Lunes en África

Hipotecas de liderazgo

21/05/2018

Dicen los expertos que el gran problema de la pareja dirigente de Podemos es la coherencia. Al comprarse una casa de 600.000 euros, se acabó el predicamento. Vivir así es alejarse del pueblo, cantaron en las plazas cuando eran jóvenes e indocumentados. Sin embargo, las dificultades de cohesión eran visibles desde hace tiempo. El modelo de partido fraguado en el último congreso verticalizó el discurso sin que nadie se escandalizara, descontados los afectados.

«En un círculo vertical, no debe extrañar que la dirigencia se adapte a la altura del poder»

Si el ruido aumenta ahora es por el icono. Desde hace siglos, aquí se mide al personal por el tamaño de la casa y por el título. Con las titulaciones hay mayor surtido, como señalan múltiples sucesos de factura reciente por todo el territorio nacional. Parece que la política ha derivado en una cuestión de sellos oficiales. De chalets, sin embargo, andábamos más escasos.

Pronto empezarán a salir de la confusión los confundidos, cuando se aprecien las bondades de ese espacio de reflexión alrededor de la piscina. No faltarán imágenes que ayuden al tránsito, que para eso están sobradamente preparados los especialistas multimedia de la organización. En un círculo vertical, no debe extrañar a nadie que la dirigencia trate de adaptarse a la altura del poder. Y si es en pareja, ya no es cuestión de apariencia, sino de supervivencia.

Lo que se examina es el liderazgo de una izquierda nueva que se suponía redentora de males atávicos, con capacidad para dibujar un país nuevo y tal.

Pero no se gobierna un Estado desde un humilde pisito de barrio. No hay paz entre los parados de la esquina. Esto no es Uruguay. El proyecto ya está en marcha, sólo les falta un poquito de tiempo y alguna experiencia de gobierno. Y cumplir religiosamente con el prestamista. Hipotecas tengas y las pagues.