Villarejo, junto a su abogado, a la salida de la prisión. / Efe

El excomisario Villarejo sale de la cárcel

Estaba en prisión preventiva desde noviembre de 2017 y la Audiencia Nacional ya avisó de que se acercaba el máximo legal en la cárcel sin sentencia condenatoria

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ha acordado la libertad con medidas cautelares del comisario jubilado José Manuel Villarejo, que se encontraba en prisión preventiva desde el 5 de noviembre de 2017 tras su detención en la 'operación Tándem'. El magistrado adopta esta decisión a instancia de la Fiscalía Anticorrupción, que ha solicitado hoy su excarcelación tras rechazar ayer la Sala de lo Penal su recurso de súplica para mantener al acusado en la cárcel. La salida de Villarejo del centro penitenciario de Estremera (Madrid) se ha producido esta misma tarde.

Con una sudadera con la bandera de España, su ya icónica gorra y un parche negro tapando su ojo --padece secuelas de un episodio derivado de la hipertensión--, el comisario ha salido arropado por su abogado Antonio José García Cabrera. «Tengo que agradecer a los funcionarios de prisiones», han sido sus primeras palabras tras abandonar la cárcel. «Confío en que a partir de ahora pueda defenderme. Es la única razón por la que me han tenido aquí preso, para que no hablara», ha añadido.

«Las cloacas no generan mierda, la limpian»

Además, el excomisario ha denunciado maltrato y torturas: «Aquí estoy, por mucho maltrato y muchas torturas que me han hecho sigo vivo; es una putada para los que lo han intentado, me han dejado inutilizado el ojo y me han acelerado las neuronas». José Manuel Villarejo ha declarado que «he tenido el honor de trabajar para mi país y las cloacas no generan mierda, la limpian».

Además, ha lamentado haber pasado tanto tiempo en prisión por culpa de «esa historieta de que iba a huir», algo que ha señalado que es mentira, y ha explicado que dado que se ha decidido «hacer un corte epistemiológico, una catarsis de España», él está «encantado de que eso ocurra».

Por último, ha adelantado que este jueves irá por su propio pie a la Audiencia nacional a declarar por dos de las más de 30 piezas por las que está siendo investigado en Tándem. Aunque también ha adelantado que en estos días se dedicará a descansar un poco porque está a punto de cumplir 70 años y «dejé a mi hija con nueve y ahora tiene trece».

Medidas cautelares estrictas

En un auto, el instructor impone a Villarejo, de 69 años, unas medidas cautelares bastante estrictas a petición de los fiscales del caso: comparecencias diarias ante el juzgado correspondiente a su domicilio (reside en la localidad madrileña de Boadilla del Monte), la retirada del pasaporte con requerimiento expreso de prohibición de obtener uno nuevo, la prohibición de salida del territorio y la obligación de comunicar al juzgado cualquier cambio de domicilio o residencia.

El escrito del juez recoge las últimas resoluciones dictadas por el tribunal de laSección Cuarta de la Sala de lo Penal, presidido por Alfonso Guevara, que en febrero pasado acordó la libertad del excomisario en las piezas 2, 3 y 6 del sumario de 'Tándem' (ya preparadas para juicio). En estos autos la Sala manifiesta la imposibilidad de señalar el primer juicio con anterioridad a noviembre de 2021, fecha en la que se cumpliría el máximo legal de prisión preventiva de cuatro años.

Además, el juez del 'caso Tándem' explica que el estado de tramitación de la pieza principal y de las restantes piezas separadas (una treintena) están en fase de instrucción y no permite su inmediata conclusión y, por tanto, tampoco su enjuiciamiento antes de la fecha de expiración del plazo máximo de prisión provisional.

Riesgo de fuga

El auto señala también que se han asegurado las responsabilidades civiles posibles del investigado, disminuyendo el riesgo de ocultación de activos, y muy especialmente, la posibilidad de que puedan acordarse medidas menos gravosas e igualmente efectivas para garantizar su presencia en el proceso, atenuando los indicadores de riesgo que señala el fiscal en su informe.

El juez García Castellón concluye que si se incumpliera cualquiera de estas medidas podrá valorarse la modificación de su situación personal, es decir, que Villarejo volviera a prisión preventiva por un máximo de ocho meses.

En su escrito previo, los fiscales del caso, Miguel Serrano y César De Rivas, acceden a la libertad provisional del excomisario tras admitir la imposibilidad de celebrarse el primer juicio, y que haya sentencia, antes de noviembre próximo. Un horizonte que deja en mal lugar la instrucción de la macrocausa y la tardanza en fijar la vista oral por parte de la Sala pese a tratarse de una causa con preso. Fuentes jurídicas admiten que este año de pandemia tampoco ha ayudado para lograr esta finalidad.

Que los fiscales apoyen ahora la libertad de Villarejo no quiere decir que en su informe no aprecian riesgo de fuga. Es más, detallan el uso de una «pluralidad de identidades» en sus operaciones parapoliciales; el hallazgo de pasaportes en blanco y gran cantidad de dinero en efectivo en los registros; la facilidad acreditada para poder trasladarse a distintos países, tanto dentro como fuera de Europa; o el control de patrimonio fuera de España o la presencia de una amplia red de contactos. El excomisario, en todo caso, ya prepara las maletas para salir de Estremera y defenderse en libertad, como viene advirtiendo desde hace meses en sus comunicados.