Santiago Abascal e Inés Arrimadas, en el Congreso de los Diputados, en marzo de 2021 / EFE

La reforma de la sedición une los destinos de Vox y Ciudadanos

Los dos partidos acuerdan presionar a Feijóo para que presente una moción de censura y los naranjas no han descartado de momento acudir a las manifestaciones convocadas por los de Abascal

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO

La reforma del Código Penal propuesta por el Gobierno funciona como pegamento para una alianza entre Ciudadanos y Vox y para, a modo de tándem, postularse como competencia al Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo. En la mañana de este miércoles, la líder de los naranjas, Inés Arrimadas, desveló que llamó al presidente de Vox, Santiago Abascal, para sumar apoyos y presionar al Partido Popular para que presente una moción de censura contra el Ejecutivo por plantear la eliminación del delito de sedición y proponer a cambio el de desórdenes públicos agravados. En esa llamada que compartieron los líderes de Vox y de Ciudadanos se mostraron de acuerdo en la idea de que debería ser el Partido Popular el que planteara la moción de censura.

La propuesta de hacer uso de esta herramienta constitucional fue original de Ciudadanos, con la finalidad de lograr una paralización temporal de los procedimientos dirigidos a la aprobación de la norma presentada por los grupos parlamentarios de Unidas Podemos y el PSOE en el Congreso y acercar de esta manera la tramitación a las elecciones municipales y autonómicas del próximo año. A esta propuesta se sumó a continuación Vox. Y ahora conocemos la existencia de la conversación de los líderes de ambos partidos para consensuar que el encargado de materializar la moción de censura, según su opinión, habría de ser el PP.

Vox, además, ha anunciado la convocatoria de dos manifestaciones contra la iniciativa de los partidos que sostienen al Gobierno de coalición. Por un lado, para el próximo 19 de noviembre, en Barcelona, y por otro, para el día 27 en Madrid y en todas las capitales de provincia. El Partido Popular no contempla acudir a esas protestas. Feijóo no desea reeditar la foto de Colón de 2019 que persiguió a Pablo Casado. De hecho, Feijóo, esta semana, defendió dar una respuesta desde la «moderación, serenidad y centralidad» al Gobierno de Sánchez. «No estamos aquí para insultarle ni para combatir su radicalismo con más radicalismo ni para dar a España más histrionismo ni ocurrencias. Estamos aquí para ganar», afirmó.

Inés Arrimadas, en cambio, en una entrevista esta mañana en la Cadena Cope, defendió que no tiene «ningún complejo» por hablar con Abascal con quien «siempre» ha tenido una relación «cordial». Y, además, recordó que el líder de Vox le agradeció su tono cordial frente al más combativo de Casado durante la moción de censura que los de Abascal presentaron a Pedro Sánchez en octubre de 2020. Además, este lunes, el diputado de Ciudadanos Guillermo Díaz, en preguntas a la prensa sobre la posibilidad de que su fuerza se sumara a las manifestaciones convocadas por Vox contestó: «Ya veremos lo que hacemos». No confirmó, pero tampoco descartó, acudir a las concentraciones, si bien sí siguió insistiendo en que, aunque las protestas en la calle pueden presionar, lo «más eficaz» contra la reforma del Código Penal y del delito de sedición sería la moción de censura.

Ciudadanos inició este miércoles una campaña en las redes sociales para volver a instar a los populares a que presenten la moción de censura contra Pedro Sánchez. «Los partidos de la oposición debemos frenar a Sánchez. No hay tiempo que perder». Ese es el mensaje que publicó el partido de Arrimadas en su perfil de Twitter. Ello, con una imagen instando al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, a dar el paso: «Moción de censura, ya. ¿A qué esperas, Feijóo?».