El fútbol sala está harto

«Cuatro clubes de Gran Canaria acuden a una fase previa nacional sumidos en el abandono»

Rafael Falcón
RAFAEL FALCÓN

En los últimos meses he dedicado más de una opinión al abandono que sufre el fútbol sala, el auténtico patito feo del fútbol. Un deporte lleno de dinamismo, espectacularidad, técnica y destreza sobrevive por la locura de unos pocos que mantienen viva la llama gracias a un tremendo esfuerzo para poder sacar adelante sus respectivos clubes.

Los equipos de base de Gran Canaria, que juegan una Liga irrisoria que se complementa con una Copa eterna, ahora han recibido un nuevo varapalo que tiene a cuatro representantes sumidos en la indignación. Me gustaría que José Juan Arencibia, nuevo presidente de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas, le dedicase tiempo al fútbol sala y que no se rodee de los habituales 'abrazafarolas'. Arencibia debe tomar buena nota de las demandas y modernizar el fútbol sala de la isla y cuando acuda a Madrid a verse con el presidente Rubiales, ese que cobra 675.761,87 euros brutos (371.669,03 euros netos), más 3.000 euros brutos al mes (1.650 euros netos) de ayuda a la vivienda, le tirase de las orejas ante las injusticias que sufren nuestros conjuntos.

Este fin de semana se celebra en la Península la fase previa al Nacional de clubes de base. Cuatro equipos grancanarios -Costa Mogán (benjamín), Bugedo (alevín), Agüimes (infantil) y Agüimes (cadete)- representarán al fútbol sala de Canarias, ya que se alzaron con el título regional de forma brillante. Dos equipos se desplazarán a Toledo, otro a Barcelona y otro a Málaga. La ilusión de acudir a una fase nacional es desbordante, pero esto ha generado un problema que se ha saldado con un enorme sacrificio económico de padres, familiares, amigos y empresas.

La Real Federación Española de Fútbol no abona ni un solo euro a los clubes canarios en concepto de desplazamiento o manutención, ya que solo cubre la fase final y ésta es una fase previa. Esta decisión, en una nueva muestra del abandono que sufre el fútbol sala canario, ha provocado mucho nervio entre los clubes implicados, ya que han tenido que buscarse materialmente la vida para poder asumir los costes del viaje e incluso algún equipo estuvo hasta última hora con serias dudas.

El fútbol sala merece cariño y respeto. Los cuatro clubes grancanarios representarán a Canarias en la fase previa nacional de base, pero viajan sin la ayuda de su federación nacional. No jueguen más con la ilusión de los deportistas y trabajen para que el deporte avance y no siga estancándose. Animo a los clubes a que alcen la voz. No teman a nadie.