Adiós

Le pido respeto a ese amigo o familiar que opte por la seguridad. Que no menosprecie ni unsulte a aquella persona que se mantenga con la mascarilla en todo momento y que no la mire como a un bicho raro

Luis M. López
LUIS M. LÓPEZ Las Palmas de Gran Canaria

Este miércoles, si todo sigue según lo previsto tendremos que decir adiós a una compañera de viaje que ha sido la protagonista de todas las charlas y eventos que se han producido en los últimos tres años: la mascarilla.

Este protector sanitario se ha convertido, incluso, en un complemento de moda, con una infinidad de diseños y colores. La hemos integrado tanto en nuestra vida que resulta hasta dificil imaginarse una vida sin ella. A algunos les costará más, a otros menos.

Lo que más me alucina es que hay personas que han nacido y no conocen un mundo sin mascarillas. La llamada «generación pandemial» no sabe lo que son los besos o los abrazos. Han vivido con cautela y con miedo a lo que pueda pasar.

Volviendo al tema, es importante recordar que la pandemia no ha acabado, aún seguimos en ese baile de niveles permanente, que a más de uno le habrá traido algún que otro quebradero de cabeza. Todavía seguimos muy atentos a lo que pueda pasar. Por ello, aunque se retiren las mascarillas en interiores todavía habrá mucha gente que decidirá tenerla por lo que pueda pasar.

Solo le pido respeto. Respeto a ese amigo o familiar que opte por la seguridad. Le pido respeto y que no menosprecie ni unsulte a aquella persona que se mantenga con la mascarilla en todo momento, que no la mire como a un bicho raro. Recuerde que: «persona prevenida vale por dos».

El final está cada vez más cerca, lo estamos tocando con las yemas de los dedos. Pero para que este final sea posible lo más pronto posible tenemos que seguir cuidándonos y preocuparnos por nuestra salud. Que es lo más importante.

Viva pero siempre con cabeza y sentido común.