El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez / EP

Sánchez convoca a los presidentes para estudiar «medidas legales» dos días antes de Nochebuena

El presidente del Gobierno insiste en la vacunación y el uso de mascarillas como acciones más eficaces para frenar el avance de la pandemia

Javier Arias Lomo
JAVIER ARIAS LOMO

Pedro Sánchez admitió este domingo «el riesgo cierto y real para la salud» que supone el aumento de contagios por covid-19 con las fiestas navideñas a la vuelta de la esquina. Por ello, anunció la convocatoria el próximo miércoles 22 de diciembre, a tan solo dos días de Nochebuena, de la conferencias de presidentes con el objetivo de «evaluar nuevas medidas que se puedan poner en marcha a lo largo de las próximas semanas».

Las cifras de las últimas horas han situado a España en el máximo nivel de riesgo de transmisión con 511 casos por 100.000 habitantes en 14 días, una incidencia que según el presidente del Gobierno «exige intensificar la respuesta». La propia ministra de Sanidad, Carolina Darias, habló este sábado de «un punto de inflexión» en cuestión de 48 horas.

El riesgo de un colapso del sistema sanitario por la variante ómicron, que presenta cuadros más leves pero es más transmisible que la delta según los expertos, ha forzado al Ejecutivo a cambiar de forma relativa el guión en las últimas horas y poner el foco de nuevo en el peligro que entraña el aumento de positivos.

Aunque la adopción de medidas que incluyan el confinamiento o restricciones severas parece descartada, las decisiones se tomarán de forma conjunta entre el Gobierno y los distintos Ejecutivos autónomos. Algunos de estos han comenzado en las últimas semanas a tomar medidas por su cuenta como la exigencia del pasaporte covid, mientras que en otros casos, como el de la Comunidad de Madrid, ya se ha mostrado en contra de cualquier restricción. Galicia, Navarra, País Vasco y Canarias, por ejemplo, estudian limitar el número de asistentes a las celebraciones familiares navideñas.

Capacidad de reacción

Sánchez no desveló en la breve declaración institucional que realizó desde la Delegación del Gobierno en Barcelona qué tipo de medidas se pondrán encima de la mesa para frenar el avance de un virus cuyo incremento de casos tras las fiestas navideñas parece inevitable. Además, la capacidad de reacción parece nula con las reuniones de Nochebuena produciéndose solo 48 horas después y no contando aún con un plan común para que las diferentes regiones aborden de alguna forma coordinada estas fechas festivas.

Lo que si está claro es que el empeoramiento de la situación sanitaria no se intentará revertir mediante el estado de alarma, declarado ilegal en dos ocasiones por el Tribunal Constitucional. Tampoco con el de excepción, mucha más severo y que conllevaría confinamientos estrictos con las vacaciones de navidad a la vuelta de la esquina.

No obstante, Sánchez también admitió que la sexta ola en la que nuestro país parece haber entrado de lleno no es comparable con otros estadios de la pandemia. El dirigente socialista destacó que el proceso de vacunación sitúa a España ahora mismo en una situación mucho mejor que la de otros países dentro de la Unión Europea, por lo que quiso transmitir tranquilidad y confianza. «La primera conclusión es que la vacunación funciona y que esta crisis sanitaria solo puede atajarse a la luz de la ciencia. Hace un año no se había administrado ni una sola vacuna en nuestro país y ahora alcanza el 90%».

Medidas preventivas

Asimismo, el líder socialista hizo hincapié en el uso de la mascarilla y la responsabilidad individual. «Hemos andado juntos la parte más dolorosa del camino y juntos vamos a culminar esta travesía protegiendo las vidas y la salud de nuestros compatriotas».

La del miércoles será la 19ª conferencia de presidentes desde el inicio de la pandemia y la 25ª desde que Zapatero inaugurase este órgano de cooperación en 2004. La próxima iba a llevarse a cabo a principios de 2022 en la isla de la Palma, pero la situación epidemiológica ha precipitado los acontecimientos. La última vez que se celebró fue el pasado 30 de julio, en Salamanca, y estuvo sobre todo marcada por la ausencia del presidente de la Generalitat catalana, Perè Aragonés.

Precisamente, el dirigente catalán ya ha confirmado su asistencia a la cita y ha lamentado que no se celebre antes «dada la proximidad de las fiestas de Navidad». El lehendakari Iñigo Urkullu, que ya pidió el sábado por carta a Sánchez la adopción de medidas comunes, también aseguró esta mañana que estará presente.