Casado, junto a Manzón este sábado en Valencia. / foto: Efe | vídeo: ep

Casado asume que Sánchez aceptará un referéndum para Cataluña

Acusa al presidente de venderse a cambio de asegurarse «unos meses más» en la Moncloa | Arropa en Valencia al nuevo líder del partido en esta comunidad, Carlos Manzón

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

Pablo Casado no se cree a Pedro Sánchez cuando afirma que el diálogo abierto con el independentismo no conducirá a ningún acuerdo que rebase los límites de la Constitución. El líder del PP está convencido de que el jefe del Ejecutivo acabará cediendo a la presión de los soberanistas y autorizará un nuevo referéndum en Cataluña. «Si le obligan, habrá un referéndum que romperá la unidad nacional, pero no lo vamos a permitir», advirtió desde Valencia donde arropó a Carlos Manzón, el sustituto de Isabel Bonig al frente del partido en esta comunidad.

En un discurso muy crítico con el Gobierno, el dirigente conservador acusó al presidente de «mentir» a los españoles para «mantenerse en el poder». Un engaño del que hace copartícipes al resto de dirigentes socialistas, reunidos este sábado en Madrid en el Comité Federal del partido, por no atraverse a levantar la voz contra la medida de gracia concedida a Oriol Junqueras y el resto de independentistas condenados por malversación y sedición. «El silencio de los corderos», ironizó Casado, ante el cierre de filas mostrado por el PSOE con su líder.

Para el jefe de la oposición, los indultos no responden a una «cuestión de valentía» como defiende una y otra vez Sánchez. Más bien responde a su «cobardía» por haber vendido, en su opinión, todo lo que prometieron en campaña «por unos meses más en la Moncloa». «Solo ha servido para pagar su investidura y sus Presupuestos –censuró–. Y ni siquiera toda la legislatura».

Casado, que se ve ya en el tiempo de descuento a la espera de una próxima cita electoral, mostró su rechazo también a la reforma de las pensiones, cuyos primeros esbozos ha enseñado el ministro de Seguridad Social, y a la política de acercamiento de presos de ETA. «Sánchez no tiene proyecto para España», aseveró.

En su discurso, Casado asumió gran parte de las reivindicaciones valencianas convirtiéndolas en promesas electorales si llega a ser presidente del Gobierno. Así, el presidente de los populares se comprometió a reformar el sistema de financiación que penaliza al territorio y a «garantizar que haya agua para todos». También a suprimir los impuestos de Patrimonio, Sucesiones y Donaciones y a trabajar para rebajar el tramo autonómico del IRPF. Igualmente, ha aludido a la lucha por la «libertad lingüística». «No sabemos cuándo van a ser las elecciones, pero no importa -apuntó- . Lo importante es saber que estamos preparados y que tenemos el equipo para ello».