hacia dentro, con un programa que aglutine las distintas sensibilidades que lo componen y un camino claro»

La oportunidad de ser necesarios en Madrid abre esa espita para Canarias que debe ser aprovechada ahora. El pacto de izquierdas es, sin duda alguna, bueno para Canarias, aunque abra enormes dudas sobre su estabilidad y coherencia para afrontar los grandes retos por los que atraviesa España. Dos resultados idénticos en dos procesos electorales consecutivos confirman que los españoles quieren que se explore esa vía aún a riesgo de consecuencias incalculables.

El nuevo marco político abre también expectativas sobre el futuro del nacionalismo. Canarias y su defensa en Madrid ha unido siempre a los dos grandes partidos nacionalistas en un programa sobre el que no existe discrepancia alguna y con el que se presentaron en sociedad esta coalición. Ahora bien, lo que también necesita Canarias es un nacionalismo comprometido hacia dentro, con un programa que aglutine las distintas sensibilidades que lo componen y un camino claro para el futuro. No obstante, hay aspectos que deben pasar por un proceso de purificación, especialmente para Coalición Canaria, una formación intoxicada por los muchos años de poder absoluto, de desgaste, de hegemonía chicharrera, de excesivo escoramiento a la derecha, de liderazgos caciquiles, sobre todo en esta última etapa y de una organización cuya única argamasa fue el Boletín Oficial de Canarias.