Alberto Núñez Feijóo. / foto: Afp | vídeo: atlas

Feijóo marca perfil: «Mi partido es el PP y Vox no es el PP»

Se abre a sentarse con Sánchez si es para defender «los pactos constitucionales»

M. SANTIAGO

Alberto Núñez Feijóo inicia su nuevo camino hacia la presidencia del PP con una defensa del espacio político de su partido ante la competencia con la extrema derecha. Feijóo no ha definido cuál será su estrategia de pactos allí donde los populares no obtengan «las mayorías naturales» que a él le han llevado a la hegemonía en Galicia, con el desafío inmediato en Castilla y León. Pero sí ha marcado con claridad su perfil: «Mi partido es el PP y Vox no es el PP!», ha zanjado en una entrevista en la Cope, en la que ha lanzado además un aviso a navegantes. Cuántos más votos vayan a parar a Santiago Abascal y los suyos, más tiempo gobernará Pedro Sánchez en la Moncloa. El aún presidente de la Xunta ha querido mostrar su «respeto» a los electores de la ultraderecha, «pero no somos lo mismo», ha recalcado poniendo como ejemplo la apuesta del PP por el Estado de las Autonomías del que él es firme defensor.

Tras haber anunciado en la confirmación de su candidatura para comandar a la formación conservadora que su objetivo es «ganar a Pedro Sánchez, no insultarle», Feijóo ha incidido en cómo concibe la oposición que tendrán que desempeñar él y sus correligionarios en busca de la recuperación del poder perdido: una mano tendida al Gobierno para sentarse y acordar, en su caso, políticas de Estado y un puño crítico hacia las alianzas que mantiene Pedro Sánchez con socios «que no creen en la Constitución» y hacen bandera del independentismo. Persuadido de que el de Sánchez es «el peor» gabinete en la historia reciente de España, el presidente de la Xunta gallega que se encamina al liderazgo de los populares en el congreso de Sevilla del 1 y 2 de abril no rehuye, no obstante, la exploración de grandes acuerdos entre los dos grandes partidos del país con voluntad «constitucionalista, europeísta y atlantista». Feijóo ha puesto de ejemplo lo ocurrido en el pleno sobre Ucrania de ayer en el Congreso, donde Sánchez, según ha subrayado, estuvo más arropado por el PP que por sus aliados.

El dirigente gallego ha conminado a los suyos a salir de sus cuitas internas para recobrar la Moncloa. Una crisis interna que ha identificado con «errores en la unidad» cometidos por Pablo Casado y su equipo, de los que ha dicho, sin mencionarlos, que protagonizaron «interferencias y desconsideración» en las organizaciones territoriales que dañaron la convivencia en la formación. Han sido, se ha dolido, «semanas muy decepcionantes».