El presidente de Galicia Alberto Núñez Feijóo. / Efe

Relevo en el PP

Feijóo da el paso «convencido» de que puede ganar a Sánchez

El líder de la Xunta presenta sus credenciales: reconstruir el partido, devolverle la unidad e imponerse en las urnas «sin insultar» al presidente

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

Dejó pasar el primer tren pero este segundo no se le escapa. Alberto Núñez Feijóo dio este miércoles un paso al frente y abandonará, tras cuatro mayorías absolutas, la presidencia de la Xunta de Galicia para escoger el camino de la política nacional. Lo hará porque se siente «preparado» para empuñar las riendas del PP, porque está «convencido» de que puede «ganar» a Pedro Sánchez pero, sobre todo, porque el partido lo necesita. «No estoy en política para desentenderme ni acomodarme», aseveró ante sus correligionarios gallegos.

Escrupuloso con las formas y los tiempos, el dirigente conservador formalizó su candidatura a presidir el PP un día después de que Pablo Casado comunicase oficialmente que se aparta del liderazgo y que le brindará su apoyo con «lealtad». La junta directiva nacional ratificó este lunes la convocatoria del congreso nacional que se celebrará el 1 y 2 de abril en Sevilla y que entronizará a Feijóo. «Es aquí, en Santiago, en el que confluyen todos los caminos y donde debemos decidir si empezamos uno nuevo. Creo que puedo hacerlo junto a un partido unido», afirmó ante la dirección del PP en Galicia.

Para anunciar su marcha, Feijóo rompió con la escenografía de aquel 18 de junio de 2018 en que, para sorpresa de todos en el PP, se apartó de la carrera para suceder a Mariano Rajoy. Cambió los jardines de un céntrico hotel de Santiago por un pabellón multiusos en el que albergar a todos sus compañeros, que acudieron en masa. Si entonces esgrimió su «compromiso» con la comunidad en la que nació, esta vez, aseguró, no ha podido elegir. «Hoy siento que fallarle al Partido Popular –justificó– es fallarle a Galicia».

Feijóo reconoció que el PP no está en su mejor momento. Y eso, dijo, «no podemos ni debemos ignorarlo». De ahí que crea que no puede decantarse por la alternativa más sencilla sino por la más complicada, porque se siente «en la obligación institucional y moral» de ponerse a disposición del partido y de darle a España «el Gobierno que merece y necesita».

Aunque el dirigente autonómico aseguró tenerlo «clarísimo», admitió que las dudas lo han asaltado estos días. Sus planes a corto plazo no pasaban en ningún caso por Madrid, pero tras los acontecimientos de las dos últimas semanas, con el enfrentamiento abierto entre la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente del partido, Pablo Casado, no ha tenido más remedio que dar un paso adelante. «Es una combinación de meditación y precipitación, aunque parezca contradictorio», resumió por la mañana.

A punto del llanto

Con la voz quebrada por momentos y al borde de las lágrimas, el presidente de la Xunta se fijó dos objetivos: rearmar al PP y llegar a la Moncloa. Para ello, trazó la hoja de ruta a seguir para reconstruir primero al partido conservador, unirlo y poder así ganar el Gobierno de España. Y piensa hacerlo de una manera muy suya, alejada de la política de tuits y tertulias y de la «confrontación». «No no vengo a insultar a Sánchez, vengo a ganar a Sánchez», arengó.

Entre sus planes está también contar con Casado, así como con «todos los presidentes autonómicos, provinciales y municipales». Su intención es cerrar las heridas internas y mirar hacia el futuro. No puede haber vencedores ni vencidos dentro de las filas del PP. «En este congreso –remarcó– solo puede haber un derrotado: el multipartito comunista y socialista».

Una vez que salga elegido, Feijóo compaginará su cargo al frente de la Xunta con la dirección del PP en Madrid hasta que se complete la transición en el Gobierno gallego y en el partido, y mientras se le busca acomodo en el Senado. «Es perfectamente compatible», argumentó el dirigente autonómico entre las críticas de la oposición porque supondrá «subordinar Galicia a Génova».

González Pons enmienda a Ayuso y rechaza expulsar a Casado y Egea

Isabel Díaz Ayuso reclamó a la dirección entrante del PP que investigue y expulse a quienes dirigieron la supuesta campaña contra ella al revelar los cobros de su hermano del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Y eso incluye al exsecretario general Teodoro García Egea e, incluso, a Pablo Casado. Esteban González Pons, como presidente del comité organizador del congreso extraordinario y la autoridad ejecutiva más visible del partido en estos momentos, frenó en seco esa posibilidad y defendió que ambos continúen activos en el PP. «No voy a rehuir la pregunta: Pablo Casado está en el futuro del PP sin ninguna duda», afirmó en Telecinco.

El eurodiputado considera además que García Egea es «un extraordinario político» y «un extraordinario profesional», por lo que le intentará convencer para que «no deje la política» y continúe vinculado a la organización «El PP se renueva por adición, por suma, aquí hacemos falta todos, no sobra nadie», zanjó.

No fue la única enmienda que González Pons planteó a Díaz Ayuso. El dirigente valenciano difiere de la posición defendida por la presidenta madrileña y otros sectores del partido respecto a la relación con Vox, formación a la que sitúa sin tapujos en la «extrema derecha». «Vox no es el PP ni representa la ideología en que la consiste el PP. Vox –recalcó– es un partido de extrema derecha».

En opinión de González Pons, el partido debe marcar sus relaciones con quienes están ideológicamente a sus costados. Aunque advirtió de que eso significa que el PP «no se define por referencia a nadie. Somos un partido de centroderecha».

Hasta ahora, los populares se movían en una calculada ambigüedad sobre Vox. Está por ver, sin embargo, cómo encaja este nuevo planteamiento cuando se produzca el relevo en la cúpula del partido. La primera prueba de fuego es en Castilla y León, donde los de Santiago Abascal reclaman entrar en el Gobierno regional. De momento, ni Alberto Núñez Feijóo ni la dirección transitoria del PP se han pronunciado al respecto.