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Yalla, así en el césped como en el cielo
Tribuna libre

Yalla, así en el césped como en el cielo

En ese sentido, resulta llamativo que, desde la meseta periodística deportiva, se señalen de forma continuada las supuestas menores posibilidades de la candidatura grancanaria

Sábado, 23 de marzo 2024, 10:18

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Llueve en Canarias a la hora de escribir estas líneas. Justo en la celebración del Día Mundial del Agua. Circunstancia que, considerando las situaciones y declaraciones relativas a la emergencia hídrica con las que nos venimos empapando en las islas desde hace semanas, es más que bienvenida. Bendita (poca) lluvia en el arranque de Semana Santa. Agua para la Paz, reseña curiosamente la ONU en esta efeméride, cuando lo que sigue lloviendo en Gaza, en Ucrania o en un teatro ruso cualquiera son bombas y balas.

Un invierno recién finalizado que quedará para la historia (del cambio climático) de Canarias por dos hitos hasta hace poco inimaginables: ser el primer invierno, en los últimos 108 años, en que no nevaba en el Teide (ahora, por fin sí, aunque ya 'en primavera'). Y ser también el primer invierno en que, según la Aemet canaria, hemos 'disfrutado' de 80 días con calima –de menor o mayor intensidad- de un total de…90 días que ha durado esta cuarta estación del año climático.

Mejor rezar, entonces, para que el fenómeno oceánico denominado AMOC (Atlantic Meridional Overturning Circulation, o en español, Circulación de Vuelco del Atlántico Meridional) detectado y alertado por la comunidad científica, resulte ser algo pasajero o cíclico, y no un cambio definitivo del sentido –o paro total- de circulación de las corrientes marinas atlánticas en el hemisferio norte.

Porque el motor de los vientos (alisios) y de las nubes no es el aire. Es el océano. Y a menos alisios, más calima. Y a más calima o desertización, más sequía en nuestros campos. Y consecuente riesgo de todo un auténtico kilómetro 0 hortofrutícola y ganadero. A la vez que de abandono de nuestros enclaves y paisajes rurales. Con el consecuente negativo impacto en el global del producto turístico Islas Canarias

Mientras tanto, con fe y esperanza para esto o aquello otro, afrontamos también esta Semana Santa de 2024, con el positivo dato que refiere que el aeropuerto de Gran Canaria Pío Pío –bendito cesto de recolección de economía venida del cielo- es el primero de toda España en que aumenta el número de operaciones aéreas, en comparación con los datos del mismo santo período del año anterior.

Así, mientras Barcelona El Prat prácticamente se mantiene en el nivel del pasado año, con un ínfimo aumento del 0,6%; y mientras Madrid Barajas aumenta un 7,2% el volumen de su actividad aeroportuaria; es el aeródromo grancanario el que, según datos de Aena, supera el dato de 2023 en un 16,4% el total de vuelos programados, con unos 4.600 vuelos de llegada y de salida en el período entre el 23 y el 31 de marzo. Por lo que bendita sea también esta otra lluvia turístico-económica que viene del cielo. Que, para recordada sequía (económica), ya bastante tuvimos con el 0 turístico pandémico.

En ese sentido, y aún a pesar de que 16 millones de turistas al año –como los recibidos en el archipiélago en 2023- no alcanzan ni el 80% de la capacidad turística alojativa total del archipiélago hay quienes defienden el respetable criterio de «menos (turistas), pero de más calidad y que paguen más». Que dicharacheramente sería como esgrimir «mejor que dos turistas comprando dos botellas de Cartaoro, uno sólo que se lleve dos».

Lo cual no comparto del todo por una simple lógica matemática de empleabilidad y de actividad económica: no suponen lo mismo dos turistas entrando a dos supermercados o bodegas de nuestros pueblos, que uno sólo accediendo a un único comercio. Porque, aunque este último compre dos botellas de ron o vino canario, el otro supermercado o bodega, vacío, estará abocado al cierre. Y para locales comerciales con un 'Se Alquila', a mansalva en nuestras calles. Y no por culpa del turismo…

Dicho lo cual, y tratando de obviar tanto el runruneo de los tambores dialécticos de guerra en Europa, como el, sin duda, 'mejorable' actual ambiente político estatal, mejor sigamos por estas latitudes concentrados en cuanto a la consecución final de algunos de nuestros principales objetivos más inmediatos. Como, en el caso de los de ámbitos deportivos y económicos, conseguir ser sede, Gran Canaria, del Mundial de Fútbol 2030.

