María Dolores de Cospedal a su llegada a la comisión parlamentaria que investiga la 'Kitchen'. / efe

La Fiscalía insiste en implicar a Cospedal en la operación 'Kitchen'

Anticorrupción sostiene que hay pruebas «claras» de su participación en la captación del chofer de Bárcenas como espía

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

La Fiscalía Anticorrupción insiste en que la participación de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal y su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, en la operación 'Kitchen' está «claramente» reflejada en las pruebas que obran en esta pieza separada del caso 'Tándem'. Se trata del dispositivo «parapolicial» supuestamente organizado por el Ministerio del Interior en la época de Jorge Fernández Díaz para espiar al extesorero popular Luis Bárcenas con el objetivo de arrebatarle documentos sensibles para altos cargos del partido.

Así lo plasma en un escrito de oposición al recurso presentado por el comisario Andrés Gómez Gordo contra su procesamiento por la organización de este dispositivo. En el documento, los fiscales Miguel Serrano y César de Rivas afirman que este «tuvo un papel activo y, en algunos casos, protagonista» en la 'Kitchen', empezando por la captación del entonces chofer de los Bárcenas, Sergio Ríos, como espía.

Gómez Gordo alegó que, siguiendo las instrucciones del entonces jefe de la Dirección Adjunta Operativa (DAO), Eugenio Pino, se limitó a poner en contacto a Ríos con el comisario José Manuel Villarejo, si bien ha negado en todo momento que Cospedal y López del Hierro intervinieran en dicha gestión.

Por contra, Fiscalía considera «clara» la intervención de ambos tanto en las agendas personales de Villarejo como en las comunicaciones que mantuvo con López del Hierro por medio de una línea de teléfono que el empresario ha reconocido como propia.

Contactos telefónicos

El Ministerio Público recalca que también son «plenamente coincidentes» los apuntes manuscritos de Villarejo relativos a la captación de Ríos con otros tres interlocutores telefónicos, que serían Cospedal, Gómez Gordo y Luis de Grande Ortiz.

Anticorrupción mantiene de este modo la línea argumental expuesta en su recurso de apelación contra el auto del pasado 29 de julio por el que el titular del Juzgado Central de Instrucción Número 6 de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, puso fin a la investigación de 'Kitchen'. Los fiscales acusaron entonces al juez de trazar una «línea roja» para no avanzar hacia la trama política y acotar el espionaje parapolicial a Bárcenas al Ministerio de Interior. Por ello, pidieron reabrir las pesquisas y volver a imputar a Cospedal, apuntando además a una «posible» responsabilidad del ex presidente Mariano Rajoy.

En este último escrito también abogan por mantener la imputación de Gómez Gordo no solo por su «inestimable colaboración» para captar a Ríos, sino porque señalan que le habría pagado al menos en tres ocasiones –por valor de unos 2.000 euros mensuales a cargo de los fondos reservados– y que habría recibido la información que el chofer conseguía del matrimonio Bárcenas.

Afirman, de igual modo, que Gómez Gordo «fue el funcionario policial que grabó en la base de datos policial GATI un 'parte informativo'» para «para dar apariencia de licitud a los seguimientos e interceptación de documentos llevados a cabo en la 'Operación Kitchen'».

El comisario trabajó como asesor de Cospedal durante su etapa como presidenta de Castilla-La Mancha. La dirigente popular lo nombró director general de Documentación y Análisis en la administración autonómica. Antes, el agente ya había estado empleado también en el Gobierno de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid, cuando ocupó el cargo de director de Seguridad del Campus de la Justicia —una etapa por la que se encuentra también procesado por su presunta implicación en la trama de malversación derivada de la construcción de este complejo—.

Ahora Anticorrupción rechaza que Gómez Gordo se limitara a cumplir órdenes de sus superiores jerárquicos sin saber que 'Kitchen' era ilegal.