Mentiras y errores que salen gratis

No le puede salir gratis a quienes mienten deliberadamente

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

Me lo habían contado hace unos días y ayer me lo mandaron vía mensajería de teléfono móvil. Es un mensaje atribuido a Radio Nacional de España que informa de la detención de 232 pateras rumbo a las islas. Basta con ir al archivo de la emisora estatal en internet, donde está todo lo que emite, para comprobar que la noticia en cuestión nunca existió. O sea que no merece ni llamarse noticia.

También por vía telefónica me mandaron la publicación de un supuesto periódico según el cual los 227 inmigrantes que Interior abandonó a su suerte el pasado martes en el muelle de Arguineguín «podrían ser yihadistas». O podrían no serlo. Claro que también podrían ser del Barça o de la Unión Deportiva. Tampoco era una noticia, como tampoco salió de un periódico entendiendo como tal el producto informativo de una empresa comprometida con la verdad. O al menos con la veracidad.

Lo triste es que da igual. En estos momentos son muchos los que están convencidos de que las 232 pateras van a aparecer cualquier mañana en la playa más cercana. Como también se creyeron esa imagen de satélite que muestra centenares de cayucos en el litoral africano y que iba acompañado de un texto que sostenía que estaban preparadas para salir rumbo al archipiélago. Como también da igual que haya gente que te mande un mensaje que ha recibido y que después añada:«No sé si es verdad». Digo yo que si no lo sabes, al menos haz el favor de no reenviarlo hasta tener la certeza.

Son los tiempos que corren y cuando la desinformación se mezcla con los errores en la gestión pública, pues tenemos el cóctel perfecto. No creo que esto se resuelva con ministerios de la verdad, pero sí creo que no le puede salir gratis a quienes mienten deliberadamente. Máxime cuando lo hacen para sembrar confusión y agitar las bajas pasiones. Pero dicho eso, tampoco le puede salir a quienes cometen errores graves desde los sillones del poder. Como tampoco es de recibo que quienes tengan responsabilidades públicas se escondan de los informadores. Lo digo pensando en el alto mando policial que ayer, tras entrevistarse con el presidente de Canarias, esquivó a los periodistas que le preguntaban quién dio la orden el pasado martes con el peregrino argumento de que tenía que irse porque se le escapaba el avión. Cuando es público y notorio que el avión espera por él.

Por cierto, que hablando de medias verdades, hoy vienen dos ministros. Dicen que traerán soluciones...