Hace escasas fechas, el Comité de la candidatura conjunta de España-Portugal-Marruecos presentó, en Lisboa, el logo y el lema del Mundial de fútbol 2030 que organizarán dichos países: 'Yalla – Vamos-2030'. Con una tipografía y logo o pictograma acompañante de cierta similitud, quizás, con el sol de Joan Miró que viene representando a la marca España más turística desde 1983.

Un lema, 'Yalla-Vamos', que recoge un vocablo árabe junto a uno indoeuropeo. Y un logo o imagen que reproduce un balón de fútbol rodeado por medias lunas rojas, verdes y amarillas –colores simbólicos de los tres países co-organizadores-. E impregnado también por el color azul que, en palabras del actual presidente del comité organizador representa «…ese mar que celebra unas costas únicas, y que vinculan a España, Portugal y Marruecos con el mundo y con el fútbol, esa pasión común en el corazón de los pueblos».

El proceso de elección de las sedes finales que aportará España a la cita mundialista de 2030, sigue su curso, a pesar de los actuales avatares judiciales en torno a la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, en Madrid. Con quince estadios españoles, repartidos en 10 Comunidades Autónomas, que compiten por ser alguno de los, precisamente, 10 estadios que corresponden inicialmente a la candidatura española. Aunque parece se pelea por conseguir un onceavo.

En ese sentido, resulta llamativo que, desde la meseta periodística deportiva, se señalen de forma continuada las supuestas menores posibilidades de la candidatura grancanaria. 'Diario AS', 19.10.23, «Respecto a las sedes españolas, Gran Canaria, Vigo, Gijón y A Coruña son las que tienen menos opciones en estos momentos». ¡Diario Marca¡, 24.10.23, «A España le sobran cinco sedes…a día de hoy, Murcia, Gran Canaria, Vigo, San Sebastián y Gijón son las sedes con menos opciones…». 'Diario Marca', 24.02.24, «Así está la carrera para el Mundial 2030… El estadio de Gran Canaria tiene asumida la reforma, (pero) depende mucho de que se consiga esa nueva sede (11 en lugar de 10) o de que se confirmen las bajas de Valencia y Gijón…la cuota política será fundamental en la decisión final de las sedes…». ¿Decisión, pues, técnica, objetiva, social y deportiva? ¿O puramente política?

Todo ello, con una candidatura, la de Gran Canaria y su estadio, considerada por los profesionales deportivos, económicos, culturales e institucionales de las más sólidas –y cumplidoras- de las presentadas al exigente proceso selectivo y requerimientos de toda índole de la FIFA. Capacidad alojativa hotelera incluida. Y a pesar de que en alguna de esas otras comunidades competidoras, bien ni cuenten aún con infraestructura alguna para tal cometido. Bien aún renieguen del himno de España o de dar, respetuosamente, la mano a Su Majestad El Rey cuando éste visita su territorio para actos oficiales. Con una alta probabilidad de que, en este último caso y singular actual espacio geopolítico de tendencia independentista, incluso lleguen a contar, no con una, sino hasta con dos sedes mundialistas en 2030. Mana collons.

Con una isla, Gran Canaria (y por extensión un archipiélago, Canarias), corazón emocional de Europa los 365 días del año. Con experiencia sobrada, pasada y presente, en organización nacional e internacional de eventos –también, por supuesto, deportivos- de todo tipo e índole, capacidad y exigencias complementarias también tenidas en cuenta. Y si no, que se lo pregunten al Mundobasket, al World Rally Car o a la OCDE, entre otros.

No cejar en el empeño. Desde cualquier ámbito institucional, social, económico, deportivo, cultural,… Esa es la misión. Como si para ello tenemos que traducir 'Yalla/Vamos' al tailandés. País, Tailandia, que acogerá el próximo mes de mayo el 74 Congreso de la FIFA. No definitivo para la referida elección final de las sedes españolas, portuguesas y marroquíes del Mundial 2030. Pero seguro que ya bastante determinante.

Qué casualidad cómo describía el presidente del comité organizador el logo del Mundial. 'Sol. Azul. Amarillo. Costas Únicas. Fútbol. Pasión. Mundo'. ¿Todo eso es Gran Canaria, no? ¡Yalla, Vamos!

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