El portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián, interviene la sesión de control / EP

El secesionismo catalán no afloja a pesar de las medidas de gracia

ERC se mofa de Sánchez y pide tiempo para un referéndum, Junts carga contra la mesa de diálogo y la CUP amenaza con una consulta unilateral

CRISTIAN REINO Barcelona

Si el Gobierno confiaba en ver gestos de distensión por parte del independentismo tras la concesión de los indultos, esos guiños se hacen esperar. El secesionismo mantiene la retórica, el tono de advertencia y la posición de máximos para afirmar que no tiene que renunciar a sus objetivos. Las fuerzas independentistas no solo no pedirán perdón ni darán las gracias por los indultos, sino que creen que es el Estado el que tiene que disculparse por haber encarcelado a los líderes del 'procés'. Fuentes soberanistas admiten que hay una pugna por el relato tras los indultos y que no quieren aparecer como los derrotados en la operación.

El tono de mofa que empleó este miércoles el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, con el presidente del Gobierno sirvió en bandeja las críticas de la oposición de derechas hacia Pedro Sánchez. El líder socialista aseguró en el debate parlamentario que nunca jamás autorizará un referéndum y Gabriel Rufián no acabó de tomárselo en serio. «También dijo que no habría indultos, así que denos tiempo», replicó mordaz el portavoz republicano. Al mensaje del Gobierno de que no será posible la autodeterminación, la respuesta de los independentistas fue que perseverarán en su objetivo de celebrar un referéndum y que no renuncian a la consulta soberanista.

De momento no se aprecia el efecto de los indultos y los independentistas no están dispuestos a ponérselo fácil al Ejecutivo. «No solucionan el conflicto político», avisó Rufián, aunque admitió que «son una medida para mejorar el clima político». A su juicio, los indultos no son una decisión «menor», es «buena», porque entiende que ese buen clima «nos hace permanecer en la centralidad del terreno de juego». Y en los «extremos, donde hay barro, se juega mucho peor», dijo.

Esquerra se mantiene en la mayoría que da apoyo al Gobierno. Eso sí, a su entender la decisión de excarcelar a los líderes del 'procés' es «insuficiente» y hasta cuestionó si la medida adoptada por el Gobierno responde a las «matemáticas» necesarias para sumar mayorías parlamentarias o si responden a la voluntad de hacer «política». Rufián fue implacable con el presidente del Gobierno, hasta el punto de que únicamente agradeció el papel desempeñado por el anterior vicepresidente, Pablo Iglesias. La agenda que ha puesto sobre el tapete ERC, con Pere Aragonès y Gabriel Rufián al frente, es clara. Mano tendida al Gobierno, pero toda la exigencia, y reivindicación de máximos, con el referéndum, la amnistía y la reclamación de medidas para «parar» al Tribunal de Cuentas. «No tengan miedo de ser valientes», instó Rufián al Gobierno.

Junts, que lleva días insinuando que quien ha negociado los indultos y por tanto quien se ha comprometido a dar algo a cambio será ERC, ni siquiera valoró las medidas de gracia en su primera intervención. La portavoz nacionalista, Míriam Nogueras, del ala dura del partido, cargó contra la oferta de diálogo del Gobierno central. El independentismo ni agradece los indultos y además acudirá dividido a la reunión entre el Ejecutivo y el Govern en septiembre en Barcelona, en la que los grupos secesionistas pretenden negociar un referéndum. Nogueras calificó de «cuento» la mesa de diálogo y afirmó que esta «farsa no se puede aguantar más». A su juicio, Cataluña ya ha votado a favor de la independencia (el 1-O de 2017) y lo que las autoridades del Estado y las de Cataluña deberían negociar es cómo se «formaliza el divorcio».

«Referéndum o referéndum»

La CUP discrepa con Junts sobre si hace falta o no un nuevo referéndum. En Junts, la mayoría de los dirigentes mantienen que con el 1-O ya basta, mientras que los anticapitalistas abogan por una consulta nueva. La CUP fue ayer contundente en respuesta al presidente del Gobierno. Si no autoriza una consulta, el independentismo optará por la vía unilateral. «Referéndum o referéndum», avisaron los antisistema, igual que en 2017. El aviso iba para Sánchez, pero también para Pere Aragonès.