El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. / Efe

Aragonès no acudirá a la conferencia de presidentes autonómicos

El president reitera que no renunciará a la autodeterminación y anuncia que buscará un «gran acuerdo nacional» a favor de la amnistía y del referéndum de cara a la reactivación de la mesa de diálogo

CRISTIAN REINO Barcelona

Primer movimiento del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, tras la reunión de ayer con en la Moncloa con el presidente del Gobierno. El Gobierno esperaba un gesto del distensión por parte del Govern. Sin embargo, Aragonès ha cerrado esta mañana la puerta a acudir a la conferencia de presidentes autonómicos, que Pedro Sánchez ha convocado para el mes de julio en Salamanca. Quim Torra no participó en la última, en La Rioja, y Pere Aragonès mantiene la línea dura de los dirigentes independentistas de negar la «utilidad» de los foros multilaterales con el resto de gobiernos autonómicos. Aragonès, de momento, reclama solo un trato bilateral por parte de la administración central y se niega a participar junto al resto de autonomías.

En el día después de su primer encuentro en la Moncloa, Aragonès ha reiterado su posición maximalista. Ha advertido de que perseverará y de que no renunciará a la amnistía y a la autodeterminación, como ya hizo ayer tras la reunión en la Moncloa. El segundo anuncio por parte del presidente de la Generalitat esta mañana en una entrevista a Catalunya Ràdio ha sido que durante el mes de julio empezará a preparar la reunión de la mesa de diálogo del próximo mes de septiembre (la «negociación más compleja de la historia contemporánea de Cataluña»), tratando de formar un «acuerdo nacional» a favor de la amnistía y la autodeterminación.

Aragonès busca un apoyo amplio en Cataluña a sus reivindicaciones soberanistas. Empezará con los tres partidos que le invistieron (ERC, Junts y la CUP), seguirá con las entidades secesionistas y confía también en lograr el respaldo de los comunes, aunque este apoyo está en el aire. Su intención es formar un «gran acuerdo nacional», pero corre el riesgo de lograr el apoyo de poco más de la mitad del Parlament. En principio, ha señalado que en la mesa de diálogo entre el Gobierno y el Govern no estará Oriol Junqueras ni ninguno de los presos indultados, aunque les reserva un «papel relevante» en el proceso de diálogo.

El presidente de la Generalitat ha replicado además a Pedro Sánchez, que esta mañana ha avisado que «nunca jamás» habrá un referéndum. Según el dirigente de Esquerra, hay «caminos» para celebrar una consulta sobre la independencia que no exigen una modificación de la Constitución. Hay que ser creativos e imaginativos, ha reclamado Aragonès. Pero no ha aclarado cuáles son esos caminos y si entre ellos está la vía unilateral, como han pedido fuentes de la CUP poco después de escuchar al presidente del Gobierno. Aragonès, en cualquier caso, ha lanzado una advertencia al Gobierno: la cronificación del conflicto catalán pondrá en riesgo nos solo la estabilidad del Gobierno sino del propio Estado español.

El líder republicano volverá a plantar mañana al Rey en su segunda visita a Barcelona en una semana. Felipe VI viaja mañana a la capital catalana junto a la Reina y sus dos hijas para presidir el acto de entrega de galardones de la Fundación Princesa de Girona. Aragonès compartió mesa el domingo pasado con el jefe del Estado en la cena de gala del Mobile World Congress, pero ha negado que hablara con él y se ha mostrado confiado en que en alguna ocasión (no ha especificado si de forma presencial o por carta) tenga la oportunidad de trasladar al Rey que «pida perdón» por su discurso del 3-O de 2017, con el que el presidente de la Generalitat cree que avaló el 'a por ellos' y la «represión».