Primera plana

Canarias y el Sáhara Occidental

20/12/2019

Hace años que Marruecos hace y deshace, desde una situación de ventaja, en el Sáhara Occidental. Mientras que en España miramos hacia otro lado. Es verdad que en Canarias siempre ha existido una especial vinculación y empatía hacia el pueblo saharaui, tanto por la cercanía como por el hecho de que fuimos testigos en primera línea de la Marcha Verde. Por no hablar de los incidentes históricos de nuestro barcos pesqueros con Marruecos que han generado algún que otro trance y que en las islas eso caló. Sin embargo, todo este relato canario fue diluyéndose o solapándose con la labor institucional realizada por Marruecos en Canarias donde no han faltado cócteles y encuentros patrocinados (que bienvenidos sean) que, por supuesto, el Sáhara Occidental no puede permitirse. Porque lo suyo es que pudiésemos acceder a esos foros a la par y las autoridades en el archipiélago tuviesen un intercambio tan fluido con unos como con otros. Pero no es así. Y eso, de algún modo, acaba neutralizando la atención de los políticos de turno a este tema pendiente desde la Transición.

La jugada se repite: Marruecos aprovecha los momentos de debilidad política de España para atacar a favor de sus intereses. La diplomacia y las relaciones internacionales tienen sus códigos. Y si la Marcha Verde triunfó gracias a que Franco estaba agonizando en la cama del hospital y la dictadura no estaba para encarar frentes militares (menos en plena Guerra Fría) ahora la interinidad e ingobernabilidad estructural del país es aprovechada para incidir en una expansión marítima que afecta a Canarias. Es decir, que la necesidad del PSOE de contar con ERC (y la independencia pretendida por Cataluña) es analizada por Rabat y concluye que el momento es ideal para defender sus intereses. La jugada se repite.

«Marruecos aprovecha los momentos de debilidad política de España para atacar a favor de sus intereses. La diplomacia y las relaciones internacionales tienen sus códigos»

Si esto sirve para que en Canarias se redoble la presión para que la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso) haga su tarea y el referéndum sea una realidad, será oportuno y necesario. Si todo queda en un calentón institucional en las islas para después regresar a la apatía, se quedará en una especie de bandera patriótica práctica para la urgencia de la actualidad. Y no nos volveremos a acordar del Sáhara Occidental hasta que Marruecos reitere un lance similar. Por cierto, recientemente se propagó el peligro manifiesto de inseguridad en los campos de refugiados en Tinduf que invitaba a que los cooperantes regresaran a sus casas. Afortunadamente, no ha pasado nada. Pero no faltaron las preguntas de si era información veraz o estaba contaminada. Esto fue hace un par de semanas. Presumo que no tiene nada que ver con el lío presente que ha montado Marruecos con España. Pero dada la cantinela de episodios que conocemos en el ámbito internacional a cuenta de cómo se preparan emboscadas mediáticas, es normal que más de uno reflexione si estamos asistiendo a un cruce (nada casual) de datos contradictorios. Algo así como la guerra en internet que ahora se estila. En fin, que El Aaiún lo tenemos aquí al lado y lo que ocurra ahí a los canarios nos afecta.