Imagen del hemiciclo del Congreso rozando el lleno en el Pleno de este miércoles. / EFE

Desescalada en el aforo con la misma incidencia acumulada de descalificaciones

El Pleno de la Cámara baja rozó el lleno en una jornada marcada por las discrepancias en torno a los indultos concedidos a los presos del 'procés'

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

Como en las gradas de la Eurocopa, el hemiciclo rozó este miércoles el lleno. La nueva normalidad parlamentaria dejó añeja la imagen de marzo de 2020, de una Cámara baja semidesierta, cuando aún llamaba la atención Valentina Cepeda, la trabajadora del Congreso que desinfectaba la tribuna de oradores tras cada intervención y que ayer volvió a pasar desapercibida. Las vacunas ha cambiado la situación, la media de edad de los diputados se sitúa en esta legislatura en torno a los 47 años, por lo que casi todos han recibido, al menos, una dosis. Pero hay algo que permanece igual en el ambiente: el nivel de incidencia acumulada de descalificaciones.

En el pleno comparecía, a petición propia, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para informar de la reuniones del Consejo Europeo celebradas a finales de mayo y junio, así como de la situación política y económica. Y esa coletilla de «situación política» fue a la que se aferraron casi todos los grupos para hablar del tema central del momento político, los indultos a los condenados por el 'procés'.

Hubo excepciones, diputados que venían a hablar de su libro. El portavoz de Más País, Íñigo Errejón, centró su intervención en la ecología y la salud mental, dos asuntos con los que la otrora escisión de Unidas Podemos busca diferenciarse y recortar terreno al partido morado. La diputada de Bildu, Mertxe Aizpurua, pidió que el plan de vacunación se centre en los más jóvenes, el grupo que más padece ahora los estragos de la covid-19. Joan Baldoví, de Compromís; Ana Oramas, de Coalición Canaria; y Tomas Guitarte, de Teruel Existe; por su parte, hicieron gala del «¿qué hay de lo mío?» y pidieron atención para problemas que afectan a sus autonomías. Guitarte insitió en la mejora de la red ferroviaria para su provincia.

«Nunca digas nunca jamás»

En cuanto a los indultos, los grupos parlamentarios se dividieron entre los que consideran a Sánchez un «traidor», los que lo aplauden y los que ven corta la medida y piden, además, la amnistía y un referéndum. «Nunca diga nunca jamás», como aquella película de James Bond de 1983, recomendó el portavoz del PNV, Aitor Esteban, al presidente del Gobierno, después de que este hubiera asegurado que «nunca» se celebrará una consulta.