Borrar
Visitantes disfrutando del atardecer sobre las dunas, pese a estar prohibido. Cober
SOS a las dunas

SOS a las dunas

Gaumet Florido

SLas Palmas de Gran Canaria

Martes, 27 de febrero 2024, 22:43

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Fue una actividad ilícita con mucho ruido y pocas nueces, afortunadamente, que generó más escándalo y novelería que daños, pero al menos ha tenido la virtud de poner el foco en la vulnerabilidad de las dunas de Maspalomas, aquí y en el resto de España. No sabemos cuántos, pero al menos ahora son más que antes los que saben que este espacio, del que tanto presumimos en publicidades colectivas y personales, está protegido y que no puede ser usado al antojo de cada cual.

Esa, a mi juicio, es la clave, la información y la sensibilización, porque si bien es cierto que ha de haber vigilancia, a ser posible bastante más que la que hay ahora, y que también son necesarias las sanciones, el de las dunas parece el típico caso que se ajusta a aquella máxima de que no se le pueden poner puertas al campo. Y menos cuando se trata de un paisaje que sobrevive en mitad de la mayor urbanización turística de Canarias, destino de millones de personas de media Europa cada año.

La protección más efectiva pasaría por vallarla, como quien valla una finca, pero, de verdad, ¿es razonable vallar un paisaje? No lo parece. La naturaleza no puede encapsularse ni enjaularse. Sería la antítesis de lo que justamente representa.

Por eso entiendo que la clave está en trabajar en campañas de concienciación. Las medidas coercitivas son necesarias, pero han de ser, a mi juicio, un complemento. El acento ha de ponerse en hacer que todos, locales y visitantes, sintamos que ese espacio es nuestro y que su supervivencia depende de todos. Los científicos ya lo dejan claro. Está en peligro y necesita cuidados. Ese SOS a las dunas ha de ser colectivo.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios