María Dolores de Cospedal. / Archivo

Nuevos audios con Villarejo comprometen a Cospedal un mes después del archivo de 'Kitchen'

La exnúmero dos del PP le pidió al comisario en los primeros meses de 2013 que «parase» la difusión de «la libretita de Bárcenas» con la 'caja B' del partido

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

Casi un mes después de que la Audiencia Nacional diera carpetazo definitivo a la causa abierta contra María Dolores de Cospedal, ex secretaria general del Partido Popular, por la 'operación Kitchen' -la Sala de lo Penal no vio indicios suficientes de que conociera el espionaje parapolicial a Luis Bárcenas- nuevos audios conocidos este lunes demostrarían que la exministra sí estuvo al tanto del intento del Ministerio del Interior de ocultar el escándalo de la 'caja B' que manejó el extesorero.

Se trata de una conversación entre el comisario José Manuel Villarejo y María Dolores de Cospedal, de 25 minutos de duración y grabada por el primero de forma subrepticia. Tuvo lugar en los primeros meses de 2013 y en ella la exnúmero dos del PP le pidió al oficial de la Policía -entonces en activo- que «la libretita (de Bárcenas)... sería mejor poderlo parar», según han publicado de forma conjunta El País y un nuevo diario digital, Fuentes Informadas, creado hace escasos días.

El contexto de esta conversación se produjo tras la publicación de los llamados 'papeles de Bárcenas' en enero de 2013. Una circunstancia que desató una polvareda en el seno del PP, entonces atenazado por el 'caso Gürtel' y el conocimiento de que su extesorero tenía una fortuna oculta en Suiza que alcanzó los 47 millones de euros.

Estas anotaciones recogían que casi toda la cúpula del PP, incluido el expresidente Mariano Rajoy, habían estado cobrando sobresueldos opacos al fisco. Fondos gestionados por Bárcenas procedentes en gran parte de donaciones ilegales de empresas contratistas de administraciones gobernadas por los populares.

El cobro de sobresueldos en sobres se venía realizando desde hacía 20 años antes, desde 1990, según las anotaciones de Bárcenas. Y los papeles registraban que casi todos los altos cargos populares de esa época y sucesivas habían recibido dinero de la contabilidad paralela del partido.

Tras estos hechos en el PP cundió la alarma. Y pocos meses después se puso en marcha desde el Ministerio del Interior, supuestamente, una operación parapolicial, denominada 'Kitchen', para conocer si Bárcenas tenía nuevas pruebas en su poder. Se llevaron a cabo seguimientos contra el extesorero y su familia, y se llegó a entrar en una local privado de la mujer de este, Rosalía Iglesias, para recuperar documentación.

Estos hechos serán juzgados próximamente en la pieza separada del 'caso Villarejo' referida a la citada 'operación Kitchen'. El sobrenombre que le dio el comisario a este plan en recuerdo del chófer de Bárcenas Sergio Ríos, que fue captado por los implicados, recibió un sueldo a cargo de fondos reservados de Interior y acabó ingresando en la plantilla del Cuerpo.

«Hay que laminar al cabrón de Bárcenas»

Cospedal temía que el entonces tesorero del PP filtrase los documentos. En la conversación conocida ahora -y que no está incorporada al sumario- se desahoga con Villarejo y le indicó, entre otras cosas, que está dispuesta a querellarse con cualquiera que dé por hecho la validez de los sobresueldos a los que aludía el periódico que publicó estas notas, aunque también le insta a que, si puede, detenga la difusión de los mismos ya que había oído hablar de una «libretita» donde el extesorero tenía anotados tales pagos. «Iba hasta el nombre del presidente del Gobierno. Le hemos convencido (a José García Losada, jefe de la Comisaría General de la Policía Judicial) para quite lo más importante. Pero así no podemos estar todos los días», dice Villarejo a Cospedal en un momento de la conversación.

La aludida hace cábalas sobre las personas de su partido que han podido verificar al periodista Eduardo Inda, director en la actualidad de 'OK Diario', la existencia de la citada «libretita» con los sobresueldos y sus destinatarios. Bárcenas era entonces el ogro del PP y Cospedal su más acérrima enemiga.

En el audio se oye a Villarejo decir que «hay que laminar al cabrón este de Bárcenas», a lo que Cospedal añade: «Eso lo tengo más claro que el agua». El audio completo pondría de manifiesto que Cospedal sabía de su existencia y, además, trató por todos los medios de que no saliesen publicados.

El comisario grabó la conversación y la guardó junto con otras muchas en su vivienda de Boadilla del Monte (Madrid). Allí estaba cuando la unidad de Asuntos Internos de la Policía, en el marco de la 'operación Tándem', registró su casa y oficinas y se llevó todos los audios de que disponía de sus últimos 30 años de trabajos.

«Mi intención no era divulgar esos audios; los quería para, una vez que me jubilase, utilizar los datos con la finalidad de escribir mis memorias con aquello que pudiese utilizar sin perjudicar a nadie, pero la intervención del CNI en connivencia con la Fiscalía dio al traste con todo y alguien los fue filtrando con la finalidad de perjudicarme, como ha sucedido«, explicó hace meses el comisario a preguntas de los periodistas.

Recorrido penal

Penalmente el recorrido de esta conversación es difuso. La Sala de lo Penal dictó el 20 de abril un auto en el que declaraba firme, y sin posibilidad de recurso, la resolución en la que desestimaba los recursos de la Fiscalía y de las acusaciones populares (ejercida por el PSOE y Podemos) contra el archivo de la causa a Cospedal y su marido, el empresario Ignacio López del Hierro.

El tribunal presidido por Alfonso Guevara justificó que ha examinado todas las conversaciones, anotaciones y mensajes que, según el fiscal, probarían la implicación de la entonces secretaria general del PP en 'Kitchen'. Y concluyó que los indicios «son tan endebles que no justifican que continúe la instrucción frente a ellos ante la existencia de otras posibilidades de participación no ilícitas», ya que haberse reunido con Villarejo no significa que conociera el espionaje.

Asimismo, el tribunal añadió que los mismos indicios existentes «quedan debilitados» por los testimonios de los investigados Jose Manuel Villarejo, Sergio Ríos o el inspector jefe Andrés Manuel Gómez Gordo, quien trabajó con Cospedal en la Junta de Castilla-La Mancha. Ninguno de los tres llegó a incriminar al matrimonio en el operativo de Interior, según determinaron los magistrados.

Para ello, comparten los razonamientos del juez instructor, Manuel García Castellón, cuando cerró la causa para ellos basándose en la doctrina del Tribunal Supremo, según la cual entre los hechos indirectos plenamente acreditados -Cospedal sí se vio con Villarejo- y el dato que se quiere acreditar ha de existir un vínculo «preciso y directo» que en este caso no se da, concluyeron.

No obstante, fuentes jurídicas consultadas afirman que las acusaciones podrían pedirle al juez incorporar a la instrucción este nuevo audio conocido este lunes antes de que dicte el auto de apertura de juicio oral, lo que cerraría definitivamente la puerta a su reapertura.