Jaula y arco iris

Divertimentos electorales

10/05/2019
ETIQUETAS:
- cis
- pp
- psoe
- vox

El trasladar los resultados de unas elecciones, como las generales, a otras de signo bien distinto, como las locales o las autonómicas, constituye un divertimento, un ejercicio entretenido pero que poco tiene que ver con el rigor y, sobre todo, con una realidad mucho más compleja, con más matices. Una realidad marcada por el hecho cada vez más constatable de que -salvo el núcleo duro que vota siempre el mismo partido- el electorado es mucho más flexible y es capaz, además, de discriminar el voto según el tipo de comicios o en función de lo que considera está en juego en cada caso. Y de movilizarse ampliamente en las urnas cuando ve peligrar derechos, como sucedió en las recientes elecciones.

Así como por el hecho de que los partidos nacionalistas o regionalistas obtienen mucho mejores resultados en las locales y las autonómicas que en las generales. En Cataluña, Euskadi o la Comunidad de Valencia. También, históricamente, en Canarias.

Ahora la traslación se ha realizado de las generales, por ejemplo, a las autonómicas. Pero imagínense al revés, que traspasáramos los resultados de las autonómicas de 2015 a las posteriores generales. Entonces, en la circunscripción de Las Palmas el reparto hubiese sido el siguiente: PP (2), NC (2), PSOE (2), Podemos (1) y CC (1). Sin embargo, y pese a que NC confluyó con el PSOE la distribución fue así: PP (3), Podemos (2) PSOE-NC (2) y Cs (1); y CC quedó, con la mitad de los votos de las autonómicas, a más de 26.000 papeletas del objetivo.

Ayuntamiento

Igual sucede cuando se pretende equiparar los resultados en unas generales a los que se darán en el ayuntamiento de determinada ciudad. Olvidando el significativo peso de los candidatos y candidatas a la alcaldía en el ámbito local o la relevancia de la gestión realizada por su grupo de gobierno en el anterior mandato. Y el hecho, constatado en el histórico de esos comicios, de que la gente cada vez más vota de manera distinta a los diferentes niveles institucionales.

Puede servir de ejemplo lo sucedido recientemente en la Comunidad de Valencia, donde coincidieron las elecciones generales con los comicios autonómicos, por decisión de su presidente, el socialista Ximo Puig. El electorado se comportó de forma bien distinta en las generales con relación a las autonómicas, especialmente en lo que se refiere a la distribución del voto entre las diferentes organizaciones progresistas.

Todo parece indicar que unos 100.000 ciudadanos y ciudadanas que dieron el voto a las candidaturas del PSOE en las generales y otros más de 150.000 que lo otorgaron a Unidas Podemos, a la hora de decidir respecto al Parlamento de la Comunidad modificaron su papeleta y apoyaron a las listas de Compromís que lidera Mónica Oltra. Eso hace que, en el ámbito de las izquierdas, la traslación de los resultados de las generales a las autonómicas ofrezca datos muy alejados de la realidad que se produjo en la misma jornada electoral.

Los de Oltra, que son sexta fuerza en las generales y tercera entre las opciones de izquierdas, se convierten en cuarta en las autonómicas, y segunda entre las progresistas. En el caso de la circunscripción más poblada, la de Valencia, Compromís queda segunda, con diez escaños frente a los nueve del PSOE y triplicando a UP; mientras que PP y Ciudadanos empataban a siete y Voz conseguía cuatro actas parlamentarias.

Un caso similar es el del PRC en Cantabria. Esta formación política regionalista logró un 14,59% en las generales, mientras que los sondeos para las autonómicas otorgan al partido del televisivo Revilla en torno al 28% de los sufragios, casi el doble.

Absoluta

En el caso de las elecciones al Parlamento de Canarias, la traslación de los resultados del pasado 28 de abril a las autonómicas daría una mayoría absoluta al PSOE y Unidas Podemos que conjuntamente tendrían 36 escaños, 23 el PSOE y 13 UP. El PP obtendría 13, CC se quedaría con nueve, igual número que Ciudadanos, Vox alcanzaría 3 y NC quedaría fuera del reparto. Tendremos un nuevo Parlamento de 70 escaños, frente a los 60 actuales, con uno más para Fuerteventura (atendiendo a su realidad poblacional) y nueve para una lista archipelágica en la que concurrirán algunos de los líderes de las formaciones que aspiran a presidir Canarias, otros lo harán en las planchas insulares.

No va a resultar tan fácil ese posible Ejecutivo de izquierdas con mayoritario apoyo parlamentario. Es posible que el PSOE se acerque a 23. Pero ni UP logrará 13 (probablemente obtenga la mitad), ni CC se va a quedar solo en 9 (con toda seguridad tendrá más de 15) ni va a ser superado por el PP ni por UP. Ni Ciudadanos llegará a los nueve, ni NC quedará fuera. Ni Vox que, con toda seguridad retrocederá respecto al 28A, obtendrá representación. Y los 2-3 de Casimiro, que obviamente no concurrió a las elecciones generales del 28A, parecen poco modificables.

«Los partidos estatalistas pierden fuelle en Canarias -y en otras comunidades- en las autonómicas y, por el contrario, los nacionalistas y regionalistas, mejoran sus posiciones y apoyos»

Luego las probabilidades de un Gobierno de izquierdas se encuentran, en mi opinión, al límite. Posible pero complicado. Y precisan de unos buenos resultados de UP y NC, dando por descontado que el PSOE estará en la franja 21-23 escaños. Un tripartito de derechas (CC-PP-Cs) no alcanzaría los 36 y dependería de la ASG de Curbelo. Y, eso sí, PSOE y CC es muy posible que sumen por encima de los 36 escaños de la mayoría absoluta. Y ese es un acuerdo que cuenta con importantes apoyos económicos y mediáticos.

En definitiva, cualquier análisis nos lleva a concluir que los partidos estatalistas pierden fuelle en Canarias -y en otras comunidades- en las autonómicas y, por el contrario, los nacionalistas y regionalistas, mejoran sus posiciones y apoyos. En ese sentido, observando la evolución de los resultados de los comicios más recientes y los diferentes datos que se producen en Canarias entre comicios de distinta naturaleza, me atrevo a ofrecer una proyección a pocos días del comienzo de la campaña: PSOE (21-23), CC (16-18), PP (9-11), Podemos (6-7), Nueva Canarias (6-7), Ciudadanos (4-5) y ASG (2-3).

Es una proyección -seguro que más próxima a lo que sucederá que la traslación de los resultados de las generales- que se puede o no ver confirmada cuando se den a conocer sondeos efectivos sobre estos comicios autonómicos que, por primera vez en muchos años, abren la posibilidad de la alternancia y de cambios al frente del Ejecutivo canario, aunque alguno, como el del CIS, de notable acierto en el ámbito estatal, suele pinchar en Canarias, como ocurrió en 2015.