Irene Montero y Carmen Calvo, durante una sesión de la Comisión de Igualdad del Congreso. / EFE

La polémica por la reducción de penas rearma al PSOE para dilatar la ley trans, que no se aprobará este año

La tramitación de la nueva norma del Ministerio de Igualdad llega en medio del terremoto judicial por las lagunas de la ley del 'solo sí es sí'

A. AZPIROZ Madrid

La de por sí problemática tramitación de la ley trans recobra protagonismo, y lo hace en medio del terremoto que han desencadenado las lagunas de la ya aprobada ley del 'sólo sí es sí' y el goteo continuo de reducciones de condena a violadores y abusadores sexuales en virtud de lo establecido en esta nueva norma, igualmente impulsada desde el Ministerio de Igualdad que dirige Irene Montero.

El departamento que dirige la número dos de Podemos dio un ultimátum a sus socios del PSOE para que la tramitación de esta nueva norma quedara encauzada antes de este 18 de noviembre –ayer– con el fin de garantizar la comprometida entrada en vigor antes de final de año. La formación morada justificó la premura en que será aún más difícil que la ley vea la luz en 2023 por la vorágine del año electoral. No será así e Igualdad deberá esperar al año que viene. Pese a estas prisas, no se han dado esos avances parlamentarios que debían partir de la comisión de Igualdad, donde también estaba previsto que se produjera la aprobación por el procedimiento de urgencia. Finalmente, y ante la imposibilidad de alcanzar un consenso mayoritario, los grupos parlamentarios han acordado que sea el pleno de la Cámara baja el que dé luz verde a la norma antes de su envío al Senado. Este cambio puede posponer la tramitación hasta el mes de febrero.

Un triunfo para Carmen Calvo

La ampliación de los plazos legislativos supone una victoria para la ex vicepresidenta Carmen Calvo, quien ahora está al cargo de la Comisión de Igualdad. Calvo se ha mostrado muy crítica con la redacción de la norma. Si la ex número dos del Gobierno albergaba ya serias dudas, los problemas de la ley del 'solo sí es sí' no han hecho más que cargarla de razones para tomarse un tiempo a fin de blindar la ley ante futuribles reveses jurídicos.

La posición de la exvicepresidenta está avalada por el grupo parlamentario socialista, que presentó el pasado octubre una batería de enmiendas al texto que emanó del propio Consejo de Ministros. Los argumentos de Calvo sobre las flaquezas de la ley trans no son, ni mucho menos, compartidos en el ministerio de Montero, que tiene ahora que aceptar a regañadientes el retraso en su segunda ley estrella.

El PP tampoco ha dejado pasar la oportunidad de criticar la ley trans a rebufo de la polémica del 'solo sí es sí'. Desde Génova se instó a Pedro Sánchez «a parar este próximo disparate».