Los nueve presos coincidieron en un acto organizado por Òmnium Cultural. / EFE

Los presos llaman a la unidad y a llenar las urnas el 14-F por la amnistía y la república

Los reos del 'procés' cargan contra la justicia y abogan por un nuevo Govern independentista que trabaje por la autodeterminación

CRISTIAN REINO Barcelona

En medio de la batalla política en plena campaña, los nueve presos del 'procés', días después de que la Generalitat les concediera el tercer grado penitenciario, emplazaron ayer al electorado soberanista a llenar las urnas el próximo 14 de febrero a favor de la amnistía y de la autodeterminación. Horas antes de su ingreso en prisión, los nueve dirigentes secesionistas, que cumplen penas de nueve a trece años de prisión, lanzaron una llamada a la unidad y a tejer una «estrategia compartida».

Frente al llamado 'efecto Illa', que el independentismo asegura que es el candidato del Gobierno, de la justicia, del Ibex y de la derecha española, el soberanismo juega la carta del 'efecto de los presos', protagonistas de la campaña desde que gozan de semilibertad el viernes pasado. Aunque algunos estudios aseguran que la parroquia secesionista está mucho más movilizada que la constitucionalista y que incluso podría volver a producirse que los votantes no secesionistas pierdan el interés por las elecciones autonómicas, como ocurría antes del 'procés', en el soberanismo no lo tienen claro del todo y están echando el resto con los presos. Tres encuestas conocidas ayer, de hecho, dan prácticamente un empate técnico entre JxCat, ERC y PSC. La victoria está en manos de los indecisos y de los abstencionistas. Jordi Cuixart, en este sentido, fue claro en una entrevista en Catalunya Ràdio: «Volver a hacerlo», dijo sobre su promesa de repetir los hechos de octubre de 2017, es «ir a votar el 14-F». El otro mensaje que enviaron es que hay que ir a votar para que puedan salir libres.

División secesionista

ERC y JxCat no se han disparado aún sin piedad. Más bien, mantienen un fuego cruzado de perfil bajo durante la campaña, para tratar de no hacerse daño. En los dos debates celebrados hasta ahora, en TVE y La Vanguardia, las dos formaciones evitaron los ataques y enfocaron sus puntos de mira hacia el resto de partidos, sobre todo hacia el PSC.

En cualquier caso, las diferencias entre ambos ya han aflorado. Esquerra ha cargado contra la corrupción, aunque sin personalizar, aprovechando que Laura Borràs está imputada. ERC apuesta por retomar la mesa de diálogo con el Gobierno central. Los postconvergentes han replicado poniendo sobre la mesa el compromiso de una nueva declaración unilateral de independencia, si el secesionismo supera el 50% de los votos, para aparecer como los más puros y poder decir que ERC se baja del barco.

La unidad entre unos y otros se antoja complicada, pues JxCat afirma todos los días que ERC busca un nuevo tripartito con los comunes y el PSC, mientras que Esquerra recuerda el pacto de los postconvergentes con los socialistas en la Diputación de Barcelona. De ahí la importancia del acto de los presos. «Necesitamos un gobierno de la Generalitat que defienda un proyecto de país inclusivo, al servicio de la reconstrucción social y la liberación nacional», afirmaron los nueve presos, en un comunicado conjunto leído frente al Palau Robert de Barcelona, en un acto conjunto organizado por Òmnium Cultural donde volvieron a coincidir por primera desde el juicio en el Supremo de 2019.

Para despejar dudas, los presos apuestan por una nueva reedición del Govern independentista que ha gobernado estos últimos años y que trabaje por la amnistía y la secesión. «Hay que reivindicar el derecho a la autodeterminación y exigir el fin de la represión para afrontar la resolución democrática a un conflicto político, mediante la amnistía», según los nueve reos soberanistas. «No podemos malgastar la fuerza del 1-O», señalaron.

Los presos claman por una «estrategia compartida» de las fuerzas secesionistas

Los nueve dirigentes encarcelados cobran todo el protagonismo en la campaña para movilizar a su electorado

Creen que el tercer grado que les ha concedido la Generalitat será «efímero». Y desafían a la justicia, a la que sitúan como una pieza de una supuesta «operación de Estado» para que gane Illa. «Han impuesto la fecha de las elecciones catalanas, obligando a la ciudadanía a escoger entre la protección del derecho a la vida y el derecho a la participación política», remataron.

El independentismo juega con dos barajas. Si gana, como así creen los presos que ocurrirá, dirán que la ciudadanía lanza un mensaje al mundo para reivindicar el derecho a la autodeterminación y la amnistía. Pero si pierde, acusará a los poderes del Estado de haber adulterar la voluntad democrática del pueblo de Cataluña, imponiendo unas elecciones en plena pandemia.