Pablo Casado. / EP

FAES sugiere a Casado que se replantee el voto contrario a la reforma laboral

Sostiene que el acuerdo, lejos de derogar la de 2012, consolida sus aspectos más importantes

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁN Madrid

FAES, la fundación que preside José María Aznar, ha dado un toque de atención a Pablo Casado por su frontal oposición a la reforma laboral pactada por empresarios y sindicatos. El laboratorio de ideas afín a los populares defiende que el resultado alcanzado «avala la negociación llevada a cabo» por la entidad presidida por Antonio Garamendi porque «ha mantenido los elementos fundamentales» de la reforma laboral de 2012.

Por una parte, señala FAES en su análisis del acuerdo, preserva la «flexibilidad interna en las empresas», y por otra, «consolida dos importantes novedades introducidas por aquella reforma: la reducción del coste del despido y la supresión de los salarios de tramitación». Consolidadas estas prioridades, prosigue, «los contenidos regresivos de esta reforma, como el fin de la ultraactividad de los convenios y la prevalencia en materia salarial del convenio sectorial sobre el de empresa, han parecido a los empresarios un coste asumible».

La fundación en ningún momento plantea cuál debe ser el sentido del voto del PP en la tramitación parlamentaria de la reforma, pero puntualiza que el acuerdo alcanzado «no tendrá los efectos letales del impulso populista» con el que el PSOE y Unidas Podemos encararon la negociación. La nueva regulación, sostiene FAES, «ni es histórica ni deroga la de 2012».

La opinión de la fundación que preside Aznar se suma a otras que han surgido en el PP y que abogan por una abstención en la votación del Congreso porque la parte sustancial de la reforma de Mariano Rajoy sigue en pie. Además, alegan, rechazarla sería una enmienda a la totalidad a la CEOE, un aliado estructural de los populares.

Casado, sin embargo, se ha ratificado este miércoles en que el PP no va a avalar con su abstención el acuerdo porque su partido no puede ser «una muleta» del Gobierno. Ha defendido, además, «la autonomía» de los populares respecto a la organización que encabeza Garamendi.