Ultramar

Jóvenes, mayores, ¿tipos y comunistas?

21/12/2019

El Consejo de la Juventud hizo público esta semana los datos del Observatorio de la Emancipación que dan cuenta de que solo el 18,5% de los jóvenes de entre 16 y 29 años está emancipado en España, la cifra más baja desde 2002, porque en palabras de la vicepresidenta del Consejo, María Rodríguez, «emanciparse es una misión imposible». Nuestros hijos no pueden salir de los hogares paternos «por la precariedad laboral y el precio de los alquileres», que se llevan el 94,4% del salario neto de un joven. Siendo esto alarmante, en Canarias lo es aún más. Aquí el descenso de la autonomía residencial ha sido mucho más acusado. Otro parámetro negativo que sumar a otros tantos en los que estas islas encabezan la clasificación de despropósitos. Así no es extraño que casi el 40% de los jóvenes sean pobres o estén en riesgo de pobreza.

«El sistema de bienestar no está dando respuesta a las necesidades residenciales de demasiados»

Esta semana conocimos también por una tesis doctoral publicada por el Centro Superior de Investigaciones Científicas que el 20,1% de los mayores de 65 años de España viven en situación de «vulnerabilidad residencial extrema», con problemas graves de habitabilidad en el interior de sus viviendas. Suma y sigue. El estudio señala que esta realidad es todavía más grave en este archipiélago nuestro; por no hablar, algo también sabido este jueves, de los 785 días que tenemos que esperar aquí para recibir los servicios de la Ley de Dependencia, frente a los 426 de la media estatal. De lo que se concluye que el sistema de bienestar no está dando respuesta a las necesidades residenciales de un cupo demasiado grande de jóvenes y mayores.

Con estas, continuamos instalados en la incapacidad de superar el bloqueo que sufre el sistema político de este país desde hace años. ¿Acaso no es más que evidente que hay que salir de este perverso bucle, que hace falta un Ejecutivo que se ponga en la tarea de empezar a corregir estos desequilibrios que se acentúan según pasa el tiempo? ¿No está claro que hay que superar el impás que nos corroe? ¿O es que los hay que prefieren, como ha advertido el sociólogo Enrique Gil Calvo, llevarnos a la indeseable alternativa israelí de acudir a terceras elecciones?

Escuchar a la diputada de CC, Ana Oramas , criticar a voz en grito el posible pacto de Pedro Sánchez con esos «tipos» que no creen en la indisolubilidad de la patria, ignorando que tienen una legítima representación en la Cámara y que son bastantes más señorías que ella: o a Pablo Casado y al resto de líderes del PP, con una aplicada Australia Navarro entre ellos, desautorizar cualquier entendimiento con los «comunistas» de Podemos, ¿y si lo fueran, que no lo son, qué?, tan legítimos como sus socios ultraderechistas, dice mucho de lo poco que hemos avanzado o bastante de lo que hemos retrocedido en la cultura democrática en este país.

Mientras tanto, a los jóvenes, a los mayores y a otros muchos que les den. ¿Construyendo país? Y a ti te encontré en la calle.