El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un acto con la Internacional Socialista de Mujeres. / efe / EP

Sánchez reivindica el feminismo del Gobierno en plena polémica de la ley del 'solo sí es sí'

El presidente destaca de la norma que refuerza la seguridad de las mujeres y que favorece que nunca más una víctima sea cuestionada: «Esa es la finalidad de las políticas feministas», asegura

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO

Pedro Sánchez no se arruga, se reafirma en el respaldo prestado a la ministra de Igualdad, Irene Montero, y en la protección de la coalición de Gobierno en la crisis desatada por la revisión de sentencias tras la entrada en vigor de la ley del 'solo sí es sí'. Este martes, en la inauguración del XXII Congreso de la Internacional Socialista de Mujeres, que se celebra en Madrid, el secretario general socialista reivindicó el feminismo de la historia del PSOE y el del Gobierno. Y en ese legado incluyó también la norma objeto de la polémica, la ley de garantía integral de la libertad sexual de las mujeres. El presidente del Gobierno explicó que se trata de una norma cuyo principal objetivo es reforzar la seguridad de las mujeres frente a las agresiones sexuales y la erigió además en instrumento para que nunca más una víctima sea cuestionada cuando sufre violencia. «Ésa es la finalidad de las políticas feministas», revindicó sobre el texto legal. Además, Sánchez explicó que ese texto forma parte del largo recorrido que tienen en su haber todas las mujeres de la sociedad civil y también de la judicatura y de todas las administraciones.

La ministra de Justicia, Pilar Llop, también se refirió a esta norma este martes. Defendió que esta figura legal supone «un cambio de modelo», por lo que «necesita equilibrios y ajustes». «Es importante tener la versión victimológica antes que la punitiva», añadió, en línea también con las declaraciones del presidente en favor de poner a la víctima en el centro, para protegerla y que no llegue a serlo y, en caso de sufrir violencia, no revictimizarla. Defendió Llop, de todas maneras, que la norma «amplía la horquilla penológica», porque se incorporan los abusos sexuales al concepto de agresión sexual.

«Tenemos que ser prudentes, esperar a ver qué dice el Tribunal Supremo», añadió, en todo caso, Llop. Explicó que espera del TS lo mismo que de «todos los poderes públicos»: «Que se remuevan todos los obstáculos que impiden o dificulten la plenitud de la libertad y la seguridad de los derechos de las mujeres».

Vídeo. La ministra de Justicia, Pilar Llop, pide «calma» con la ley del 'solo sí es sí': «Es una buena ley» / EP

Pilar Llop también valoró el decreto que emitió el lunes el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, que insta a no rebajar las penas que sigan vigentes con la nueva ley: «En cierto modo ha arrojado luz y está arrojando también calma», afirmó la titular de Justicia, quien respaldó la norma y la calificó de «buena ley». Lo que sí hizo la titular de Justicia fue abundar en que la Fiscalía subrayara la «dimensión victimológica» frente a la «punitiva» de la norma.

Junto a la ley del 'solo sí es sí', el presidente Sánchez recordó ante un auditorio formado por las mujeres de la Internacional Socialista que el Gobierno español ha impulsado además la ley integral de protección a la infancia y a la adolescencia, así como la norma que regula la igualdad retributiva entre mujeres y hombres y la equiparación de permisos de paternidad y maternidad. Asimismo, rememoró la renovación del Pacto de Estado contra la violencia de género, un «acuerdo trasversal», aseguró, del que se «borró» la ultraderecha, pero que es una «causa común» de toda la sociedad española.

En este sentido, Sánchez apuntó que en los Presupuestos Generales del Estado para 2023 que están a punto de aprobarse en la Cámara, la partida destinada a Igualdad asciende a los 573 millones de euros, frente a los 183 millones del anterior Gobierno popular.

Con estas normas, afirmó Pedro Sánchez, la acción del Gobierno actual «toma el relevo» de las mujeres que defendieron la ley de interrupción del embarazo que aprobó el primer Gobierno de Felipe González en 1985 o la primera ley de Igualdad, en 2007, ya con José Luis Rodríguez Zapatero al frente del Ejecutivo. Con ese historial, el presidente del Gobierno destacó a España como un país que ha avanzado en igualdad «con paso firme» y el papel desempeñado por el PSOE en lograrlo: así, defendió que las primeras ministras llegaron con presidentes socialistas y puso de relieve el compromiso con la paridad en todos los equipos socialistas y con las listas «cremallera» (intercalando hombres y mujeres): «El PSOE ha garantizado en todos sus estamentos y niveles igualdad real y efectiva».

Para lograr los avances, Sánchez admitió la inspiración de otros líderes socialdemócratas en la esfera europea, como Olof Palme o Billy Brandt, y afirmó que ahora es España el país que inspira. «La igualdad de género y la representación paritaria de la sociedad en cualquier organización socialdemócrata es el ADN de nuestro credo ideológico», defendió el presidente, que añadió que ello no responde a «políticas sectoriales», sino que son «políticas transversales, horizontales». Sánchez habló de España como de un «país pionero en igualdad y una referencia que acompaña no solo con palabras sino con hechos» el «compromiso feminista».

Pedro Sánchez, ante la Internacional Socialista de Mujeres, presumió de presidir un Gobierno con más mujeres que hombres y con el mayor número de mujeres de toda Europa y tras referirse a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, también vicesecretaria general del PSOE, realizó un breve perfil de las tres vicepresidentas. De Teresa Ribera destacó que es pionera en la lucha contra el cambio climático y artífice de la «solución ibérica» o tope al gas; de Yolanda Díaz, que junto a ella se ha impulsado la mayor subida del salario mínimo y se han recuperado derechos laborales; y de Nadia Calviño, que preside el comité monetario y financiero del Fondo Monetario Internacional, lo que la convierte en una persona muy importante en la política española y en la política internacional.

En su intervención, Sánchez tuvo también palabras para las mujeres y las niñas ucranianas que sufren las consecuencias de la guerra y recordó la vulnerabilidad de las mujeres en zona de conflicto, además de la lucha de las iraníes. Enumeró también estadísticas de las desventajas de las mujeres en el mundo: más de 2.400 millones de mujeres no tienen los mismos derechos económicos que los hombres, apenas ocupan uno de cada cuatro escaños de los parlamentos nacionales y una de cada tres ha sufrido violencia física o sexual en los últimos doce meses.