La semana de la Justicia

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO

Pocas veces en un territorio tan pequeño como el nuestro se dan casos judiciales de enorme trascendencia mediática como puede ser un escándalo con magistrados como actores principales o un crimen en el que el fallecido acaba siendo arrojado al mar dentro de un bidón. Procedimientos ambos que, incluso la mente privilegiada de un gran novelista, tendría complicado plasmarlos sobre el papel debido a la ingente carga de tramas, sospechas, traiciones, intrigas y giros inesperados que han ofrecido durante su instrucción. Pues en Gran Canaria tenemos estos dos casos y, casualidades del destino, los dos se van a resolver en sendos juicios que comenzarán el mismo día y a la misma hora, uno en el Palacio de Justicia de San Agustín y el otro en la Ciudad de la Justicia, de San Cristóbal.

El procedimiento conocido por Albagate sentará en el banquillo de los acusados al magistrado Salvador Alba, acusado de haber cometido presuntamente los delitos de prevaricación judicial, cohecho, falsedad, revelación de secretos y negociaciones prohibidas a funcionarios públicos con la presunta intención de perjudicar a su compañera de carrera Victoria Rosell. Sin lugar a dudas, ha sido uno de los procedimientos más críticos para la carrera judicial de las islas que ha visto como varios de sus representantes se han cruzado acusaciones, hubo grabaciones clandestinas y traiciones por doquier. Desde que se destapara el caso en 2016, han corrido ríos de tinta sobre los protagonistas y todo lo que rodeó a una grabación secreta realizada por el empresario Miguel Ángel Ramírez –quién si no– en el despacho del acusado. Ese fue el inicio de un procedimiento que, por fin, será juzgado ya que la sociedad merece seguir confiando en la Justicia y en los que la ejercen toga en mano.

Por otro lado, se sentará también en el banquillo Sira María, una mujer que –presuntamente– fue hilvanando capítulos fantasiosos en su vida hasta que no pudo ponerle freno a todo lo que creó y acabó quitándole la vida a su pareja sentimental. El crimen de bidón es una de las tramas criminales más complejas que se han juzgado en la isla y procesa a una mujer que se hizo pasar por azafata, por empresaria, por embarazada de gemelos y hasta por policía, engañando a hombres de los que se aprovechaba. Uno de ellos llegó a ser su pareja, un joven que perdió la vida y acabó entre los riscos de El Confital después de que Sira María lo tirara dentro de un bidón. Surrealista pero cierto, presunción de inocencia por delante.

Dos casos únicos que centrarán la atención informativa de una semana intensa en nuestros juzgados.