La arista

El PSOE lo puede perder todo

15/06/2019

La negociación de los pactos locales y regionales en Canarias han traspasado todas las líneas rojas. Han saltado por los aires todas las reglas de lo políticamente correcto, las promesas electorales, los programas, las ideologías, y hasta el sano ejercicio del intercambio de juicio democrático. Los partidos han jugado al poder por el poder sin pudor. Se han tragado la mayoría de los mensajes que enviaron a sus electores para ganarse su confianza tejiendo pactos que nada tienen que ver con sus programas.

La situación que ha vivido Canarias en esta última semana se parece mucho al desbordamiento de un barranco que arrasa con todo a su paso. La libertad para pactar en ayuntamientos y cabildos y la estrategia desplegada para dinamitar el único pacto consolidado, el de progreso liderado por Ángel Víctor Torres, condujo a desatar las pasiones personales, las ansias de poder en la mayoría de instituciones y a pasar facturas pendientes entre políticos locales. Desde las direcciones regionales de los partidos se trató de conducir los pactos locales para presionar en el pacto regional, o en casos de bastante enjundia interna, para dinamitar los propios acuerdos alcanzados.

El PP desplegó su estrategia de pactos con el PSOE para arrebatar a CC gran parte de su poder y debilitarla. A cambio ha obtenido una ventajosa propuesta para que Antona sea presidente del Gobierno y CC salve los muebles. Un escenario políticamente potente en el que los nacionalistas están dispuestos a sacrificar a Fernando Clavijo, quemado por los resultados insuficientes y por los procesos de corrupción que tiene abiertos.

«Si hoy en la constitución de los ayuntamientos no se corrigen los pactos, el PSOE, que lo ganó todo, lo perderá todo y abrirá una nueva noche de cuchillos largos»

La estrategia pone en evidencia que daba igual quien fuese el socio. Con los socialistas, en las antípodas del PP, o con CC, a quien se quería echar de las instituciones, o con ellos en un pacto de derechas al que se ha sumado Ciudadanos y al que se podrá sumar, arrastrado por las circunstancias, los tres gomeros de Casimiro.

Ángel Víctor Torres ha mantenido el pulso por un pacto regional de progreso, pero los poderes internos de su partido, sobre todo en Gran Canaria, liderada por Chano Franquis, han jugado a dinamitar la posibilidad de un cambio real. Franquis ha maniobrado en la sombra desde intereses ajenos a los de su partido, en contra de los del secretario general, quizás en línea con los suyos propios, no alejados de los de sectores de CC y sus satélites, para colocar a Nueva Canarias en una difícil tesitura.

¿Qué oscuros intereses mueven al PSOE de Gran Canaria para pactar en Telde con la derecha, heredera de la corrupción, o con grupos como Ciuca que han demostrado en el pasado su más que dudosa legitimidad? ¿Qué es más fuerte que el programa político, las promesas electorales o la ética política y democrática para hacer saltar por los aires la única posibilidad de cambio en Canarias? ¿Por qué ha traicionado Franquis la lealtad a socios que han demostrado más que sobradamente que son de fiar, como Nueva Canarias en un proyecto progresista? ¿Por qué se la ha jugado Franquis a Ángel Víctor Torres poniendo en peligro la posibilidad de ser presidente del Gobierno? ¿Quién manda realmente en el PSOE?

Si hoy se consuma la traición en Telde y Santa Lucía será tremendamente comprometido para Nueva Canarias apoyar un pacto regional de progreso. ¿Cómo explicará a los suyos Román Rodríguez un apoyo de este tipo con socios tan desleales y maniobreros como los socialistas? ¿Quién garantizará a Nueva Canarias que una vez firmado el pacto regional no sea el PSOE el que desaloje a Antonio Morales del Cabildo de Gran Canaria?

Lo real es que el pacto de progreso se ha debilitado mucho y que la errática estrategia del PSOE de Gran Canaria, alentada por la falta de autoridad sobre Franquis del aparato regional, ha propiciado que la derecha tenga, en este momentos más opciones de gobernar Canaria y que el PSOE se quede con un sólo un 5% del poder que le dieron las urnas en las pasadas elecciones.

Si hoy en la constitución de los ayuntamientos no se corrigen los pactos contra Nueva Canarias, y si los gomeros no vuelven a confiar en Torres, el PSOE, que lo ganó todo, lo perderá todo y abrirá una nueva noche de cuchillos largos de la que saldrán ganando los que llevan años trabajando en las alcantarillas de esta región para intereses inconfesables.