Inmigrantes yacen inertes junto al vallado de Melilla hace dos semanas. / / RC

Los supervivientes afirman que el gas de ambos lados de la valla provocó la tragedia

El Gobierno asegura que las investigaciones de la Fiscalía y del Defensor «despejarán dudas» pero ninguna de las dos instituciones se ha entrevistado todavía con los inmigrantes del CETI diez días después

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

La versión de la práctica totalidad de los 133 inmigrantes que el 24 de junio lograron entrar en Melilla durante el trágico y violento asalto a la valla es coincidente: casi todas las víctimas mortales que se produjeron ese viernes por la mañana (23, según Marruecos y 37, según las ong’s) estaban entre el grupo de subsaharianos que quedó atrapado en el ‘cuello de botella’ que se produjo en la puerta del paso fronterizo de Barrio Chino, cuyos candados y cadenas los ‘sin papeles’ forzaron con una radial para entrar en territorio nacional.

Siempre de acuerdo con el testimonio recabado por este periódico entre los inmigrantes que todavía se encuentran en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla, por efecto de los gases que se lanzaron desde ambos lados de la valla (pero particularmente desde la parte española) hubo «decenas» de subsaharianos que quedaron inconscientes o aturdidos durante cerca de diez minutos entre las avalanchas y tapones que se produjeron cuando sobre las 8:40 de la mañana los ‘irregulares’ lograron violentar la cancela.

Los supervivientes que lograron pasar aseguran que un grupo de decenas de inmigrantes se quedó atrapado en una atmósfera de «aire irrespirable», quedando sin sentido y sin poder salir de las avalanchas ni protegerse de la muchedumbre de más de 2.500 personas que trataba de entrar a la fuerza a Melilla. Y todo ello mientras que a un lado de la frontera las fuerzas marroquíes se empleaban a fondo –aseguran- con «piedras, palos, patadas, pelotas y también gases», y cuando al mismo tiempo las fuerzas de seguridad del Estado española, particularmente Guardia Civil, intentaba frenar el intento masivo de intrusión haciendo uso de material antidisturbios, entre ellos gases. Los residentes en el CETI afirma que cuando acabaron los disturbios y los gases se disolvieron, fue cuando vieron la magnitud de la tragedia, con decenas de cadáveres en el suelo.

Los testimonios durante los últimos días de los 133 inmigrantes que entraron a España ese día a este periódico son básicamente coincidentes con los recabados este martes por el diputado de EH Jon Iñarritu, el primer parlamentario español en verse en el CETI con los supervivientes de la tragedia del Barrio Chino. Iñarritu el pasado lunes ya denunció el presunto «uso masivo» por parte de la Guardia Civil de material antidisturbios como bolas y gases en la tragedia de la valla, después de que él mismo en una visita al perímetro recuperara en territorio nacional decenas de pelotas, botes de gases y de vainas de fogueo del arsenal antidisturbios.

Iñarritu, en conversación con este periódico tras su visita al CETI, explicó que los inmigrantes le aseguraron que en el asalto a la valla por los tejados del paso de Barrio Chino, cuando cedió la verja y varios subsaharianos cayeron al vacío desde tres o más metros, ninguno de ellos murió, tal y como afirman las autoridades de Rabat. Y que la gran mayoría de los fallecidos está entre los sudaneses que fueron arrollados por la multitud tras quedar inconscientes y que luego agonizaron durante horas . También hubo muertos, según los testimonio recogidos por el diputado 'abertzale' entre los inmigrantes que fueron agredidos directamente por las fuerzas de seguridad del país vecino.

Perderse en el anonimato

Sea como fuere, el testimonio de los 133 inmigrantes del CETI, en teoría, parecería básico para las investigaciones sobre lo sucedido en la parte española, tanto por parte de la Fiscalía como por parte del Defensor del Pueblo. Sin embargo, los subsaharianos internos en Melilla, y que en cualquier momento pueden ser trasladados a la península y perderse en el anonimato, afirman que nadie de ninguna de estas dos instituciones se ha puesto en contacto con ellos diez días después de la tragedia. Tanto fuentes del CETI como el propio Iñarritu confirmaron este martes que ni un solo funcionario del Ministerio Público o de la institución que dirige Ángel Gabilondo se habían personado en el CETI hasta primera hora de la tarde de este martes.

Aun así, la portavoz del Gobierno y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, garantizó este martes que las investigaciones del Defensor del Pueblo y de la Fiscalía General del Estado sobre las muertes en la frontera de Melilla el pasado 24 de junio «despejarán cualquier duda» en relación a la gestión durante el salto a la valla.

«Conviene no obviar que se trata de una agresión a las fronteras europeas, que es lo que ha estado expresando el Gobierno todo este tiempo», insistió la portavoz del Ejecutivo en rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.