Pedro Sánchez. / Reuters

La debacle en Madrid avanza una crisis de gobierno de Sánchez

Fuentes de Moncloa señalan que los cambios en el Consejo de Ministros son una prerrogativa del jefe del Ejecutivo | «El presidente del Gobierno está centrado en la salida de la pandemia y en la superación de la crisis económica y la agenda del reencuentro con Cataluña», se añade desde Presidencia

A. AZPIROZ Madrid

La victoria arrolladora de la derecha en la Comunidad de Madrid, y, muy en particular de la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso; ha causado estragos en la izquierda española y aún más en el Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos, a la que las encuestas le dan la espalda.

La posibilidad de cambios en el Consejo de Ministros para remontar la situación encontró un perfecto altavoz en las palabras que la vicepresidenta cuarta y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, pronunció este jueves en un acto. «El presidente -señaló- está trabajando en cómo encarar la nueva etapa en la que estamos y le corresponde a él evaluar cómo, cuándo y con qué equipo quiere seguir gestionando esta nueva etapa».

Desde la Secretaría de Estado de Comunicación de Moncloa se emitió un comunicado urgente a lo largo de la tarde-noche: «El presidente del Gobierno está centrado en la salida de la pandemia y en la superación de la crisis económica y la agenda del reencuentro con Cataluña. La vacunación es la gran prioridad en este momento y será la que permita una rápida recuperación de nuestro país». Se recalcó, además, que «el jefe del Ejecutivo tiene en exclusiva la prerrogativa y la iniciativa para formar o modificar su gabinete». Y, eso sí, insistió el comunicado, será Sánchez, y solo Sánchez, quien comunique cuando toquen los cambios en el Ejecutivo.

'Efecto Ayuso'

El seísmo que supuso la renuncia a la política de Pablo Iglesias y la dimisión de la cúpula socialista en esta comunidad mantiene activas las réplicas a nivel nacional. Tanto que ha desbocado en los rumores sobre esta supuesta e inminente crisis de Gobierno. Podría suponer importantes cambios en un Consejo de Ministros en el que se confrontan pensamientos muy opuestos, por mucho que cada titular de una cartera se defina con una etiqueta común de progresista.

Nada tiene que ver la ideología de la vicepresidenta y ministra de Ecomomía, Nadia Calviño, con los postulados laborales y económicas con Yolanda Díaz, ésta última heredera designada por Pablo Iglesias para dirigir Unidas Podemos. Entre las disputas del día a día entre ambas vicepresidentas, la principal se enmarca en la derogación de la reforma laboral que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy en 2011. Si Calviño dice que esta drástica decisión es imposible en estos momentos de crisis, Díaz afirma que si no consigue eliminar hasta la última coma de la reforma del PP a final de 2021 asumirá las consecuencias políticas de su promesa. «Si antes de diciembre esto no está bien hecho, yo compareceré, rendiré cuentas y haré lo que tenga que hacer», dijo en sede parlamentaria. ¿Una dimisión o una amenaza de ruptura de coalición?

Nadia Calviño y Yolanda Díaz, en el Congreso. / EFE

No solo Calviño y la nueva líder de Unidas Podemos mantienen frentes abiertos. «En pocos días se conocerá si se eleva el Salario Mínimo Interprofesional», señaló este jueves Díaz. Una medida, en la que, también, ha chocado, no solo con Calviño si no también con el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. Y este último, mantiene a su vez otra duelo con la líder de Unidas Podemos a cuenta del aumento de las pensiones.

Luego quedan las polémicas entre Carmen Calvo e Irene Montero a cuenta de las políticas de Igualdad o de Margarita Robles e Ione Belarra a través de las redes sociales. Todo un galimatías que Sánchez, en horas bajas en las encuestas, puede tratar de resolver por medio de una revolución ministerial para mantener en pie una legislatura que desde la derecha ya se da por finiquitada, o al menos eso se desea.